Galicia | Política

El BNG y los socialistas gallegos buscan destronar a Feijóo

Gonzalo Caballero, Ana Pontón y Antón Gómez-Reino forman el bloque de izquierdas que quiere arrebatarle la presidencia de la Xunta al barón del PP

El presidente de la Xunta de Galicia y candidato del PP para las elecciones del 5 de abril, Alberto Núñez Feijóo. EUROPA PRESS

Alberto Núñez Feijóo lleva desde 2009 ocupando sin apenas competencia el cargo de presidente de la Xunta de Galicia. Fue en esos comicios cuando consiguió su primera mayoría absoluta por la mínima, sin que sirviese de precedente.

El más alto barón ‘popular’ es el rival a batir en las elecciones autonómicas que se celebran el 5 de abril en Galicia. Según las encuestas, Feijóo podría revalidar su puesto al hacerse con 39 de los 75 escaños totales, dos menos de los que tiene el PPdeG en la actualidad. De esta forma, dejaría fuera no sólo del Ejecutivo sino también del Parlamento gallego a Ciudadanos, con quienes ha tenido visibles desencuentros en las últimas semanas, y a Vox, de los que dijo que «no van a entrar en mi Gobierno».

Sin embargo, la unión del PSdeG y el BNG apunta a conseguir un resultado, al menos por porcentaje de votos, que pueda acabar con la ventaja del actual presidente. Un sondeo elaborado por Sondaxe y publicado este domingo por La Voz de Galicia prevé que esta coalición se hará con un 48% de los votos, frente al 43,7% del PPdeG, aunque les separarían unos diez escaños.

En caso de que los resultados fuesen favorables para la izquierda, los socialistas, los nacionalistas y la alianza formada por Galicia En Común (Podemos y Esquerda Unida), Anova y Mareas (A Coruña y Santiago) podrían gobernar en una especie de Gobierno tripartito similar al de 1987, que sobrevivió algo más de dos años.

Los aspirantes a presidir la Xunta de Galicia si las urnas fallan a Feijóo son Gonzalo Caballero, del PSdeG, Ana Pontón, como candidata del BNG, y Antón Gómez-Reino, por la coalición liderada por Galicia en Común.

Gonzalo Caballero, el ‘Fénix pontevedrés’

Pedro Sánchez y Gonzalo Caballero, en un acto en Santiago. EFE

El secretario general del PSdeG se ha declarado comprometido con el partido y con sus ideas. Se afilió al PSOE a los 18 años y, 11 años después, en 2004, una retirada suya marcó un punto de inflexión en el partido a nivel local. Abandonó la carrera para liderar la agrupación socialista de Vigo y dio su apoyo al ex alcalde Carlos Príncipe, alejándose así del candidato veterano galleguista Miguel Barros y de una última candidatura oficialista. Este movimiento propició el posterior ascenso de su tío Abel Caballero, actual alcalde de Vigo y presidente de la FEMP (Federación Española de Municipios y Provincias), por el que, dicen, se ha sentido traicionado.

Si hoy hubiese elecciones en Galicia, no habría mayorías y Feijóo no sería presidente

Gonzalo Caballero, en noviembre de 2018.

Su trayectoria como político ha estado marcada por las críticas internas que ha hecho a su propio partido y por diversas derrotas que no le hicieron desistir. Podría parecerse en esto a una suerte de ‘Pedro Sánchez pontevedrés’. Cuando Caballero fue proclamado candidato a la presidencia de la Xunta en noviembre de 2018 en unas primarias en las que no tuvo rival, afirmó que si en ese momento se hubiesen convocado elecciones en Galicia, «no habría mayorías y Feijóo no sería presidente».

El reputado economista, nacido en Puenteareas en 1975, es especialista en economía política y ha publicado más de un centenar de trabajos académicos en diversas revistas científicas nacionales e internacionales, además de obras académicas. Este «militante», como él mismo se define, busca «devolverles la esperanza» a los gallegos en los próximos comicios.

Ana Pontón, la voz incuestionable de los nacionalistas

La portavoz nacional y candidata del BNG a la presidencia de la Xunta de Galicia, Ana Pontón. EUROPA PRESS

La portavoz del BNG a nivel nacional fue proclamada como candidata a la presidencia de la Xunta de Galicia en enero con un 99,45% de los apoyos, sin ningún voto en contra.

Esta licenciada en Ciencias Políticas y de la Administración se unió a las juventudes del Bloque, Galiza Nova, a los 16 años, de las que además fue secretaria de organización entre 2000 y 2003. Ana Pontón (Sarria, 1977) entró por primera vez como diputada al Parlamento gallego con 26 años.

Feijóo es un boxeador al borde del KO, a punto de caer a la lona

Ana Pontón, en enero de 2020

Cuando su compañero nacionalista Xavier Vence decidió abandonar su puesto como portavoz nacional del partido, ella le sucedió y lideró un proyecto para las elecciones de septiembre de 2016 que superó las expectativas al lograr 6 escaños. Ahora, las encuestas auguran que podría doblar ese resultado y conseguir que su formación ocupe 13 sillones después del 5 de abril.

Siempre ha mostrado un rechazo frontal a la forma de gobernar de Feijóo, al que define como «un boxeador al borde del KO, a punto de caer a la lona». A lo largo de la campaña electoral se beneficiará de los votantes que se vuelquen con su partido, tras el acuerdo con el PSOE nacional para favorecer la investidura de Sánchez, e impulsará un discurso contra los «sucursalismos» de la coalición liderada por la escisión de Podemos.

Antón Gómez-Reino, la apuesta de Iglesias

Antón Gómez-Reino se presenta a la presidencia de la Xunta, acompañado por el líder de Podemos y vicepresidente segundo del Gobierno, Pablo Iglesias, y la ministra de Trabajo, Yolanda Díaz. EFE

Este diputado del Congreso ha recibido el respaldo del secretario general de Podemos, Pablo Iglesias, y de la también gallega ministra de Trabajo, Yolanda Díaz, para liderar la carrera de la coalición Galicia en Común-Anova-Mareas hacia la presidencia de la Xunta de Galicia.

La ministra ferrolana dijo de Antón Gómez-Reino (La Coruña, 1980) que va a «tener la suerte de hacer algo grande para Galicia«, en un acto de precampaña al que no acudieron ni los líderes de Anova ni los de las mareas.

Feijóo no ha tenido un Gobierno, sino una máquina de propaganda

Antón Gómez-Reino, en febrero de 2020.

«El próximo presidente de Galicia», como lo denominó Iglesias, llamaba en una entrevista con Público a «una movilización alta», para demostrar que en la región «existe una mayoría progresista» que puede arrebatarle la presidencia a un Feijóo que «no ha tenido un Gobierno, sino una máquina de propaganda».

Este «trabajador precario en diversos sectores», como se define en la página web del Congreso, se muestra dispuesto a conformar un Ejecutivo de coalición progresista con el PSdeG y el BNG.

Comentar ()