El secretario autonómico de Empleo y director general de Labora, Antonio Galvañ, ha subrayado la importancia de la colaboración entre administraciones y empresas para proteger a las personas trabajadoras frente a los riesgos derivados de las altas temperaturas y los golpes de calor, coincidiendo con la llegada de una nueva ola de calor que afectará esta semana a la Comunitat Valenciana.
Galvañ ha advertido de que la exposición a temperaturas extremas es cada vez más frecuente como consecuencia del cambio climático, una situación que obliga a reforzar las medidas preventivas en los centros de trabajo, especialmente en aquellos sectores donde la actividad se desarrolla al aire libre.
En este sentido, ha recordado que el Real Decreto 486/1997, que regula las disposiciones mínimas de seguridad y salud en los lugares de trabajo, contempla la adopción de medidas extraordinarias ante fenómenos meteorológicos adversos. Entre ellas, la modificación de horarios, la reorganización de tareas e incluso la paralización temporal de la actividad cuando no sea posible garantizar la protección adecuada de los trabajadores.
El responsable autonómico ha recomendado seguir las directrices del Instituto Valenciano de Seguridad y Salud en el Trabajo (Invassat), que alerta de los efectos que el calor puede tener sobre la salud. Según este organismo, las olas de calor pueden alterar los mecanismos naturales de regulación térmica del cuerpo humano, especialmente cuando concurren factores como la edad, el estado de salud, la fatiga o el esfuerzo físico requerido por la actividad laboral.
Sectores especialmente expuestos
Galvañ ha señalado que el riesgo de estrés térmico afecta a numerosos sectores productivos de la Comunitat Valenciana, entre ellos la agricultura, la construcción, la industria, el transporte y la hostelería. Por ello, considera fundamental adaptar las medidas preventivas a las características de cada actividad.
En el caso de la construcción, existe además una regulación específica que permite adoptar actuaciones como la reducción de jornada, los cambios de horario o la reorganización del trabajo para minimizar la exposición a temperaturas extremas.
Riesgos para la salud
El Invassat recuerda que el organismo humano necesita mantener una temperatura interna cercana a los 37 grados centígrados para garantizar el correcto funcionamiento de los órganos vitales. Cuando los mecanismos de regulación térmica se ven superados, pueden aparecer distintos problemas de salud.
Entre los efectos más habituales se encuentran los calambres por calor, provocados por la pérdida de agua y sales minerales; el síncope o desmayo; y el agotamiento por calor, que puede derivar en cuadros más graves si no se actúa a tiempo.
El golpe de calor representa la situación más peligrosa. Se produce cuando el organismo es incapaz de disipar el exceso de temperatura y esta supera los 40,5 grados. Entre sus consecuencias pueden figurar alteraciones neurológicas graves, daños en órganos vitales como el cerebro, el corazón o los riñones, e incluso la muerte por fallo multiorgánico.
Ante las altas temperaturas previstas para las próximas semanas, la Generalitat insiste en la necesidad de reforzar la cultura preventiva en los entornos laborales y actuar con responsabilidad para garantizar la seguridad y la salud de las personas trabajadoras durante el verano.
Te puede interesar
Lo más visto
Comentarios
Normas ›Para comentar necesitas registrarte a El Independiente. El registro es gratuito y te permitirá comentar en los artículos de El Independiente y recibir por email el boletin diario con las noticias más detacadas.
Regístrate para comentar Ya me he registrado