España

El PSOE presiona a Podemos: "Sus ministros se han quedado viejos"

El Grupo Socialista está a la espera de ver cómo el PP cambia de estrategia pues "tiene un relato construido sobre unos personajes que ya no están"

Yolanda Díaz con Ione Belarra, Manuel Castells y Alberto Garzón EFE

Tras la convulsión interna producida por la remodelación ministerial emergen sectores del PSOE que defienden tanto la renovación generacional como la salida de algunos veteranos, entre ellos, el mismísimo José Luis Ábalos. Creen que Pedro Sánchez ha  abierto una etapa hacia el PSOE del futuro con mucha gente joven con ganas de entrar en el campo de juego frente a los síntomas de fatiga de Carmen Calvo o del antes mencionado Ábalos. Y de la misma forma creen que ahora el principal lastre lo constituyen los ministros de Unidas Podemos que, afirman, «se han quedado viejos».

No saben si esa es la idea que pasa por la cabeza de la jefa de delegación morada y vicepresidenta tercera, Yolanda Díaz, cuando dejó la puerta abierta a una remodelación del sector morado del Ejecutivo, pero a decir de no pocos socialistas la imagen de Alberto Garzón o de Manuel Castells, retrotraen a una «época pasada». Díaz dijo en entrevista en la SER, no descartar «en absoluto» cambios porque «la política, como en la vida, es dialéctica, y siempre hay que dar respuestas».

Polémica con Garzón

Pero en Podemos arguyen que su gran remodelación «se produjo con la salida de Pablo Iglesias del Gobierno» el pasado mes de abril, aunque el único cambio visible de rostros fue el de Iglesias por Ione Belarra, que, a fin de cuentas, ya era secretaria de Estado de Derechos Sociales. En definitiva, se optó por la continuidad, sin aprovechar esa vacante para introducir una cara nueva. También fue Belarra la que sucedió a Iglesias al frente del liderazgo de Podemos.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, se mostró esquivo el pasado martes durante su entrevista en Informativos Telecinco cuando por dos veces se le preguntó si hubiera cesado a Garzón de haber estado en su mano tras la polémica por el consumo de carne. Le volvió a desautorizar al afirmar que «un gobierno progresista no regaña a la gente» y pocos dudan de que se habría gustado echarle del Ejecutivo.

Los socialistas subrayan que «en un fin de semana los de Unidas Podemos se han hecho antiguos y viejos. Se ha visto con claridad que es un proyecto de suma de pedazos que no se pueden mover porque están en equilibrio». Cada uno, recuerda, forma parte de una cuota, bien de Podemos, de Izquierda Unida o de los Comunes, como es el caso del titular de Universidades, Manuel Castells. «Y de repente la nueva política se ha convertido en vieja», sentencia.

Un ex ministro subraya que Unidas Podemos «ha sido absorbida por el sistema», lo que no necesariamente le parece una mala noticia, pero les deja desdibujados dentro de la coalición y más si dan la sensación de que nada se mueve internamente. «Yolanda Díaz no es una revolucionaria y viste como debe vestir una ministra», agrega respecto al único nombre que salva de la cuota morada.

«Sólo son aparato e imágenes gastadas», dicen fuentes del Grupo Socialista de los ministros morados

Las renovadas caras socialistas «han hecho viejas a las de Podemos. Están los nuevos ministros y luego cinco viejos de la política, con plomo en las alas. Dirigentes que no han ganado una sola elección y sólo son aparato e imágenes gastadas», relata otro dirigente mucho menos contemporizador con los socios gubernamentales de Pedro Sánchez.

Eso no significa que no sean duros con Calvo y de Ábalos, que ha protagonizado una salida bastante traumática después de pedir dos ministerios, Exteriores o Defensa, y ver que su jefe de filas le dejaba fuera del Ejecutivo. Señalan en Moncloa que la ex vicepresidenta daba señales de «agotamiento físico» tras su contagio por el Covid y en el caso de Ábalos se mezclaban asuntos familiares con cierto cansancio «como se veía en las sesiones de control al Gobierno».

Además, «cada vez que salía Ábalos ante la prensa le sacaban el tema de Delcy (en alusión a Delcy Rodríguez, vicepresidenta de Venezuela) y a Calvo que se pegaba con Irene Montero». En definitiva «tenías al Gobierno todo el rato hablando de lo mismo y no de lo que quieres. Cuando un Ejecutivo ha cubierto una etapa hay que cambiar a los protagonistas», asevera.

Ahora Gobierno y Grupo Socialista están a la espera de ver cómo el PP cambia de estrategia pues «tiene un relato construido sobre unos personajes que ya no están». «Será interesante -dice un miembro de la dirección del Grupo- cómo se mide ahora la portavoz popular, Cuca Gamarra, con Nadia Calviño». Y concluye: Con Nadia ha topado».

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