Ya en anteriores ocasiones el Gobierno se había mostrado duro con el juez Juan Carlos Peinado, el instructor de la causa contra Begoña Gómez, mujer del presidente del Gobierno. Pero nunca lo había escenificado como este martes. Nunca. Tres ministros —la portavoz, Elma Saiz, y los titulares de Presidencia y Justicia, Félix Bolaños, y de Transportes, Óscar Puente— cargando a coro, en la rueda de prensa posterior a la reunión del Gabinete, contra su investigación, concluida ayer lunes, y preguntándose si lo que busca realmente es "violentar" la acción de los "representantes elegidos democráticamente". Y deslizando también la queja de que el Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) no actúa frente a una instrucción que, mantienen, sí "avergüenza" a buena parte de la carrera. El choque con la Justicia escala.
Peinado dictó ayer auto de procesamiento contra Gómez y su asesora, Cristina Álvarez, por cuatro delitos —tráfico de influencias, corrupción en los negocios, malversación y apropiación indebida—, y contra el empresario Juan Carlos Barrabés —en su caso, por los dos primeros delitos—, y propone que sean juzgados por un jurado popular. Bolaños mostró su "confianza absoluta" en que esa decisión será revertida por un tribunal superior, dijo, "imparcial", porque esa instrucción ha causado estupor, ha "avergonzado" a jueces y magistrados, además de muchos ciudadanos. Unas palabras que le valieron la petición de dimisión por parte del PP y el reproche de la Asociación Profesional de la Magistratura —conservadora, mayoritaria en la carrera—, de la Asociación Judicial Francisco de Vitoria —también conservadora, la segunda con más representantes— y hasta del Consejo General del Poder Judicial. La comisión permanente del órgano de gobierno de los jueces, de mayoría conservadora, analizó este martes las palabras de Bolaños y acordó recordar la necesidad de respetar las asociaciones judiciales, un consenso que trasladó a los medios, aunque no mediante declaración oficial, informa EFE. En realidad, la expresiones del ministro no hacían más que asomar la enorme indignación que siente el Gobierno tras la última resolución de Peinado.
Pedro Sánchez se mostró deliberadamente prudente este martes desde Pekín, en la jornada central de su cuarta visita a China, en la que precisamente le acompaña su mujer. Pidió, como en otras ocasiones, que "la Justicia haga justicia" y se mostró seguro de que el tiempo "va a poner a todo y a todos en su sitio". No quiso entrar más al trapo.
Bolaños se ratifica en sus críticas: sus opiniones no son "nuevas" y encajan en su derecho a la libertad de expresión, y además las comparte la "práctica totalidad" de los jueces con los que ha hablado
Pero sí lo hicieron después sus ministros. De manera muy elocuente. Primero, Bolaños, el primer interpelado. Y él se ratificó en sus palabras y reivindicó su derecho, y el de todo el Gobierno, a discrepar de las decisiones de los jueces. Sus opiniones, dijo, "no son nuevas", y en todo caso son "absolutamente respetuosas en lo personal" y se incardinan en el ejercicio de su libertad de expresión. Una opinión, siguió, "muy conocida" y "muy compartida por una amplísima parte de la sociedad española" y "por una muy buena parte de la carrera judicial", que está "preocupada" por cómo algunas resoluciones "pueden afectar el buen nombre de la Justicia".
El titular de Justicia aludió entonces a uno de los pasajes más controvertidos del auto del magistrado, el que alega que no se puede hallar un caso semejante al del tráfico de influencias que él endosa a Begoña Gómez porque para eso habría que remontarse a regímenes absolutistas como el del rey Fernando VII. "Hoy España es un Estado de derecho, no como en tiempos de Fernando VII —rebatió Bolaños— y por tanto tenemos un sistema de garantías que puede corregir aquellas resoluciones que son injustas o que no están fundadas en derecho". El ministro volvió a manifestar su "confianza absoluta" en unos tribunales superiores que "en la práctica ya han anulado multitud de resoluciones" en esta causa. Y reiteró que cuando dijo que muchos togados no dan crédito al itinerario procesal era verdad, que la "práctica totalidad" de aquellos con los que ha hablado de esta investigación se lo han manifestado. "Les invito a que ustedes también pregunten a jueces, a magistrados de este país cuál es su opinión sobre esta instrucción. Y estoy convencido de que no llegarán a una conclusión muy diferente a la que he llegado yo". Bolaños recalcó, frente a los que le recriminan que sea tan claro siendo titular de Justicia, que no tiene limitado su derecho a opinar, "si cabe" tiene un criterio más "cualificado, porque conoce la materia" y por eso expresa esa "preocupación" de una buena parte de la carrera y de la ciudadanía.
Estamos ante causas que pretenden violentar la la acción política de los representantes elegidos democráticamente? estamos ante decisiones que refuerzan nuestra democracia o que la debilitan?"
Óscar Puente, ministro de Transportes y Movilidad Sostenible
Entonces, motu proprio tomó la palabra Óscar Puente, jurista de profesión. Él fue el que llegó más lejos, el que trenzó una defensa más potente de la posición del Gobierno y de la defensa de la mujer del presidente. La opinión de Bolaños es compartida no solo por buena parte de la sociedad, se arrancó, sino del conjunto del Gabinete. Aseguró que en este caso gravita una pregunta de cuya respuesta depende mucho "nuestra propia democracia". Puente convino que en una democracia no puede haber espacios de impunidad para nadie, tampoco para los cargos públicos y sus familiares, pero "tan importante" como eso es que ni estos cargos públicos ni sus familiares "sean perturbados o perseguidos como consecuencia de ser cargos públicos o de ser familiares de cargos públicos".
"Y esa es la pregunta que yo creo que hay que responderse hoy en nuestro país —continuó Puente—. ¿Estamos ante causas judiciales que tratan de eliminar espacios de impunidad? ¿O estamos ante causas judiciales que pretenden violentar la acción política de los representantes elegidos democráticamente?". El ministro no dio la respuesta a la pregunta ("probablemente ustedes puedan deducir lo que pienso"), pero insistió en que es bueno hacérsela, porque es "vital" para el futuro de la democracia. Si estamos ante decisiones judiciales que la "refuerzan", porque persiguen la impunidad, o que la "debilitan". Puente había avisado a Saiz y a Bolaños antes del comienzo de la rueda de prensa de que quería hablar de este asunto, según confirmaban fuentes de su entorno.
La ministra portavoz remarca la "inocencia" de Gómez y combate los párrafos "inéditos" del auto de Peinado. Y, como Sánchez, espera que "la Justicia haga justicia", compatible con la crítica
La ministra portavoz, que no había entrado a responder hasta entonces sobre esta cuestión, aprovechó para apuntalar los argumentos de sus compañeros. En su caso, para insistir en la "inocencia" de Gómez, una mujer con una "trayectoria personal y profesional" intachable. Enfrente, dijo, hay un auto que, a sus ojos de jurista, tiene párrafos que "son inéditos" y "van más allá de lo jurídico". "Yo también confío y respeto la Justicia, confío en que la Justicia haga justicia, pero eso no es incompatible con criticar algunos procedimientos, afortunadamente, los menos, que la desprestigian profundamente", apuntó Saiz.
Puente entró a rematar. "Soy jurista. Sigo sin entender, después de la lectura de los 39 folios [del auto], qué es lo que se le reprocha a Begoña Gómez. No lo entiendo, y si alguien que lo ha leído lo puede entender y me lo puede explicar, yo se lo agradezco", porque además si esta causa acaba en un jurado popular, como quiere Peinado, difícilmente ciudadanos legos en derecho serán capaces de entenderlo cuando los que lo han ejercido no lo comprenden.
Puente de nuevo: "No entiendo cuál es el ilícito, no veo por ningún lado el ánimo de lucro. Nadie se ha preguntado a estas alturas en qué consiste el lucro de Begoña Gómez de estas actividades"
"No entiendo cuál es el ilícito en su comportamiento, no veo por ningún lado el ánimo de lucro —cargó—. Nadie se ha preguntado a estas alturas en qué consiste el lucro que ha obtenido la señora Begoña Gómez de estas actividades. Porque eso debería estar consignado en el auto. ¿Dónde está? No lo veo. En fin, podría decir tantas cosas...". Puente recordó que la instrucción se abrió a partir de la denuncia de una organización ultra, Manos Limpias, a partir de recortes de prensa, pese a que la doctrina del Supremo ha convenido que no se pueden incoar causas solo a partir de noticias de periódicos. Y al final se acaba procesando a la asesora de la mujer del presidente, que "no existía" cuando se presentó la denuncia. "Si eso no es prospectivo, que baje Dios y los vea. Es decir, que a uno le acaben juzgando por hechos que no estaban consignados en la denuncia ni se apuntaban".
Puente incluso hizo referencia a la coincidencia de las decisiones de Peinado con los viajes al extranjero del presidente, algo a lo que este martes él mismo no quiso abordar. "Cojan ustedes el histórico", ironizó el ministro de Transportes. "Es que no hay viaje que no tenga su correspondiente resolución, y si ya es Begoña Gómez la que va en el viaje, ahí ya está garantizado". Puente agregó que las decisiones de un juez no solo tienen que ser imparciales, sino que "tienen que parecerlo", "y aquí, desde luego, ese afán por aparentar imparcialidad no ha existido en ningún caso". "El Gobierno no tiene por costumbre cuestionar las causas judiciales por sistema, ni el sistema judicial por sistema. Ahora, en este caso concreto, yo creo que la propia carrera judicial, más allá de lo que expresen las asociaciones debería, a mi juicio, estar preocupada por la imagen de la Justicia que generan este tipo de causas. Debería", concluyó. No se había dejado apenas nada en el tintero. A Bolaños se le veía sonriéndose, disfrutando con las palabras de su compañero. Porque él decía abiertamente aquello que él no había podido manifestar con esa rotundidad hasta ahora. "Si a mí alguien pretende convencerme de que en la sociedad no se instala, a partir de este tipo de situaciones, la convicción de que hay una Justicia que actúa en función del color político del justiciable, pues hombre... será que yo estoy viviendo en otro planeta", apostilló Puente.
El ministro de Justicia advierte de que el CGPJ debería ser "consciente" de que lleva casi 11 meses analizando las quejas que él mismo presentó por las "irregularidades" cometidas por Peinado
A las cargas de profundidad lanzadas por triplicado por los ministros se unió una crítica de Bolaños al CGPJ. Lo hizo después de ser preguntado si el Gobierno pensaba elevar una nueva queja al órgano de los jueces. Recordó que él mismo había presentado escritos al CGPJ en los que denunciaba las "irregularidades" de Peinado y no los hizo públicos "nunca", con el fin de que el órgano trabajara "con tranquilidad" y por "lealtad". Quien difundió esas quejas, dijo, fue el propio juez.
"Hoy el Consejo General del Poder Judicial se ha reunido, y no sé si entre los temas que han tratado es que yo estas denuncias las presenté el 4 de junio de 2025. Casi 11 meses después, se siguen investigando estas irregularidades, irregularidades que constan por escrito o que están grabadas en un vídeo que ha visto toda España [de su declaración ante Peinado en su despacho en la Moncloa]. Pues quizá el CGPJ debiera ser consciente que 11 meses después estas irregularidades que se están investigando deberían ir resolviéndose". La crítica era clara: mientras que el órgano ha actuado ágil reprochándole sus palabras de ayer, no ha resuelto aún sus quejas presentadas hace casi un año.
Había sido una rueda de prensa intensa, con golpes consecutivos hacia Peinado por parte de los ministros. "¡Cortos nos hemos quedado!", manifestaba uno de ellos a los periodistas cuando los micrófonos y las cámaras se habían apagado ya.
1 Comentarios
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hace 4 horas
Y cuando los tribunales superiores voten en su contra, qué es lo que va a decir o argumentar ?
O se está refiriendo exclusivamente al T. Constitucional ?
Y respecto al de » los representantes elegidos democráticamente», si se eligiese a la persona con nombre y apellidos y no a unas listas, a lo mejor por estas tierras «lo botan» en vez de votarle.
Puros lacayos con estómagos agradecidos.