Valle de los Caídos.

Una bandera preconstitucional, en el Valle de los Caídos. EFE

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La derrota de Franco que reaviva a los 'franquistas'

Política

La derrota de Franco que reaviva a los 'franquistas'

La Fundación Franco triplica sus afiliados desde que Pedro Sánchez anunció la exhumación / Vox, al que las encuestas auguran un repunte el 10-N, es el partido que más claramente se ha posicionado en contra de que se desentierre al dictador

Seis baldosas de mármol negro ‘Marquina’ sustituirán antes de que termine la semana la lápida de tonelada y medio de granito que cubre el sepulcro de Franco desde hace casi 44 años una vez que se consume la exhumación, pero las losas que los operarios colocarán en el crucero de la basílica para cerrar el hueco no lograrán tapar el sentimiento que en un sector de la sociedad ha avivado el proyecto de Pedro Sánchez de sacar los restos del dictador del Valle de los Caídos.

En vísperas del inicio de la campaña de las elecciones generales del 10-N, Sánchez va a pasar a la historia como el mandatario que desenterró a Franco de Cuelgamuros después de que las más altas instancias judiciales del país hayan avalado por unanimidad y sin objeciones su proyecto, anunciado sólo unas semanas después de que llegara a La Moncloa tras prosperar la moción de censura promovida contra el Gobierno de Rajoy. Su triunfo político es rotundo. Sí es sí.

El jefe del Ejecutivo ha ido mucho más allá que la comisión de expertos a la que el socialista José Luis Rodríguez Zapatero encargó en 2011 un informe sobre posibles actuaciones en el Valle de los Caídos. En su voto particular, Miguel Herrero y Rodríguez de Miñón, Pedro González-Trevijano y Feliciano Barrios advirtieron de que cualquier intervención en el interior de la basílica sería «difícil» por la condición de lugar sagrado del recinto y la «inviolabilidad» del templo derivada del Acuerdo entre el Estado y la Santa Sede de 1979, obstáculo que sin embargo no ha apreciado el Supremo.

En la práctica, Pedro Sánchez ha cumplido el mandato de las Cortes. El 11 de mayo de 2017, gobernando aún Rajoy, el pleno del Congreso de los Diputados aprobó una proposición no de ley promovida por el PSOE -sin votos en contra- por la que se instaba al Ejecutivo a trasladar los restos del dictador del Valle de los Caídos. Y ése ha sido el gran eje de su acción de gobierno en estos 16 meses de gestión, un proyecto icónico para la izquierda con el que espera rebañar votos a la izquierda del PSOE y mejorar los resultados obtenidos el 28-A.

Desde luego, la exhumación de Franco va a tener una clara influencia en la política. No sólo a la izquierda, también a la derecha. Mientras el PP se ha puesto de perfil en este asunto, Vox se ha posicionado abiertamente en contra del traslado de los restos del dictador. «Quieren desenterrar a un muerto contra la voluntad de la familia y evitar a la familia darle sepultura donde ellos quieren», lanzó Santiago Abascal el pasado 6 de octubre durante el mitin celebrado en Vistalegre para conmemorar el primer aniversario de la irrupción política de esta formación.

Vox, al que las encuestas auguran un crecimiento el 10-N, es la formación política que más claramente se ha posicionado en contra de que se saque al dictador de Cuelgamuros

La postura férrea que el partido de Abascal mantiene tanto con Cataluña -ha llegado a pedir la aplicación del estado de excepción mientras Pedro Sánchez no ve motivos ni siquiera para activar la Ley de Seguridad Nacional- como con el traslado de la momia del dictador pueden llevarle a mejorar sus resultados el próximo 10-N. Todos los sondeos difundidos en las últimas semanas advierten de una importante subida de Vox, hasta el punto de que los sociólogos dan por seguro que la formación dará el sorpasso a Ciudadanos y peleará con Podemos como tercera fuerza política.

«De alguna manera, [Pedro Sánchez] ha resucitado a Franco», expone Juan Chicharro, presidente de la Fundación Nacional Francisco Franco. Ésta es una de las cuatro partes que han pleiteado en el Tribunal Supremo contra el acuerdo para la exhumación junto a los nietos del dictador, la abadía benedictina y la Asociación para la Defensa del Valle de los Caídos.

Fundación Franco: el triple de afiliados

A preguntas de este diario, Chicharro asegura que han «triplicado» el número de afiliados desde que Pedro Sánchez anunció a finales de junio de 2018 que sacaría al dictador de Cuelgamuros -de 600 a unos 1.800 socios- y que han aumentado las donaciones. «Hay mucha gente que nos hace aportaciones para que paguemos a los abogados. También se nos están acercando muchos jóvenes, que no habían oído hablar de Franco hasta ahora, para que les contemos quién era y qué hizo», añade este general en la reserva.

El presidente de la Fundación Franco reprocha al presidente del Gobierno que haya «creado división entre los españoles por una causa que ya estaba muerta» y se muestra muy duro con el PP: «Han sido unos traidores a su esencia y a sus fundadores. La primera decepción fue cuando Dolors Montserrat anunció que recurrirían por inconstitucionalidad el decreto-ley [por el que que se modificó la Ley de Memoria Histórica con la que se ha dado cobertura legal a la exhumación]. Aún estamos aguardando».

La Fundación Franco triplica sus afiliados desde que Pedro Sánchez se comprometió a exhumar al dictador: «Lo han resucitado», dice

A la espera de que salga el cuerpo embalsamado de Franco de la sepultura en la que se encuentra desde el 23 de noviembre de 1975, el anuncio de Pedro Sánchez ha suscitado un enorme interés por visitar el Valle de los Caídos, al pie de la Sierra de Guadarrama. Se trata del conjunto monumental que el dictador ordenó construir en 1940 y en el que descansan -en diversos osarios repartidos por la basílica- los restos de 33.847 personas que murieron en la Guerra Civil y que no están identificados.

Durante 2017, el Valle de los Caídos recibió 283.277 visitantes. Un año después, tras el anuncio de Pedro Sánchez, la cifra aumentó hasta 378.875 (un 33,74 % más). Y durante los nueve primeros meses de 2019, el flujo (273.408) se acerca a lo que se contabilizó en todo 2017. Sólo durante el primer fin de semana posterior a que el Tribunal Supremo avalara jurídicamente el acuerdo del Gobierno, 6.550 personas –el doble que un fin de semana de septiembre normal– se acercaron a Cuelgamuros.

La exhumación de Franco, que el Ejecutivo en funciones ejecutará esta semana (previsiblemente este miércoles), será la plasmación de un compromiso anunciado por Pedro Sánchez a finales de junio de 2018 y que ha tenido que dilucidar la Justicia.

Tan sólo el juez José Yusty, hijo del almirante franquista gallego José Yusty Pita, mantuvo la causa abierta en su Juzgado de lo Contencioso-Administrativo de Madrid alegando problemas de seguridad para los operarios que levantaran la losa de la tumba de Franco. La sentencia de la Sala Cuarta del Supremo del pasado 30 de septiembre ya dejaba claro que la operación para sacar a Franco del Valle de los Caídos era una «obra menor», lanzando un mensaje al juez de tendencia ultraconservadora. Finalmente, el 17 de octubre desistió y archivó su causa. 

Los autos del Supremo y del Constitucional aventuran un recorrido muy corto a un eventual recurso de los Franco en Europa

En tiempo récord y sin fisuras, todas las instancias judiciales han respaldado la decisión del Gobierno de exhumar los restos de Franco del Valle de los Caídos. Tanto el Tribunal Supremo como el Constitucional presentaron argumentos unánimes, sin votos particulares ni medidas cautelares que paralicen la decisión. Rechazaron todos los recursos presentados tanto por los descendientes de Franco como por las asociaciones próximas al franquismo y los monjes de la abadía benedictina de Cuelgamuros. 

Los autos del Tribunal Supremo y del Tribunal Constitucional, sobre todo este último, aventuran un recorrido muy corto a un eventual recurso de los nietos de Franco ante el Tribunal Europeo de Derechos Humanos (TEDH). Los magistrados del Alto Tribunal español podrían haber resuelto el recurso de los nietos del dictador contra la decisión de exhumación del Consejo de Ministros limitándose a decir que «el asunto no tiene trascendencia constitucional».

«Principios democráticos»

Sin embargo, el presidente del Tribunal Constitucional, Juan José González Rivas, y los magistrados Alfredo Montoya y Cándido Conde-Pumpido afirmaron en su auto del pasado jueves que la decisión del Gobierno de Sánchez se circunscribe a la Ley de Memoria Histórica y no tiene otro fin que el de «eliminar la división entre ciudadanos, fomentando la cohesión y solidaridad y los valores y principios democráticos».

Se trata de un razonamiento firme de cara a Estrasburgo, donde la democracia instaurada en España tras la dictadura de Franco tiene mayor valor que los derechos religiosos de sus familiares que, por otro lado, el Constitucional tampoco considera vulnerados. Igual que el Supremo, los magistrados explicaron en su auto que los nietos contaron con 15 días para designar un lugar alternativo donde enterrar al ex jefe de Estado español y no lo hicieron.