Es un proceso a dos velocidades. La descarbonización que avanza y se consolida en los países más occidentales por ahora sólo ha asomado en otros lugares del planeta. La fotografía del consumo de petróleo en el futuro continúa reflejando un repunte muy importante del consumo en los próximos cinco lustros. Países muy poblados como India están detrás del incremento de consumo de crudo que la OPEP ya predice para 2050. Lo hace incluso situándolo en casi un 20% de incremento más que en la actualidad.
En su informe anual sobre perspectivas a largo plazo, los países productores auguran una mayor necesidad de petróleo en el planeta en los próximos años. Una demanda muy al alza provocada por un incremento de la actividad económica global, una necesidad energética creciente por la IA y los centros de datos y en el que la electrificación y apuesta por las energías renovables sigue siendo aún muy desigual.
Previsiones de la OPEP y demanda global para 2050
La proyección que hace la OPEP dibuja unas necesidades de suministro que obligarán de aquí a 2050 a seguir invirtiendo en infraestructuras petroleras. El organismo llega incluso a cuantificar la necesidad de nuevas infraestructuras: 15,5 billones de euros los próximos 25 años. Según los once países exportadores de petróleo, para 2050 el crudo será aún muy necesario y su peso en el mix energético global seguirá siendo elevado: un 30%.
La previsión es que en 2050 el consumo diario de petróleo en el planeta sea de 124 millones de barriles cada día. El año pasado el consumo medio alcanzó los 105 millones de barriles diarios. Este incremento rondaría el 18% pero según la OPEP podría rebasar el 19%. Así, la OPEP discrepa en su proyección de cara al futuro con la Agencia Internacional de la Energía (AIE) que prevé que el consumo de energías fósiles irá reduciéndose los próximos años.
Sin embargo, para la OPEP el petróleo seguirá siendo la principal energía que moverá el mundo. Señala que junto al gas, la cuota que abarcarán ambas fuentes energéticas aún representará el 54% del total del consumo energético mundial dentro de 24 años. En cuanto al modo en el que evolucionará el consumo de energías, la proyección que se hace es de una reducción en 8 millones de barriles diarios en los próximos cinco lustros entre los países más desarrollados, miembros de la OCDE. Una caída de consumo que se compensará con creces por el importante aumento que la OPEP proyecta de hasta 27 millones de barriles más cada día entre otros países como India.
El impacto del transporte y el vehículo eléctrico
Un mayor consumo y demanda de petróleo que vendrá favorecido principalmente por el transporte por carretera. La proyección de posibles escenarios futuros que plantea el informe pasa por un aumento sustancial del parque móvil mundial. Así, de los 1.750 millones de vehículos actuales se pasaría a cerca de 3.000 millones, lo que dispararía la demanda de combustibles. La OPEP prevé que en estos años aumente en hasta 5,7 millones de barriles más por día sólo para abastecer la necesidad del transporte. Un comportamiento que la penetración del vehículo eléctrico no frenaría, pese a crecer de modo importante al pasar del 4% actual al 21,5% del parque móvil en 2050.
La industria petroquímica será la segunda gran demandante de petróleo, al aumentar en 4,2 millones de barriles diarios sus necesidades en 2050. En tercer lugar figura la aviación, que requerirá hasta 4,2 millones más de barriles de crudo cada día.
Uno de los factores determinantes en las próximas décadas será el desarrollo de la Inteligencia Artificial y los centros de datos. La OPEP estima que supondrán nada menos que el 8% de la demanda eléctrica mundial. Una electricidad que habrá que generar y que en muchos casos seguirá procediendo de fuentes fósiles, más estables en su generación que las renovables. La previsión es que el consumo de la actual red de data centers y de aplicaciones de IA consumen alrededor de 602 TWh y que a mediados de siglo ese consumo se multiplicará por siete hasta alcanzar los 4.208 TWh.
El desafío energético de la Inteligencia Artificial
En países como los EE.UU. la demanda de energía por parte de la IA y los centros de datos se incrementa a mayor velocidad de lo que lo hace la generación energética. Por ello, algunas de las grandes corporaciones tecnológicas, como Amazon, Google, Microsoft o Meta han comenzado a explorar la posibilidad de instalar centros propios de generación energética empleando pequeños reactores modulares (SMR).
Serán dos de los motores de mayor demanda pero no los únicos. En el conjunto del planeta, según los pronósticos de la OPEP, la demanda de electricidad aumentará un 85% hasta superar los 50.000 TWh en 2050, muy por encima de los 32.000 TWh actuales.
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