Política

Díaz desafía a Ferraz al proponer como 1 por Sevilla a uno de los dirigentes que tumbaron a Sánchez

El PSOE andaluz reta al presidente del Gobierno a imponer a los ministros como candidatos para acusarle de desoír a la militancia

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Díaz desafía a Ferraz al proponer como 1 por Sevilla a uno de los dirigentes que tumbaron a Sánchez
Susana Díaz, Pedro Sánchez y Juan Espadas, este sábado en Sevilla.

Susana Díaz, Pedro Sánchez y el alcalde Juan Espadas, en un mitin en Sevilla. EUROPA PRESS

Resumen:

Susana Díaz sigue desafiando a Pedro Sánchez. Un día después de que la lideresa andaluza se presentara por sorpresa en el mitin del presidente del Gobierno en Granada -en el que no se le esperaba- la secretaria general del PSOE andaluz lanza un nuevo reto a la dirección federal del partido. Su agrupación, el PSOE de Sevilla, ha desoído las peticiones de Ferraz para incluir como número 1 de la lista por Sevilla a la ministra de Hacienda, María Jesús Montero, a la sazón ex consejera del ramo de la comunidad y, por tanto, susanista hasta el pasado mes de junio.

En su lugar propone a uno de los dirigentes que dimitieron de la Ejecutiva Federal de Pedro Sánchez para forzar su dimisión en septiembre de 2016. Se trata de Antonio Pradas, que fue secretario de política institucional en la primera etapa de Sánchez al frente del PSOE, y que participó activamente en la conjura de los barones para derribar al secretario general. Pradas llevó en sus manos las 17 dimisiones de la Ejecutiva de Sánchez al registro de Ferraz y se presentó en la sede socialista con el objetivo de desalojar al equipo de Sánchez cuando éste decidió resistir y convocar un congreso federal en vez de retirarse. «Tengo que comparecer a las puertas de la sede del PSOE, un partido al que pertenezco desde el año 78 y al que hoy me han impedido el acceso al despacho incluso para recoger mis objetos familiares como el retrato de mi hijo y poder llevármelo a casa», denunció entonces a las puertas de Ferraz, cuando reclamó la «disolución» de la Ejecutiva. «Lo menos que se le pide a un socialista es que cumpla la ley», aseguró para reclamar la marcha de Sánchez.

Tras esos episodios, con Sánchez de vuelta a la Secretaría General del PSOE, el diputado sevillano ha liderado la contestación interna en el grupo parlamentario del Congreso a la dirección del partido. Numerosos han sido los conatos de rebelión emprendidos por el sector susanista andaluz en la Cámara y el propio Pradas protagonizó sonadas crisis internas como cuando rompió la disciplina de voto en septiembre de 2017.

A menos de dos semanas de la consulta ilegal del 1 de octubre en Cataluña, Ciudadanos llevaba al pleno una iniciativa para escenificar el apoyo a la acción del Gobierno frente al desafío soberanista. La moción fue rechazada por el Congreso con el voto en contra de Unidos Podemos, ERC, PDeCAT, PNV, Compromís y el PSOE, salvo cuatro diputados socialistas que optaron por la abstención: Soraya Rodríguez, y los andaluces Antonio Pradas, José Juan Díaz Trillo y Gregorio Cámara. Los tres aseguraron luego que se debió a una confusión, mientras que Rodríguez, que ayer se dio de baja como militante del PSOE, sí reconoció que lo hizo intencionadamente.

Después de esa trayectoria, Antonio Pradas ha sido el candidato más votado por las 116 asambleas locales del  PSOE en la provincia de Sevilla este martes para elegir las listas al Congreso y al senado. La ministra de Hacienda, María Jesús Montero, y el delegado del Gobierno en Andalucía, Alfonso Rodríguez Gómez de Celis, han quedado en los puestos diez y once, respectivamente. La dirección provincial del partido también ha relegado a Francisco Salazar, director de Análisis y Estudios de la Moncloa. Ambos entraron en la Ejecutiva Federal tras la victoria de Pedro Sánchez en las primarias, en las que ambos fueron parte activa del equipo sanchista.

Culminado el proceso participativo, la Ejecutiva del PSOE de Sevilla se reunirá el sábado para elaborar las listas al Congreso de los Diputados y al Senado, que serán elevadas al Comité Provincial, encargado de hacer la propuesta formal. La dirección sevillana, liderado por Verónica Pérez -que se autoproclamó máxima autoridad del PSOE cuando dimitió la mitad de la Ejecutiva Federal para forzar la salida de Sánchez- está rehuyendo un acuerdo que Ferraz intenta todavía alcanzar después de haber dado total libertad al PSOE andaluz para elaborar sus listas en las elecciones autonómicas, que no incluyeron a ningún sanchista.

El objetivo de este enésimo pulso de Susana Díaz es obligar a Ferraz a imponer a sus candidatos para acusar a Pedro Sánchez de desoír el mandato de la militancia expresado en las asambleas locales. «Este es el partido de la militancia desde el 39 congreso federal, pues eso es lo que dice la militancia», aseguran desde la dirección del PSOE de Sevilla. Por su parte, fuentes de la dirección federal niegan que la inclusión de Montero, Gómez de Celis y Salazar en las listas sea una imposición, ya que la competencia para la elaboración de las listas corresponde al Comité Federal, un órgano democrático formado por 300 militantes del partido, que atiende las propuestas de las asambleas pero que debe representar y velar por el bien del conjunto del PSOE frente a las visiones territoriales.

Precisamente el presidente del Comité Federal del PSOE y alcalde de Dos Hermanas (Sevilla), Francisco Toscano, ha considerado que las direcciones provinciales del partido en Andalucía están «echando un pulso» a la dirección federal en relación con la composición de las listas y ha recordado que la «ultima palabra» la tiene el Comité Federal, máximo órgano entre congresos. Toscano ha mostrado su preocupación, en declaraciones a Europa Press, por que algunos estén anteponiendo un «interés partidistas y localista» al interés general de que el PSOE gane las elecciones generales y siga gobernando en España. En esa confrontación sitúa el dirigente la negativa del PSOE-A a las peticiones del presidente del Gobierno para que sus ministros de Hacienda, María Jesús Montero, lidere la candidatura de Sevilla; el de Interior, Fernando Grande-Marlaska, encabece la de Cádiz; el de Agricultura, Luis Planas, la de Córdoba y el de Cultura, Juan Guirao, la lista por Almería.

Toscano ha censurado las instrucciones del PSOE andaluz para plantear «batallitas» de pueblos y provincias, en lugar de mirar el interés general del país, porque estamos ante unas elecciones nacionales, y que el PSOE siga gobernando. Eso es lo que debería primar, por encima de las «cuitas personales que tengan algunos compañeros», según Toscano, que ha lamentado que la federación andaluza opte por «echar un pulso» a la dirección federal. «Tristemente hay miopía y no hay generosidad», ha criticado.