España Este sábado, el jefe del Ejecutivo y González, juntos en Sevilla

El PSOE convoca a los barones a un gran acto con Sánchez en Ifema el 12 de noviembre

Ferraz lanza la carrera electoral con un gran mitin por los tres años del 10-N y a uno de las generales de 2023 para exhibir "unidad" | A finales de mes, el presidente será proclamado líder de la Internacional Socialista | Guerra es invitado el sábado tras la polémica

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, y Joaquín Almunia, exlíder del partido, el pasado 17 de octubre de 2022 en Ferraz, en la inauguración de la exposición por los 40 años del triunfo socialista en las generales de 1982.

El secretario general del PSOE y presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, junto a los expresidentes Felipe González y José Luis Rodríguez Zapatero, y Joaquín Almunia, exlíder del partido, el pasado 17 de octubre de 2022 en Ferraz, en la inauguración de la exposición por los 40 años del triunfo socialista en las generales de 1982. FLICKR PSOE / EVA ERCOLANESE

Los socialistas van calentando la máquina electoral. Ya el pasado julio Pedro Sánchez, a raíz de la dimisión de Adriana Lastra y tras el inmenso fiasco de las andaluzas, reajustó internamente el partido y le puso deberes: dejarse la piel en las dos siguientes competiciones en las urnas: las autonómicas y municipales del 28 de mayo y las generales de finales del próximo año. Ferraz diseñó, de cara al nuevo curso, una agenda de mítines en toda España para explicar su gestión y acercar la figura del presidente. Dos actos serán centrales en esta primera parte del otoño. El primero, este 29 de octubre, en Sevilla, con Felipe González, para conmemorar los 40 años de su arrollador triunfo de 1982. El segundo, como avanzan fuentes de la cúpula federal a El Independiente, será en Madrid, en el recinto ferial de Ifema, el 12 de noviembre, programado para celebrar los tres años de la victoria de Sánchez en las generales del 10-N de 2019. Ifema también acogerá, dos semanas después, el congreso de la Internacional Socialista en el que el propio Sánchez será proclamado nuevo presidente de la organización.

El cariz de los eventos del 29 de octubre y del 12 de noviembre será, sin embargo, muy distinto. El primero busca subrayar la figura del expresidente y el proceso transformador de sus gobiernos, y están invitados los diputados que le acompañaron en 1982 —entre ellos, el exvicepresidente del Gobierno Alfonso Guerra—. Pero no es un acto de músculo orgánico. El segundo, el del 12 de noviembre en Madrid, sí: Ferraz sí ha pedido a los barones regionales que se reserven el día y acudan a la cita. La idea es lanzar un mensaje de «unidad» de cara al largo año electoral de 2023. En la dirección subrayan que el partido camina «compacto», pese a las intermitentes críticas —ya descontadas— de algunos barones más alejados del núcleo de poder, el castellanomanchego Emiliano García-Page y el aragonés Javier Lambán. El PSOE respira últimamente algo más tranquilo porque siente que no peligran, en principio, sus gobiernos autonómicos y sus ayuntamientos más significativos, y porque ha recuperado oxígeno frente a Alberto Núñez Feijóo. Las encuestas publicadas este miércoles, de hecho, por El Confidencial (IMOP Insights) y 20 Minutos (DYM), dibujan un repunte de los socialistas y un recorte de la ventaja del PP.

Al mitin homenaje de Sevilla no acudirán la mayoría de los barones, por distintas razones de agenda

El mitin de Madrid del 12-N se celebrará apenas un año antes de las generales de 2023. El líder del Ejecutivo prevé apurar al máximo la legislatura, por lo que si no hay una disolución anticipada los comicios se celebrarían en diciembre. Pero el acto también tendrá lugar a seis meses de las decisivas autonómicas y municipales, con las que el PSOE busca cambiar el clima y cortar de cuajo la carrera de Feijóo hacia la Moncloa.

Además, el mitin va a celebrarse en una fecha que ronda la que se está barajando en la cúpula de Sánchez y en la del PSOE madrileño para dar a conocer el candidato por el Ayuntamiento de la capital, la pieza principal del puzle del 28-M que falta por encajar. El nombre sigue en secreto, aunque en las últimas horas Ferraz ha descartado rotundamente a este periódico otros dos hipotéticos aspirantes que figuraban en las quinielas: el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, y el exlíder de los socialistas madrileños y actual secretario de Estado de Relaciones con las Cortes y presidente de la agrupación del partido en Madrid ciudad, Rafael Simancas.

En Ferraz señalan que la concentración de cargos presumiblemente será mayor en Ifema, el 12 de noviembre, que en Sevilla, este sábado 29. Originalmente, se había previsto que la conmemoración de los 40 años del triunfo de González se celebrara en Madrid, pero al llevarse a la capital andaluza, y en medio de un largo puente, se han hecho más complicados los desplazamientos, por la ocupación de AVE y de aviones.

Eso explica, en parte, la ausencia de muchos barones en la capital andaluza el sábado. Pero han pesado, lógicamente, otras razones: presidentes como Javier Lambán (Aragón), Ximo Puig (Valencia) o Adrián Barbón (Asturias), no viajarán por su agenda institucional. Lambán, recién llegado del Vaticano, tiene que preparar el debate de política general de su comunidad, Puig inaugura la Fira de Tots Sants de Cocentaina (Alicante), y Barbón acompaña a los Reyes en su visita al pueblo ejemplar asturiano. El extremeño Guillermo Fernández Vara tiene la boda de un familiar, aunque hará «todo lo posible» por acercarse. También se cae finalmente la balear Francina Armengol, que sí tenía previsto acudir, por motivos de «agenda institucional y de partido».

«Están invitados todos los militantes»

En la dirección federal explican que en esta ocasión, para el mitin de Sevilla (en Fibes, el Palacio de Exposiciones y Congresos), no se han cursado invitaciones a cargos orgánicos del partido de toda España. Las cúpulas del PSOE andaluz —que lidera Juan Espadas— y sevillano —en manos de Javier Fernández— sí se han encargado de invitar a los diputados que obtuvieron escaño en aquellas generales de 1982, en las que González sentó a 202 parlamentarios en el Congreso. Uno de ellos es Alfonso Guerra, quien fue coprotagonista de aquel triunfo, su todopoderoso vicepresidente y número dos hasta su ruptura. Guerra fue convocado por el partido después de que se quejase públicamente por no haber sido llamado. «A los actos del PSOE están invitados todos los militantes. El que quiere ir, va, y el que no, no. No hay un llamamiento expreso, más allá de que desde Andalucía sí están llamando a los que obtuvieron escaño en 1982″, justifican en Ferraz.

El acto de González y Sánchez estará precedido de un coloquio con el alcalde, Espadas, Narbona y Montero

Pero en el equipo de Sánchez no ocultan que concurren otras razones: primero, el divorcio personal de Guerra y González, consumado en los noventa, y también el distanciamiento del exvicepresidente con la actual dirección. Guerra, de hecho, decía en una entrevista con EFE que echaba de menos al partido de antes. «A mí me gustaba también más el Guerra de antes. El PSOE es el mismo que el de hace 143 años, y quizá han sido otros los que se han movido«, argumentaba un alto mando de Ferraz que advertía de que hoy el exvicepresidente podría encontrarse con pitadas de las bases si interviniera en un mitin.

Porque él no hablará este sábado, en los fastos por los 40 años del triunfo socialista. Los dos oradores principales serán González y Sánchez. A ambos les precederá un coloquio en el que tomarán la palabra el alcalde de Sevilla, Antonio Muñoz; el secretario general del PSOE-A, Juan Espadas; la presidenta federal del partido, Cristina Narbona, y la ministra de Hacienda y número dos de los socialistas, María Jesús Montero. No asistirá el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero, por hallarse de viaje en Brasil, pero sí el exlíder de la formación (y ministro de González) Joaquín Almunia.

Candidato único para capitanear la IS

González, Zapatero y Almunia sí estuvieron juntos en el cuartel general de Ferraz el pasado 17 de octubre, cuando Sánchez inauguró con ellos la exposición del PSOE de homenaje a la victoria de 1982. También entonces solo intervinieron González y Sánchez. Los dos han ido restañando su relación en el último año y medio, después de que rompieran en 2016. El expresidente apoyó en las primarias de 2017 a Susana Díaz, igual que hicieron Zapatero y el fallecido Alfredo Pérez Rubalcaba. El patriarca no siempre sintoniza con la gestión del Ejecutivo y se muerde la lengua, pero el tono de sus críticas se ha relajado.

Sánchez pretende dotar de mayor peso a la Internacional Socialista. Será el primer presidente español en liderarla

Noviembre acabará con otro gran acto para Sánchez. Ifema acogerá el XXVI Congreso de la Internacional Socialista (IS), que le proclamará como nuevo líder. Él es el candidato único: el pasado 24 de octubre finalizó el plazo para postularse y el presidente, como se esperaba, fue el único en hacerlo. Será el primer español en ocupar el cargo.

Sánchez relevará al griego Yorgos Papandreu, presidente de la IS desde 2006. El nuevo jefe pretende dar nuevos bríos a una organización que ha perdido muchísima fuerza e influencia en los últimos años y de la que ya no forma parte siquiera el SPD alemán, buscando que adquiera más peso internacional en los centros de poder. Es decir, que vuelva a ser lo que fue, cuando la dirigía Willy Brandt, canciller germano entre 1969 y 1974. Él capitaneó la entidad entre 1976 y 1992.

El PSOE acogerá en Madrid no solo el congreso de la IS. En esa misma semana de noviembre, tendrán lugar en la capital el cónclave de la Internacional Socialista de Mujeres y el de la Internacional Socialista de Jóvenes (IUSY). El colofón será el ascenso de Sánchez, cuyo mandato se solapará, de julio a septiembre de 2023, con la presidencia de turno de la Unión Europea.

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