España

Esteban acusa al PP de lanzar "barbaridades" contra el PNV

El 'no' a la moción de censura aviva la grieta de Génova con el PNV: "Les queda un año agónico de legislatura"

Los populares descartan contactar con Esteban o Junts y se reservan todos los instrumentos democráticos al alcance a la espera de novedades judiciales

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder del PNV, Aitor Esteban, durante un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum en Bilbao, en marzo
El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, y el líder del PNV, Aitor Esteban, durante un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum en Bilbao, en marzo | Europa Press/ David de Haro

El rechazo explícito del PNV a contribuir con su apoyo a una moción de censura liderada por Alberto Núñez Feijóo pese a la coincidencia de que debe haber un adelanto de elecciones generales, ha llevado a populares y nacionalistas vascos a reavivar la guerra que mantienen activa durante años y que despierta o se aplaca por rachas. Desde la llegada del dirigente gallego a la presidencia en Génova en 2022 y un primer intento de reencuentro con los jeltzales tras asociarse en 2018 con Pedro Sánchez para sacar al PP del Gobierno, ha habido nuevas fracturas e intentos para restablecer puentes. Pero el respaldo al PSOE ha obligado a los de Feijóo a mantener las distancias y ser críticos con el correspondiente rechazo del PNV. Sobre todo tras la investidura de 2023 por asociarse con la izquierda.

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Hay que destacar la incompatibilidad de los nacionalistas vascos con Vox, que complica más esa relación con los populares, dada la dependencia de Génova de los pactos con Santiago Abascal. Extremadura, Aragón y ahora Castilla y León son ejemplo de ello. Desde esas elecciones, ha habido choques puntuales entre PP y PNV por la reedición del pacto vasco con el PSE-EE o por negar el apoyo a iniciativas populares sobre las últimas elecciones en Venezuela en 2024. Eso dio paso a una confrontación directa a través de los medios y las redes sociales entre Aitor Esteban, entonces portavoz parlamentario y ahora presidente del PNV, y Miguel Tellado, homólogo en el PP y actualmente número 'dos' de Feijóo.

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Esas oleadas se toparon en marzo con la coincidencia de Feijóo y Esteban durante un desayuno informativo de Nueva Economía Fórum en Bilbao. Allí, el dirigente del PP mostró su compromiso para dar pie a "una relación de respeto y sincera" y a "aclarar cuestiones que no están lo suficientemente claras". Ello, después de tener "una conversación larga y respetuosa" con Esteban. Se hizo hincapié en la proximidad en cuestiones económicas, energéticas o industriales, y en el distanciamiento en estos ámbitos del PNV con el PSOE. El tono conciliador duró poco.

La imputación del expresidente José Luis Rodríguez Zapatero el mes pasado elevó de nuevo la confrontación con los jeltzales bajo exigencias de sus cinco votos para una moción de censura. Los últimos acontecimientos conocidos sobre la causa que implica a Leire Díez y otras figuras próximas, de presunta "organización criminal" para perseguir a poderes del Estado como fiscales, jueces, periodistas o mandos policiales, ha terminado por fracturar nuevamente la relación. Por un lado, el PP advierte a los de Esteban que tendrán que dar muchas explicaciones. Por el otro, los vascos se desmarcan nuevamente de forma pública a colaborar de ninguna manera en una moción de censura. Si bien mantenerse activamente junto a Sánchez les pasará factura, ir de la mano con el PP y un partido como Vox, entre cuyas máximas está la ilegalización de los partidos independentistas, sería un duro golpe para las bases y los votantes.

El PNV va a tener que responder a cada goteo de información sobre las novedades que quedan por salir, será vergonzante

Fuentes de Génova creen que esa omisión a colaborar pasará factura al PNV, lo extienden a Junts y al resto de socios durante el próximo año de legislatura, el tiempo en el que Sánchez se compromete a seguir para agotar el mandato. Prevén un final de legislatura -a la que "le queda el 25% de Sánchez"- "agónico". Porque será "vergonzante" para los vascos y el resto de socios entrar al Congreso, dicen, y tener que hacer frente a las dudas por cada causa o novedad que surja. Insisten en las posiciones manifestadas por cada partido, recalcando que 184 diputados quieren elecciones ya y que en este contexto no se puede exigir negociar nada, solo urnas.

El PP, en todo caso, dice reservarse todos los instrumentos democráticos e institucionales a su alcance. Evita revelar la estrategia, pero no se cierra ni a la moción de censura simbólica sin apoyos llegado el caso, para retratar a los socios, e incluso volver a salir a la calle. Ven ahora más que nunca validado el término "mafia" empleado el año pasado.

El registro de Tubos Reunidos, pólvora para el PP

Por la mañana, en una rueda de prensa conjunta con el secretario general del PSE-EE, Eneko Andueza, Esteban se desvinculaba de cualquier moción con un PP que dice "barbaridades" sobre su partido. Marcó distancia con un PP que "no ha querido el euskera en Europa, que ha defendido en el Senado que no se hagan las transferencias que quedan pendientes, que se ha opuesto a la selección vasca de pelota o que ha dicho verdaderas barbaridades históricas" sobre el palacete parisino de Aveneu Marceau. "No tengo nada más que decir", trasladó Esteban desde el Parlamento Vasco, durante la presentación de una iniciativa para agilizar inversiones de interés prioritario para la autonomía.

Ante la negativa del PNV, y en una nueva comparecencia de prensa desde Génova, la vicesecretaria de Coordinación Territorial, Alma Ezcurra, trasladó que los vascos tendrán muchas explicaciones que dar. Coincidía con una de las noticias de la jornada, de la entrada de la Unidad Central Operativa (UCO) en la empresa Tubos Reunidos en Bilbao -y en una planta alavesa-, uno de los "buques insignia" de Euskadi que ahora, quedaba "manchado". "Van a tener que decir si están con la corrupción o no".

En concreto, las pesquisas sobre el 'caso SEPI', de amaño de contratos para la obtención de mordidas, han dado pie a sospechas respecto a esa empresa, que aparece mencionada en varias ocasiones en conversaciones entre Díez, el expresidente de la SEPI Vicente Martínez, y el empresario Antxon Alonso, próximo al PNV. Ahora en concurso de acreedores, la empresa fue rescatada por el Gobierno tras la pandemia en julio de 2021 por un valor de 112,8 millones de euros de fondos públicos. Una inyección que no impidió la actual crisis.

En el PP ven al PNV desarmado. Frente al rechazo que genera Vox a los jeltzales, el PP asegura que ha habido un ofrecimiento claro sin Abascal, de un Gobierno de transición para esa convocatoria de elecciones una vez definido -la incógnita sería si antes protagonizarían reformas, aunque ya de por sí los plazos se alargarían por la necesidad de designar a un Consejo de Ministros y de tener que gestionar durante mínimo 54 días después de la disolución de las Cortes, en funciones-. Por lo tanto, los populares advierten que el PNV pone excusas y no quiere fomentar realmente esas elecciones.

No obstante, el PNV recalca ese distanciamiento añadido con Génova y sabe que pese a no incluir a Vox, el disponerse a tumbar voluntariamente el Gobierno afectaría a su base electoral en Euskadi de cara, como mínimo a las municipales. Ahora el PNV se aferra a la voluntad del Gobierno de presentar Presupuestos Generales del Estado. Tiene su aval pese a la notable dificultad para sacarlos adelante, con Podemos ya abiertamente a la contra del PSOE y Junts rechazando la colaboración explícita. En Génova, con todo, ven el asunto un nuevo artificio de Sánchez para ganar tiempo mientras se "hunde" y arrastra a los suyos.

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