Alemania ha anunciado este jueves que a partir del sábado obligará a realizarse test de COVID-19 a todos los viajeros procedentes de zonas consideradas de alto riesgo por el aumento de los contagios.

El ministro de Sanidad, Jens Spahn, ha explicado que la prueba diagnóstica se exigirá a todas las personas que intenten entrar en Alemania desde las zonas de riesgo señaladas por su Ministerio, que actualmente incluyen a las comunidades españolas de Cataluña, Aragón y Navarra.

Los criterios para ser incluido en esa ‘lista negra’ por las autoridades alemanas es que el lugar en cuestión haya registrado más de 50 nuevos casos de coronavirus por cada 100.000 habitantes en la última semana.

Hasta ahora, los viajeros procedentes de estas zonas de riesgo podían tener que someterse a cuarentenas de catorce días a petición de los länder, pero las pruebas diagnósticas eran voluntarias. Desde el pasado sábado, a todos los viajeros internacionales se les estaba ofreciendo un test gratuito.

La cuestión de que estos exámenes médicos sean obligatorios ha suscitado una gran controversia en Alemania, ya que muchos lo ven como una vulneración de las libertades individuales.

A este respecto, Spahn se ha mostrado «muy consciente de que esto es una interferencia en las libertades individuales», pero ha reivindicado la necesidad de fortalecer las medidas preventivas.

El anuncio llega en una jornada en la que Alemania ha anotado más de mil nuevos casos, siendo la mayor cifra de contagios diarios que registra desde el inicio de la desescalada en el país, el pasado mes de mayo. Con ello, el balance aumenta a 213.067 personas infectadas, entre ellas 9.175 fallecidas y 195.200 recuperadas.