Podemos está al borde del estallido. La filtración a través de la red Telegram de un documento del equipo de Carolina Bescansa ha provocado un efecto telúrico en la organización. Íñigo Errejón, candidato a las primarias para decidir el cabeza de lista en las autonómicas de Madrid, había ofrecido a la ex miembro de la dirección, purgada por sus discrepancias con Pablo Iglesias, integrarse en su candidatura como número dos.

El borrador filtrado era, en principio, una base programática para negociar con Errejón. Pero el papel no era un simple relato de posibles acuerdos en Madrid para aceptar la integración en la lista, sino una auténtica propuesta para tomar el poder en Podemos desbancando a Iglesias. Las propuestas: primero, ganar Madrid -sin dar ninguna opción de integración a Ramón Espinar-; después, ir a por la dirección de la organización.

Errejón, el gran perdedor de Vistalegre II, vive su particular pulso con Espinar e Iglesias para lograr autonomía suficiente en su candidatura como condición para aceptar el reto de ganar las autonómicas en Madrid. Espinar quería imponerle el equipo, haciendo una doble vuelta de primarias, pero, finalmente, Errejón logró que la decisión sobre el candidato y el equipo se hiciera en una votación única. En la disputa tuvo que intervenir el propio líder de Podemos, que, dirigiéndose a ambos, amenazó: «Ni media tontería».

El documento Bescansa, al que ella llama «borrador» y cuya filtración por error atribuye a su equipo, significa un desafío total a Iglesias. Algo mucho más grave que esa «media tontería».

La hoja de ruta de Bescansa supone un plan para derribar a Iglesias, algo que ahora no pretende Errejón y que sólo dificulta su candidatura para Madrid

En realidad, la filtración a quien hace daño es a Errejón, que estaba trabajando la posibilidad de una candidatura de consenso, con Lorena Ruíz-Huerta (Anticapitalistas) y Espinar, para llegar a la noche del viernes, en la que vence el plazo de presentación de candidaturas, con el asunto cerrado y en paz.

Errejón tiene evidentes diferencias con Iglesias, pero éste se ha visto obligado a cumplir su compromiso de avalar su candidatura a la Comunidad de Madrid. Era una forma de tenerle apartado de la lucha por el poder en la organización.

Los planes de Errejón pasaban por una etapa de tránsito. Intentar ganar Madrid y luego proponerse una meta más ambiciosa. Sin embargo, Bescansa ha hecho saltar sus planes por los aires y, de paso, dificultar sus opciones en Madrid. Ni Iglesias, ni Espinar, ni Ruíz-Huerta aceptarán ir en una candidatura acompañados por la persona que ha querido cortarles la cabeza.

Errejón ha intentado poner tierra de por medio. Ha dicho la verdad cuando ha afirmado que no conocía el documento y que la propuesta que contiene está fuera de lugar. Pero el daño ya está hecho. El entorno de Iglesias habla sin tapujos de «golpe de Estado».

¿Qué hay detrás de todo esto? ¿Se trata de un error a la hora de transmitir el mensaje? Es una posibilidad. Otra es que la filtración haya sido intencionada con el objetivo de provocar esa reacción airada de la cúpula de Podemos, con el fin de ligar de cara al futuro el futuro de Errejón con el de Bescansa.

Las próximas horas serán clave para saber en qué terminará este desencuentro. Pero sólo hay dos posibilidades: o la ruptura; o un acuerdo que tape formalmente las diferencias hasta la próxima confrontación.