España

La ministra de Igualdad apoya a su escudera

Las palabras de la dos de Igualdad reabren la presión interna sobre Sánchez para que cambie la 'ley del sí es sí'

Barones y dirigentes socialistas reconocen su hartazgo con Unidas Podemos, exigen una "rectificación" a Ángela Rodríguez y demandan al presidente que propicie la reforma legislativa, opción que se ha ido enfriando | Algunos cuadros esperan un "golpe en la mesa", poner freno a los morados en una materia nuclear para la izquierda

La ministra de Igualdad, Irene Montero (d), junto a la secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez 'Pam', el pasado 22 de diciembre de 2022 en el Congreso, tras la aprobación en la Cámara baja de la Ley Trans.  EUROPA PRESS / RICARDO RUBIO

La herida que abrió en el PSOE la ley del solo sí es sí volvió a sangrar. Nunca se había cerrado del todo, pero la colisión con la secretaria de Estado de Igualdad, Ángela Rodríguez Pam, este miércoles, reverdeció la presión interna a favor de una modificación de una norma que ya ha beneficiado a 161 agresores sexuales. Barones y cuadros federales y regionales socialistas empujan a Pedro Sánchez a propiciar un cambio legal. De difícil encaje, sí, porque además solo afectaría a los delitos cometidos a partir de su entrada en vigor. En el partido late una honda preocupación —más aún a menos de cinco meses de las decisivas elecciones autonómicas y municipales del 28 de mayo—, y hay quienes reclaman un «golpe en la mesa«, un «gesto de autoridad» hacia Podemos y hacia Igualdad, un ministerio permanentemente en el centro de la polémica y de enorme simbolismo para la izquierda. Pero, al menos hasta ahora, la posibilidad de un retoque se ha ido alejando, sin cerrarse por completo la puerta.

Las bromas de Rodríguez rebasaron el límite de la paciencia dentro del PSOE. Para entender lo ocurrido hay que remontarse a un acto organizado por Podemos sobre feminismo el pasado lunes, en concreto la grabación de un pódcast. En él, la secretaria de Estado de Igualdad llegó a restar importancia al tiempo de prisión que un agresor pasa porque la mujer ya ha sido asesinada. Y afirmó entre carcajadas esto:

—Vamos a hablar ya de eso que es importante que está pasando, con los violadores a la calle, que es lo que nos echa en cara ahora mismo la extrema derecha. De los creadores de ‘Las personas van a ir al Registro [Civil] para cambiarse de sexo todas las mañanas’, llega ‘Los violadores a la calle‘…

—Cientos, miles —converge una contertulia.

Miles, oleadas —apostilla Rodríguez, con tono jocoso.

El líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, exigió este miércoles a Sánchez el cese inmediato de la número dos de Irene Montero. Y este jueves se agolparon, desde primera hora de la mañana, las críticas de ministras —Reyes Maroto, Isabel Rodríguez— y cargos socialistas hacia ella, . El hilo conductor era el mismo, y lo sintetizaron tanto la portavoz del Ejecutivo como la secretaria de Igualdad del PSOE.

«Están siendo semanas muy duras para algo tan grave como la violencia de género y la violencia sexual. Creo que es algo que nos concierne a todos como sociedad y, por tanto, creo que es un tema en el que no conviene frivolizar y entiendo que son declaraciones muy desafortunadas«, aseguró en Ciempozuelos (Madrid) Isabel Rodríguez. «Las palabras de la secretaria de Estado de Igualdad y contra la Violencia de Género son injustificables. No están a la altura de la responsabilidad que supone un cargo de tanta trascendencia, más si cabe en estos momentos. Debe rectificar«, remachó Andrea Fernández, la responsable de Igualdad de la cúpula socialista.

Ambas hacían referencia a la coyuntura, la que hace si cabe más hirientes las declaraciones: el repunte de asesinadas por violencia machista en el final de 2022 y en el arranque de 2023. En la misma línea se pronunciaron otros cargos como la portavoz en el Congreso del Pacto de Estado contra la Violencia de Género, Lídia Guinart, o los barones de Castilla y León y Aragón, Luis Tudanca y Javier Lambán.

«Bulos, noticias falsas y manipulaciones»

La cascada de críticas era tan intensa que la propia Rodríguez Pam salió a defenderse en redes sociales: «Manipular lo que hacemos y decimos las feministas es una estrategia peligrosa e irresponsable. La lucha contra la violencia machista es nuestra máxima prioridad. Siempre con las mujeres, siempre con las víctimas». Y en un vídeo se quejaba de los «bulos, noticias falsas y manipulaciones» que sufren las políticas de Igualdad y que se utilizan para cargar contra el ministerio y contra el Ejecutivo. Ya a la tarde, la secretaria de Estado recibió la solidaridad de su jefa, la ministra Irene Montero: «Duele tanta manipulación sobre nuestro trabajo […]. Mi querida Pam, seguimos».

‘Pam’ y Montero denuncian que se han manipulado las palabras de la primera y que se han difundido «bulos»

El PSOE hirvió de indignación con la chanza de Rodríguez Pam, su «falta de empatía» con las víctimas de las agresiones machistas, en palabras de Tudanca. Y más aún al ver que ella no rectificó ni pidió perdón, justo lo que se le había pedido desde la Moncloa y desde Ferraz. Lo cierto es que sus declaraciones resucitaron una reflexión muy aquilatada en el partido. Sintéticamente, esta: es necesario cambiar la ley del sí es sí. Una posibilidad que se abrió desde el primer minuto, desde las primeras rebajas de penas, pero que Sánchez fue enfriando para no abrir ninguna brecha más con Podemos, ya que tanto la dirección morada como la propia Irene Montero y su equipo se negaron siempre a tocar una coma de la norma: siempre achacaron las reducciones de condena a que los jueces estaban haciendo una interpretación «machista» del texto.

El pasado 6 de diciembre, el presidente se abrió a «retoques técnicos» en la ley del sí es sí (la Ley Orgánica de Garantía Integral de la Libertad Sexual). Incluso pidió a Igualdad y Justicia que exploraran opciones. Pero el ministerio de Montero seguía negándose. La solución de compromiso fue introducir una enmienda en la reforma del Código Penal que estaba tramitándose en esos momentos —la derogación de la sedición y la rebaja de la malversación—, pero en la exposición de motivos, sin fuerza jurídica ninguna. Con ella, se pretendía orientar la interpretación de los jueces, remacharles que si la duración de la condena cabe en la horquilla de la actual legislación hay que mantenerla. Esa reforma del Código Penal entraba en vigor este 12 de enero, cuando la suma de beneficiarios de la ley del sí es sí ascendía ya a 161 (18 de ellos, excarcelados).

En estos meses, barones y dirigentes socialistas —además de la ministra de Defensa, Margarita Robles—, habían venido reclamando el cambio de la norma. Pero este jueves esa petición volvió a oírse. En declaraciones públicas y en privado. Lambán advirtió de que la ley fue «mal planteada, así de claro» y que es «obvio» que ha tenido efectos «absolutamente indeseables, contrarios a los deseos del legislador». El problema es, aseguró el presidente aragonés, «muy serio». Blanca Fernández, consejera de Igualdad de Castilla-La Mancha y portavoz del Gobierno regional, ya había remitido el pasado sábado a Irene Montero una carta en la que le pedía modificar la norma. Exigencia que reiteraba este jueves, tras denunciar que la ironía y la «frivolidad» de la secretaria de Estado puede hacer tanto «daño» como el negacionismo de Vox. Pidió que «rectifique» sus palabras y las penas contempladas en la ley.

«Debe cambiarse, con total normalidad»

Presidentes autonómicos socialistas consultados por El Independiente reconocen la complejidad de reformar el sí es sí, pero al mismo tiempo insisten en que es necesario dar marcha atrás, con «humildad», cuando se comete un error. Y remarcan que las palabras de Pam no hacen sino apuntalar ese convencimiento interno. La «presión» que ya existía y que se confirmaba. «Si está mal, debe cambiarse, con total normalidad«, resume un líder territorial. La inquietud interna se acentúa por la proximidad de las elecciones del 28-M.

Que Pedro dé un golpe en la mesa y ponga a Podemos en su sitio. Es que ya está bien. Seguramente nos hace más daño lo de Podemos que el precio catalán», asegura un mando territorial

Otros van un paso más allá. «Pedro algo tendrá que hacer. Y hará lo que él crea», observa un preocupado jefe de un Ejecutivo regional, que siempre defendió el cambio legal y que se ratifica en su posición. «Hay un clamor para que el presidente actúe cuanto antes —tercia un mando territorial—. Que dé un golpe en la mesa y ponga a Podemos en su sitio. Es que ya está bien. Hay que hablar claro y no engañar a la gente. Seguramente nos hace más daño lo de Podemos que el precio catalán [la rebaja de la malversación y el fin de la sedición]. Lo de Podemos es de traca porque no tiene remedio tampoco, pero desvirtúa al PSOE con gente templada que no entiende nada». «La gente pide que cesen a la secretaria de Estado y que cambien la ley», glosa una presidenta autonómica. La caída de Rodríguez Pam se percibe hoy como improbable porque los ministros y cargos de Unidas Podemos no son disponibles por Sánchez, salvo que decidiera abrir una crisis con su socio de Gabinete.

Para destacadas dirigentes feministas del partido es «evidente» que las palabras de la dos de Igualdad han acusado la ansiedad interna en el PSOE. Una de ellas constata esta sensación: que «el feminismo socialista ya empieza a lanzar contra el propio Pedro«, porque cree que «le da la política de igualdad».

Sí es lógico que, como muchas compañeras están cansadas de los desplantes varios de UP, trasladen dentro, y a veces fuera del PSOE, el hartazgo que hay», asegura una voz de peso del sector feminista

Y es que en un sector del partido duele que en las guerras libradas entre los socios en esta materia Sánchez ha otorgado la victoria a los morados. Otro referente interno matiza esa percepción: «Las feministas del partido no irán contra Pedro, pero sí que es lógico que, como muchas compañeras están cansadas de los desplantes varios de Unidas Podemos, trasladen dentro, y a veces fuera de la organización, el hartazgo que hay. Está siendo una legislatura muy dura para todas. Para nosotras, las políticas de igualdad son puntal de lo que hemos venido a hacer. Y tenemos muchas discrepancias ideológicas y con las formas con UP». Esta dirigente comprende el difícil equilibrio que está obligado a guardar el presidente «para no reabrir las grietas dentro del Gobierno». Una conocida responsable no ve ya salida a estas alturas, porque «el destrozo de la ley ya no tiene arreglo«, y porque los morados están desbaratando la «seriedad que se necesita para temas tan graves».

Desde la Moncloa, silencio respecto a los futuros pasos a seguir, aunque este viernes Sánchez reúne, como adelantó este diario, a su ejecutiva federal y a los 17 ministros socialistas en una convocatoria extraordinaria en Ferraz, tras la que comparecerá su número dos, María Jesús Montero. El martes pasado, la portavoz del Ejecutivo, Isabel Rodríguez, volvía a recalcar que el sí es sí es una «buena ley» que persigue proteger más a las mujeres, e insistió en que el Gobierno sigue a la espera de la unificación de doctrina por parte del Supremo, para ver si camina «en la dirección del objetivo» de la norma. No habló de modificaciones futuras, aunque no cerró por completo esa puerta. El debate retorna al tejado de la Moncloa, si es que alguna vez se marchó.

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