La Internacional Socialista, una organización que en su forma actual existe desde 1951, cuando fue reestablecida en el congreso de Fráncfort, seguía viviendo dificultosamente, con respiración asistida. No es ningún secreto. Pedro Sánchez toma ahora las riendas y pretende darle la vuelta por completo, conferirle mayor empaque. Y darle más peso en el orden mundial. De ahí que uno de sus propósitos sea hacer de ella un "polo ideológico" influyente dentro incluso de Naciones Unidas, y que a ella se adhieran —o regresen, más bien— partidos socialdemócratas y socialistas de todo el planeta. Un mensaje que se dirige al SPD alemán y a las formaciones hermanas de los países nórdicos, que abandonaron hace años las filas del movimiento.

Este domingo se cerró en Madrid el XXVI Congreso de la Internacional Socialista, el que proclamó el viernes oficialmente a Sánchez como su nuevo presidente, sin rivales internos. Asumía así el liderazgo de una IS en estado comatoso, en sustitución del griego Yorgos Papandreu —que llevaba en el cargo desde 2006—, y con una nueva secretaria general (su número dos), la ghanesa Benedicta Lasi, relevo a su vez del chileno Luis Ayala, quien ocupaba el puesto, ahí es nada, desde 1989. El líder del Ejecutivo español, teloneado por José Luis Rodríguez Zapatero, estuvo arropado por cuatro de los nueve presidentes autonómicos socialistas, parte de su Ejecutivo y de la cúpula federal del PSOE. El jefe de los socialistas, aunque ya avanzó el viernes, en la apertura del cónclave en Ifema, los pilares de su mandato, este 27 de noviembre, en la clausura, los amplió, y también hizo más hincapié en ese engrosamiento de la IS, en su voluntad de "revigorizarla".

La IS debe ser el polo ideológico en defensa de la ONU, para combatir amenazas globales. Nuestro internacionalismo es el mejor antídoto contra la política miope de las trincheras y las fronteras"

PEDRO SÁNCHEZ, PRESIDENTE DEL GOBIERNO, SECRETARIO GENERAL DEL PSOE Y NUEVO PRESIDENTE DE LA INTERNACIONAL SOCIALISTA

Recordó Sánchez, en ese sentido, que la IS fue quien también "el mayor contribuyente" de la acción de la ONU, siendo decisiva en el nacimiento y desarrollo de la ONU. Pues bien, ahora es el momento, remarcó, de "fortalecer y renovar el vínculo entre la Internacional Socialista y Naciones Unidas". "Este debe ser el polo ideológico en defensa de Naciones Unidas, del multilateralismo, para combatir esas amenazas globales que no se detienen ante ninguna aduana. Nuestro internacionalismo es el mejor antídoto contra la política miope de las trincheras y las fronteras", sostuvo.

El nuevo presidente de la IS subrayó que pondría todo su "empeño" en ofrecer "nuevas respuestas progresistas a grandes retos globales", "fortalecer" la organización para que su voz que "vuelva a ser escuchada y tenida en cuenta en el mundo", que vuelva a "unir a todos los movimientos y partidos progresistas internacionales", que sea la "casa de las fuerzas socialdemócratas y progresistas del mundo". Avanzaba así dos claves de su mandato, por tanto: buscar un mayor peso para la IS en la arena mundial y procurar el regreso del SPD y de formaciones socialdemócratas con arraigo y que son bandera en sus respectivos países, como la sueca. Sánchez reproducía el objetivo que minutos antes había enunciado ante el plenario el expresidente Zapatero: que sea "más internacional y más socialista". Un dique de contención frente a las salidas neoliberales: el "legado de cenizas" que dejó la crisis financiera ha de ser confrontado con una alternativa socialdemócrata "renovada y valiente".

Las dos metas, un fortalecimiento hacia dentro y hacia fuera y la atracción de los partidos que se fueron, deberían ser factibles, comentaban después fuentes próximas a Zapatero. Argumentaban que la organización estaba hasta el momento muy "alicaída" y Sánchez logrará darle un "nuevo impulso" que puede conseguir que esas fuerzas que se marcharon, como el SPD o el SAP sueco, vuelvan. Ambas formaciones, igual que el PSOE, forman parte de la Alianza Progresista, entidad fundada hace una década como gran competidora de la IS y cuya gestación se explica, precisan en Ferraz, precisamente por discrepancias con la forma de gestión de Ayala. Pero Sánchez quiere abrir una nueva etapa. Por eso fue muy significativo que entre los líderes progresistas mundiales que felicitaron por vídeo a Sánchez figuraba el copresidente de los socialdemócratas germanos, Lars Klingbeil [aquí, en el minuto 38' 40"].

"Ser de izquierdas imprime carácter —sostuvo Sánchez ante las delegaciones llegadas a Madrid para el XXVI de la IS, entidad que agrupa a 132 partidos socialdemócratas, socialistas y laboristas de todo el mundo—, y por eso es necesario que en momentos tan complejos promovamos los valores de sentido común, los de la socialdemocracia". Valores como la igualdad de género puertas para fuera pero también "puertas para dentro, garantizando la paridad y la igualdad real y efectiva entre compañeros".

El presidente recogía en ese punto el guante de la nueva presidenta de la Internacional Socialista de Mujeres, la dominicana Janet Camilo, que también accedió a su cargo esta semana en Madrid y que es la primera latinoamericana en hacerse con el liderazgo del brazo femenino de la Internacional. Camilo se quejó de que algunas delegaciones arribadas a Madrid estaban compuestas mayoritariamente por hombres.

Más igualdad también dentro de la IS

Un valor clave en el proyecto socialista es, por tanto, la igualdad, pero también "libertad", porque el internacionalismo progresista debe ayudar al asentamiento de las democracias en el mundo, señaló, igual que las formaciones hermanas dieron un impulso necesario al PSOE en la Transición. Y "fraternidad" también, agregó, el tercer principio de la Revolución Francesa. Además de la mentada defensa del multilateralismo, santo y seña de la gestión de Sánchez en el Gobierno.

Voy a poner todo mi empeño en ofrecer nuevas respuestas progresistas a los grandes desafíos globales y fortalecer una organización cuya voz debe ser escuchada y tenida en cuenta en el mundo"

PEDRO SÁNCHEZ

El líder socialista se refirió en ese punto, tras hacer un "llamamiento global en favor de la paz", a la guerra en Ucrania. Esgrimió que la invasión rusa demuestra lo importante que es la defensa de la legalidad internacional, de un orden mundial "basado en reglas". Ahora debe abrirse el "tiempo de la diplomacia", para poner fin a la guerra en Ucrania y en otros puntos del globo. "Vamos a trabajar por el cese de todos los conflictos en todos los continentes. Ahí va a estar la IS", mantuvo.

La línea de la diplomacia para acabar con la contienda en Ucrania fue enunciada por Zapatero y es la que viene enarbolando el Ejecutivo desde que comenzó la invasión, precisaban fuentes próximas al ministro de Exteriores, José Manuel Albares, presente en esta clausura: se trata de repetir la "mano tendida" a Vladímir Putin, que hay voluntad de negociar siempre que él quiera, porque el mundo "no está en guerra con él, ni ha decidido la guerra, ni la quiere, ni va a hacer nada que incremente la tensión; la guerra la decidió él y la quiere él". Por ahora, agregan en Exteriores, no hay visos de que el autócrata ruso pretenda negociar.

Sánchez repasó los cinco ejes que guiarán su mandato. El primero, la lucha contra la emergencia climática y el trabajo por una "transición ecológica justa", ya que "no basta con oponerse a unas inercias que conducen a la catástrofe climática". "O cooperamos o perecemos", avisó, reproduciendo las palabras del secretario general de la ONU, António Guterres, en la pasada cumbre del clima en Sharm el-Sheij (Egipto).

Dos, "poner fin al machismo con más feminismo", porque el feminismo es "hablar de derechos humanos" y "no hay causa más justa que la defensa de la igualdad" en un mundo en el que, recordó, muere una mujer de forma violenta cada 11 minutos. Hay que acabar "con esta infamia", espoleó, es la hora de que los hombres empiecen a "derribar privilegios". Sánchez se dirigió entonces a la nueva secretaria general, a Benedicta Lasi, la primera mujer (y además africana) en asumir el cargo: "Ya eres un símbolo para romper barreras y derribar techos de cristal". Su fichaje fue una apuesta de Sánchez y fruto del trabajo de quien en realidad ha conducido todo este XXVI Congreso, Hana Jalloul, la secretaria de Internacional del PSOE, a quien Lasi precisamente agradeció que hubiera creído en ella y la animara a dar el paso.

"Recordar de dónde venimos para saber adónde vamos"

Tres, una economía justa que "reemplace el modelo neoliberal". Una economía, pues, "al servicio de la gente y no al revés". Sánchez apuntó un dato "lacerante, insoportable": 969.000 millones de dólares han sido transferidos a paraísos fiscales por parte de las multinacionales, lo que hizo que los países recaudaran un 10% menos en el impuesto de sociedades. Frenar la "sangría de recursos pasa por la acción multilateral", avisó, subrayando el avance del impuesto mínimo del 15% pactado en el seno de la OCDE para evitar la elusión fiscal.

Cuantos más insultos, más cultura. Cuanto más machismo, más feminismo. El odio necesita más paciencia y cultura

JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ ZAPATERO, EXPRESIDENTE DEL GOBIERNO

Cuarta prioridad, que la IS sea "protagonista en la consolidación del trabajo digno, en los derechos laborales". "Es fundamental recordar de dónde venimos para saber adónde vamos", dijo. O sea, cómo los partidos socialistas nacieron precisamente al calor de las reivindicaciones obreras. Sánchez presumió en ese punto de la reforma laboral de su Ejecutivo y, en una de las poquísimas incursiones en política nacional de su discurso, pidió a la patronal —que esta semana reeligió a Antonio Garamendi como su presidente— que se siente con los sindicatos para "firmar ya" un acuerdo de rentas.

De izquierda a derecha, los ministros Miquel Iceta (Cultura), Reyes Maroto (Industria), Isabel Rodríguez (Política Territorial y portavoz) y Teresa Ribera (Transición), y los presidentes Concha Andreu (La Rioja), María Chivite (Navarra) y Adrián Barbón (Asturias). A su lado, la vicepresidenta primera, Nadia Calviño; el presidente de Extremadura, Guillermo Fernández Vara; la ministra de Hacienda y vicesecretaria general del PSOE, María Jesús Montero; la mujer del presidente, Begoña Gómez, y la presidenta del partido, Cristina Narbona, este 27 de noviembre en la clausura del XXVI Congreso de la Internacional Socialista, en el recinto ferial de Ifema, en Madrid. FLICKR PSOE / EVA ERCOLANESE

El quinto objetivo es hacer de la IS una "gran plataforma ideológica que haga crecer la democracia en todos los continentes", dado que este es un "momento crucial" en la historia del planeta, ya que se ha reducido dramáticamente el número de ciudadanos que viven bajo regímenes democráticos y con derechos plenos. "Sin libertad no hay bienestar [...]. Los avances y conquistas no son irreversibles. La democracia se defiende día a día", alertó. También se dirigió a los jóvenes, para que luchen por las cosas "tal y como deberían ser". "Más que la generación de cristal, sois la generación de la esperanza", les arengó.

La segunda ocasión en la que Sánchez se refirió a la política doméstica lo hizo al hilo de su defensa de la justicia fiscal y social, en la que a su juicio profundizan los Presupuestos del Estado aprobados el jueves en el Congreso para su envío al Senado. "La derecha y la ultraderecha se opusieron, frente a su ruido, sus insultos, sus bloqueos, España avanza porque protegemos a la gente, porque gracias a los fondos europeos protegemos el crecimiento económico, porque a las grandes empresas les pedimos un mayor esfuerzo, mientras se lo aliviamos a la mayoría social de españoles. España avanza porque damos estabilidad al país y a sus gentes en el momento en que más necesitan la estabilidad y el progreso", subrayó. No hizo alusiones a la ley del sí es sí ni a la manifestación contra la supresión de la sedición convocada por Vox en la madrileña plaza de Colón.

En el ambiente de esta semana quedaba el impacto de los insultos machistas de Vox a la ministra de Igualdad, Irene Montero, en el pleno de la Cámara baja de esta semana. De ahí las palabras de Sánchez y las más explícitas de Zapatero: "Cuantos más insultos, más cultura. Cuanto más machismo, más feminismo. El odio necesita más paciencia y cultura. Cada vez que oigamos a la extrema derecha, regalémosles un poema. Por ejemplo, de Gloria Fuertes", quien decía que hay que usar la lengua "para todo menos para herir".

El expresidente fue, como en otras ocasiones, obsequioso con Sánchez. Porque el actual jefe del Ejecutivo ha liderado con su gestión "la etapa más social de la democracia española" y porque "nada puede enorgullecer más al PSOE que un compañero como Pedro Sánchez sea presidente de la IS", ya que la historia del segundo partido socialista más antiguo del mundo está "muy vinculada" a la organización. "Millones de socialistas del mundo hemos puesto la confianza en ti [...]. Nuestro deber es apoyarlo, incondicionalmente, estar a su lado. Ha demostrado valentía y honestidad, y es lo más importante de un socialista", le cumplimentó.

Ante el plenario intervinieron, además de Zapatero, la nueva presidenta de la Internacional de Mujeres, Janet Camilo; la responsable de Internacional del PSOE y hacedora —como la reconocen sus compañeros— de este XXVI Congreso, Hana Jalloul, y por supuesto la nueva secretaria general de la IS, Benedicta Lasi, quien aseguró que es su responsabilidad asegurar que las voces de los africanos "se escuchan en todo el mundo". "No vais a tener en mí un presidente eurocéntrico de la IS —les prometió Sánchez en el cierre—. Nuestro propósito no es otro que hacer un mundo mejor".