Política

Casado descarta tanto una gran coalición con Sánchez como facilitar su investidura

Estado de euforia en la sede del PP donde cuentan con recuperar hasta cuatro escaños por Madrid, tres más en el conjunto de Cataluña, dos más en el País Vasco y uno en buena parte del resto de las circunscripciones

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Casado descarta tanto una gran coalición con Sánchez como facilitar su investidura

Casado junto a Pastor, García Tejerina y Rodríguez, que irán en la lista madrileña Tarek

Resumen:

Con un Partido Popular en estado casi de euforia, no quieren oír hablar ni de gran coalición, ni de pactos de investidura, ni de abstenciones. Si bien el líder del PP, Pablo Casado, ha solemnizado que si saca un voto más que el candidato socialista, Pedro Sánchez, le invitará a hacer posible la gobernabilidad del país, esa disposición no funciona en sentido contrario. Hoy por hoy la respuesta en Génova es un tajante «no» a cualquiera de las fórmulas anteriormente expuestas en caso de que sea el presidente del Gobierno en funciones el que gane las elecciones y necesite de apoyos externos, tal y como apuntan todos los sondeos.

Si tras el 28-A Sánchez podía sumar una holgada mayoría con Ciudadanos (180 escaños) o buscar un pacto «Frankenstein» con Podemos, PNV e independentistas, de confirmarse los sondeos con intención de voto, los únicos que pueden sumar con visos de solvencia serán socialistas y populares, y esa es en muy buena medida la aritmética que maneja Ferraz.

La clave ahora es «no cometer errores»

Pero Casado no está, al menos no ahora, por regalarle apoyos a Sánchez. El ascenso que vaticinan las encuestas unido a una serie de cambios de calado en las candidaturas, les hace ser muy optimistas de cara al 10-N. De momento, la clave, afirman distintas fuentes populares consultadas por El Independiente, «es no meter la pata», dice uno; «no cometer errores», afirma otro y una tercera apostilla con mucha ironía, «nada de comentar lo que hacían los neardentales con los recién nacidos», en alusión a unas muy polémicas declaraciones de Adolfo Suárez Yllana sobre el aborto, que le costaron desaparecer de la campaña electoral del 28-A.

El secretario general del PP, Teodoro García Egea, afirmó este lunes que salen «a ganar las elecciones». Es verdad que no puede decir otra cosa, pero la repetición electoral les ha dado la oportunidad de recuperarse del batacazo de los 66 escaños y acariciar la posibilidad de volver a las tres cifras, esto es, superar los 100 escaños.

El PP aspira a recuperar hasta cuatro escaños por Madrid y tres más en el conjunto de Cataluña

Génova tiene en sus manos un exhaustivo estudio circunscripción por circunscripción. Han cruzado los datos de las últimas elecciones generales con el bruto del CIS, sobre todo en lo que se refiere a suelos electorales, fidelidad de voto y posibles trasvases. De tres a cuatro diputados más por Madrid;, tres más por Cataluña; dos por el País Vasco, uno más por Pontevedra, otro más por Toledo… en definitiva, posibilidades de ir arrascando restos en la mayoría de las circunscripciones tras perder en muchas de ellas la mitad de sus votos.

Lo cierto es que con esas expectativas lo más fácil para Casado y su equipo hubiera sido no abrir el melón de las listas electorales y esa fue su intención al principio. «Pero esto es como un castillo de naipes, mueves una carta y van otras detrás», afirma un miembro del «núcleo duro» de la dirección popular. Entre eso y que muchos barones territoriales querían hacer «ajustes» (dixit Juan Manuel Moreno), la confección de las nuevas listas, que se cerraron este lunes, ha sido un proceso complejo y no exento de discrepancias.

A decir de un dirigente territorial «ha habido lío». Sólo en Andalucía, donde estaba más que prevista la salida de Juan José Cortés en Huelva, se ha tocado también la de Jaén, Granada y Almería. En Castilla-La Mancha, la dirección regional del partido no se ha resignado a no incorporar cambios, se hubieran producido salidas o no, la lista de Barcelona es casi nueva salvo por la continuidad de su «número uno» y así todo. Al final se ha abierto el melón, pero frente al nerviosismo y el estado de pánico anterior, esta vez se actúa con la tranquilidad de que, salvo catástrofe, hay viento de cola.

Quizá eso ha hecho posible que la gallega Ana Pastor pase ahora a ser la «número dos» por Madrid. Ya se lo aconsejaron a Casado de cara al 28-A, aunque entonces prefirió hacer una lista madrileña «monocolor» con gente de mucha confianza (Suárez Yllana, Andrea Levy, Javier Fernández Lasquetty…) y fichajes personalísimos (Daniel Lacalle, Edurne Uriarte y Miguel Abellán).

Ahora el líder del PP se siente lo suficientemente fuerte como para rodearse de perfiles no necesariamente «casadistas» de primera hora. Hace tándem con Pastor y refuerza el equipo económico con la que fuera ministra de Agricultura Isabel García Tejerina que encabezó Valladolid. Ambas apoyaron a la ex secretaria general del PP, María Dolores de Cospedal, en la primera vuelta de las primarias populares y sólo tras su derrota, apoyaron a Casado, algunas de forma más explícita como Tejerina, otras más discreta, como Pastor.

La foto de Córdoba

Además, la vuelta a la primera línea de la economista Elvira Rodríguez, ex ministra de Medio Ambiente con José María Aznar, le permite reforzar el flanco económico, debilitado tras la decisión de Lacalle de no coger el acta de diputado. Precisamente, Casado se fotografió este pasado sábado en Córdoba -donde los populares celebraron una convención económica- con Pastor, Tejerina y Rodríguez. «Ahí estaba la lista de Madrid», dice una persona del entorno de García Egea.

En cambio, otras apuestas no le han salido tan bien a Casado. Fátima Báñez rechazó regresar a la política «por su fuerte sentido de lealtad a Soraya Sáenz de Santamaría», dicen en su entorno, y lo de Rosa Díaz no terminó de fructificar a pesar de los intentos que tanto Casado como Álvarez de Toledo hicieron para convencerla. En definitiva, el PP «ha mejorado sus listas», dice Egea, lo que lleva a pensar que acaso las del 28-A no fueron todo lo buenas que debieran haber sido.