Política

Intercambio de golpes en el Congreso: de los "antidemócratas" a las peticiones de dimisión

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso. EFE

Este miércoles ha quedado de nuevo en evidencia la dualidad que se vive en el tablero político en tiempos de pandemia: en el hemiciclo se ha vivido otra bronca y tensa jornada, en que los llamamientos iniciales a la «unidad» del presidente del Gobierno han quedado desdibujados por el intercambio de golpes e insultos que se han sucedido entre ellos mismos y la oposición. Y, pegado a la finalización del pleno, tendrá lugar una nueva reunión de la Comisión para la Recontrucción con el objeto de diseñar la hoja de ruta a seguir en el nuevo foro, donde se perseguirá el acuerdo de todas las fuerzas a pesar de la batalla política.

El primer duelo que se ha vivido en la Cámara Baja en la mañana de este miércoles ha venido a cuenta, como no podía ser de otra manera, de Pedro Sánchez y Pablo Casado. Así, mientras el primero apretaba al jefe de la oposición pidiéndole dejar atrás la «confrontación» y sus argumentos de «cartón piedra», el segundo recordaba los recortes de José Luis Rodríguez Zapatero al «estado de bienestar», equiparándolo a las intenciones de Sánchez de «volver a la vieja normalidad socialista» y de querer «arruinar a España». Y finalizaba con una advertencia: a partir de ahora, Casado no estará al lado de Sánchez, sino enfrente, y corroborando su ‘no’ tanto a una nueva prórroga como a la tramitación de los Presupuestos.

Una de las broncas más agrias ha venido a cuenta de Cayetana Álvarez de Toledo y Carmen Calvo. Sin medias tintas, la portavoz del PP en el Congreso ha pedido la dimisión de la vicepresidenta del Gobierno, a la que ha responsabilizado de las «muertes y vidas destruidas» en la pandemia. «»Lideramos el exceso de muertos porque lideramos el defecto de previsión. Si por esto no se dimite, ¿entonces por qué?», reprochaba la dirigente popular.

Álvarez de Toledo ha censurado que el Gobierno oculte los nombres de los expertos encargados de la gestión de la desescalada, al que ha calificado de «comité fantasma, lleno de pseudo-experto, eruditos imaginarios y compañeros de partido», y ha lamentado de nuevo que haber llegado «tarde» a la crisis se ha traducido en «millones de vidas rotas».

Por su parte, Calvo ha respondido asegurando que a su interlocutora «le parece mal todo lo que hace el Gobierno» y que «no es capaz, en su marco mental, de estar de acuerdo en algo conmigo». «No le pido que sea razonable, pero sí racional», y finalizaba en la línea de la unidad que había enarbolado Sánchez antes que ella: «La democracia también es cooperación y colaboración».

Los enfrentamientos entre el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, y el número dos de Casado, Teodoro García Egea se han convertido en un habitual en las sesiones de las últimas semanas. Y este miércoles no iba a ser una excepción. El secretario general del PP ha acusado a Iglesias de «mentir a la cara de todos los españoles» y ha afeado que «cuando salió de la Puerta del Sol y se sentó en la vicepresidencia, se olvidó de la gente».

Los reproches de Egea han sido duramente contestados por el vicepresidente segundo, quien ha defendido la medida del ingreso mínimo vital, «eso a lo que ustedes llaman paguita» que tiene como fin «defender el initerés general» y no «el interés particular». En este punto, ha cargado Iglesias contra la polémica que rodea a la presidenta de la Comunidad de Madrid, Isabel Díaz Ayuso, por vivir en un apartamento de lujo de un empresario hotelero que, según el Gobierno regional, abona desde su bolsillo sin que haya intercambio de favores entre la empresa y la Comunidad. Pero el líder de Podemos ha puesto en tela de juicio esta versión, recordando que «si se lo paga un empresario, de nuevo tenemos un caso de corrupción».

Rufián: «La gente no come de anuncios»

Enfrascado en su papel de oposición crítica, el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, ha vuelto a cargar contra el Gobierno, al que ha pedido que «abandonen el artificio y vuelvan a la realidad» porque «la gente no come de anuncios, no come de esperanzas; come de cumplimientos».

Se refiere Rufián a los incumplimientos de algunas de las medidas aprobadas por Moncloa para la desescalada, como las prestaciones que ayuden a la conciliación familiar o las líneas de crédito ICO. La vicepresidenta Carmen Calvo ha insistido en que «el estado de alarma es la mayor garantía democrática» y ha justificado el retraso en que el Ejecutivo ha tenido que actuar «en muchas direcciones» ante una crisis sanitaria sin precedentes.

Iglesias saca la artillería contra Vox: «Son un partido antidemócrata»

Una de las intervenciones más duras se ha vivido al término de la sesión de control, antes de que comenzase el debate de los dos decretos sobre economía y justicia impulsados por el Gobierno. El choque se ha producido entre la diputada de Vox, María Ruiz Solas, y de nuevo el vicepresidente segundo, Pablo Iglesias, cuando la primera ha vertido unas duras acusaciones contra el dirigente de Podemos, al que ha acusado de «condenar a morir» a los ancianos en las residencias enviándoles «morfina y sedantes» en lugar de medicamentos, y le ha preguntado si quiere «liquidar físicamente» a los de Vox «como el buen comunista que ha declarado ser».

En su réplica, Iglesias ha sacado la artillería pesada acusando a Vox de «representar los intereses de aquellos que no tienen más patria que su dinero», al tiempo que tildaba a la formación de «antipatriotas» y «antidemócratas». «Ustedes no son un partido español, son partidos de falsos arquitectos, de caraduras, que criminalizan a las familias pobres que tienen problemas». «Entiendo que ustedes, que siempre han defendido regímenes totalitarios, les moleste que la Constitución tenga ADN comunista», sentenciaba.

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