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Prohibir referéndums y controlar TV3: las medidas de Sánchez sobre Cataluña

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Prohibir referéndums y controlar TV3: las medidas de Sánchez sobre Cataluña

El presidente en funciones, Pedro Sánchez, a su llegada al debate electoral. EFE

Resumen:

Los cinco principales candidatos de las elecciones generales del 10 de noviembre han participado en el único cara a cara antes de que se abran las urnas el próximo domingo, en un debate organizado por la Academia de las Ciencias y Artes de Televisión.

Como era de esperar, en el cara a cara de este lunes ha tenido como tema central la oleada de protestas violentas en Cataluña como respuesta del independentismo a la sentencia del ‘procés, que esta semana prepara más acciones para tratar de boicotear el normal desarrollo de la jornada de reflexión y las elecciones.

En este sentido, Sánchez ha anunciado varias medidas que adoptaría un hipotético Gobierno socialista y que podría servir para acercar posturas con PP y Ciudadanos y llevar a los constitucionalistas a su terreno: en primer lugar, una asignatura aplicable a toda España en la que se impartan «valores cívicos y éticos»; una modificación de la Ley General Audiovisual para acabar con el uso sectario de TV3; y la introducción de un delito en el Código Penal para prohibir los referéndums ilegales.

Las propuestas de Sánchez han sido rebatidas a degüello por Casado y Rivera, mientras que Abascal ha culpado al bipartidismo de PSOE y PP de la situación actual en Cataluña, fruto de una «permisividad» de los sucesivos Gobiernos.

Mientras, Iglesias se ha desmarcado del discurso del resto de candidatos, a los que ha acusado de «competir para ver quién tiene la medida más dura», mientras él se ha referido a la España vaciada en su tiempo de réplica, criticando que el bloque de cohesión de España -el primero de los cinco que conforman el debate- se centre únicamente en Cataluña.

El tono del primer bloque del debate electoral ha dejado una conclusión clara: no hay amigos ni aliados en una cita en la que cada detalle puede ser decisivo.

Sin ir más lejos, Albert Rivera y Pablo Casado han protagonizado un rifirrafe esgrimiéndose mutuamente cartelería en forma de reproches. En concreto, el dirigente de Ciudadanos ha cuestionado las competencias cedidas por el PP en Cataluña, para lo que ha desplegado un largo documento -del mismo modo que hizo en los debates del 28 de abril-, en el que se incluyen cesiones como educación, tráfico, prisiones o embajadas. «No se equivoque de adversario», le ha cortado Casado, quien ha tildado de «fake news» las acusaciones de su homólogo naranja. «Estamos contra la izquierda y los independentistas», zanjaba.

No es el único elemento gráfico que ha vuelto a utilizar el presidente de Ciudadanos para apoyar su discurso, una estrategia que le valió para ser uno de los ganadores en los cara a cara del 28-A. Además de cartelería, uno de los elementos más destacados ha sido el de un adoquín, con el que ha querido representar «la ausencia del Estado en Cataluña», en referencia a las piedras que utilizan los CDR para agredir a las fuerzas de seguridad en las protestas.

También han protagonizado sendas discusiones Santiago Abascal, Pablo Iglesias y Pedro Sánchez, estos dos últimos especialmente enfrentados por la situación de bloqueo político, con reproches mutuos sobre la responsabilidad que tuvo cada uno en la repetición electoral. En este sentido, el presidente del Gobierno en funciones ha propuesto que, si tras el 10-N no se ha llegado a un acuerdo para formar un Gobierno, «el resto de partidos deberán acceder a que gobierne la lista más votada», algo que ha pedido como compromiso del resto de formaciones para evitar «prolongar la situación de bloqueo».

Los candidatos -Pedro Sánchez, Pablo Casado, Albert Rivera, Santiago Abascal y Pablo Iglesias- queman este lunes sus últimos cartuchos para atraer a una cartera de indecisos que, según las últimas encuestas, rondaría un 30% del electorado.

En concreto, el 7,1% de los espectadores movió su intención de voto en las generales de abril tras los dos debates electorales que se celebraron entonces, una cifra de vital importancia teniendo en cuenta la fuerte fragmentación del mapa político.

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