Política

Preocupación en el Gobierno por una cinta de Villarejo en la que Delgado critica a Pedro Sánchez

La ministra coincidió con el comisario hoy en prisión en "tres ocasiones" y sólo ha trascendido hasta ahora el contenido de una comida celebrada en octubre de 2009 / La difusión de nuevas grabaciones 'sentenciaría' políticamente a la titular de Justicia

logo
Preocupación en el Gobierno por una cinta de Villarejo en la que Delgado critica a Pedro Sánchez
Dolores Delgado, ministra de Justicia, bebe agua durante un encuentro informativo.

Dolores Delgado, ministra de Justicia, bebe agua durante un encuentro informativo. EP

Resumen:

La existencia de una grabación realizada subrepticiamente por el comisario José Manuel Villarejo en la que Dolores Delgado critica supuestamente a Pedro Sánchez ha instalado la preocupación en el seno del Gobierno. Cuando estalló el escándalo, la hoy ministra de Justicia reconoció que ha coincidido "en tres ocasiones" con el polémico policía, habiendo trascendido hasta ahora sólo el contenido de uno de los encuentros. Delgado es con diferencia el ministro más desgastado de Sánchez, como evidencia el hecho de que ha sido reprobada tres veces por las Cortes en menos de seis meses. La difusión de nuevas grabaciones 'sentenciaría' políticamente a la titular de Justicia, a la que Sánchez ha evitado dejar caer hasta ahora para que su gabinete no acumule tres bajas en tan escaso margen de tiempo.

La existencia de una grabación realizada de forma subrepticia por el comisario José Manuel Villarejo en la que Dolores Delgado critica supuestamente a Pedro Sánchez ha instalado la preocupación en el seno del Gobierno, en un momento en que el PP ha dado órdenes a sus cargos para que ataquen políticamente a la hoy ministra de Justicia al señalarla como la filtradora del nombre del magistrado que había pactado con los populares para presidir el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y la responsable del fracaso de la renovación del órgano de gobierno de los jueces.

Reprobada en tres ocasiones por las Cortes en menos de seis meses de gestión y desprestigiada en el mundo judicial a raíz de los comentarios realizados en un almuerzo celebrado con el polémico policía en el otoño de 2009, Delgado se mantiene en el gabinete de Pedro Sánchez tras presentarse como «víctima de la derecha, la extrema derecha y la extrema extrema derecha» por la difusión de la comprometedora cinta con la que -en su opinión- trata de hacerse «chantaje al Estado».

El Independiente ha podido conocer en varias fuentes del Gobierno el temor que existe a la difusión de otras conversaciones de la actual titular de Justicia con Villarejo, en prisión preventiva desde hace más de un año como cerebro de la trama Tándem. Ello comprometería aún más su continuidad en el Ejecutivo y desgastaría de forma notable a Pedro Sánchez, que ha evitado hasta ahora dejar caer al tercer integrante de su gabinete para no engrosar la lista en la que ya figuran Màxim Huerta (Cultura) y Carmen Montón (Sanidad).

Cuando estalló el escándalo hace dos meses, Dolores Delgado terminó reconociendo que había coincidido «en tres ocasiones» con el antiguo agente encubierto durante los últimos 25 años «junto a otros mandos policiales y cargos judiciales y fiscales». Era la tercera versión que ofrecía públicamente sobre su relación con el policía ya jubilado, tras asegurar inicialmente que «nunca»  había tenido «relación de ningún tipo» con aquél.

De momento, sólo ha trascendido el contenido de la conversación que la entonces fiscal de la Audiencia Nacional en activo, el juez Baltasar Garzón y cuatro mandos policiales más (Miguel Ángel Fernández Chico, Enrique García Castaño El Gordo, Miguel Valverde y Gabriel Fuentes) mantuvieron en el restaurante madrileño Rianxo el 23 de octubre de 2009 con Villarejo para celebrar la medalla pensionada que el Gobierno del socialista José Luis Rodríguez Zapatero había concedido a éste.

Delgado coincidió con el comisario hoy en prisión en «tres ocasiones» durante su etapa como fiscal; sólo ha trascendido hasta ahora una grabación

En la cinta se escucha cómo Delgado llama «maricón» a su hoy compañero de gabinete Fernando Grande-Marlaska (Interior), asegura que prefiere «tribunales de tíos», insinúa que jueces y magistrados terminaron con menores durante un viaje organizado por el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) a Cartagena de Indias (Colombia) y responde con la expresión «éxito garantizado» cuando Villarejo desvela que recurrió a prostitutas para sonsacar «información vaginal» a empresarios y políticos. La fiscal de carrera pudo cometer delito por no denunciar al comisario de policía.

Según la versión de la hoy notaria mayor del reino, acudió a dicho almuerzo por invitación de Baltasar Garzón, entonces titular del Juzgado Central de Instrucción 5 de la Audiencia Nacional y con quien mantiene una amistad «pública y notoria» desde hace 19 años. El juez, inhabilitado a 11 años por el Tribunal Supremo en 2012, ha enmarcado la difusión de las grabaciones en una «campaña deleznable» para intentar derribar a la ministra de Justicia de forma «grosera».

Fuentes de toda solvencia aseguran que existe otra cinta -fechada en 2017- en la que Delgado critica a Pedro Sánchez, entonces líder del PSOE. La eventual difusión de esa grabación sentenciaría la carrera política de la ministra, a la que el presidente confió la cartera de Justicia pese a escuchar voces en su partido que ya le advirtieron del riesgo que entrañaba esa elección.

La difusión de nuevas grabaciones ‘sentenciaría’ políticamente a la titular de Justicia, reprobada tres veces por las Cortes en menos de seis meses

De hecho, cuando Sánchez alcanzó la Presidencia del Gobierno tras prosperar la moción de censura contra Mariano Rajoy tras la sentencia del caso Gürtel y se disponía a formar gabinete, se daba como seguro que Margarita Robles se haría cargo de un macroministerio que concentraría las competencias en materia de Justicia e Interior, replicando el modelo que Felipe González implantó en su último mandato. El ex líder socialista puso al frente de ese departamento al juez Juan Alberto Belloch, siendo Robles secretaria de Estado de Interior.

Margarita Robles fue uno de los pilares en la oposición de Pedro Sánchez, que la había fichado con vistas a las elecciones generales celebradas el 26 de junio de 2016 y a quien nombró portavoz del PSOE en el Congreso cuando el hoy líder del partido se impuso a Susana Díaz en las primarias y recuperó la secretaría general. Finalmente, el presidente del Gobierno puso a la magistrada en excedencia al frente de Defensa, departamento que ha ganado peso al adscribírsele nuevamente el Centro Nacional de Inteligencia (CNI) en detrimento del Ministerio de la Presidencia.

De polémica en polémica

De polémica en polémica, Dolores Delgado es sin duda el ministro de Sánchez que ha sufrido más desgaste en estos casi seis meses de mandato, como evidencia el hecho de que ha sido reprobada ya dos veces por el Congreso de los Diputados y una por el Senado. También ha sufrido la huelga de jueces y fiscales que, con idénticas reivindicaciones, ella misma secundó cuando gobernaba el PP.

«Hay muchísimos retos por delante. Va a ser difícil, pero empeño, ganas, ilusión y fuerza no nos van a faltar», anunció Delgado el pasado 7 de junio tras entregarle simbólicamente la cartera su antecesor, el popular Rafael Catalá. Entonces hacía ya siete meses que José Manuel Villarejo se encontraba preso en la cárcel madrileña de Estremera pero pocos conocían que había compartido mesa y mantel con el controvertido comisario. Esos encuentros pueden marcar años después su futuro político.