España

Casado acusa a Vox de lanzar un "salvavidas" a Sánchez con los fondos: "Los extremos se ayudan"

El líder del PP, Pablo Casado. EFE

Todo el PP casi sin excepción salió ayer en tromba contra Vox por el ‘abrazo’ que dio esta formación a Sánchez al abstenerse en la votación del decreto sobre el reparto de los fondos europeos de recuperación apelando a la «responsabilidad» y al voto «en conciencia» para no retrasar más la llegada de las ayudas.

Hoy, el líder del PP, Pablo Casado, ha cargado también contra la formación de Santiago Abascal por el «cheque en blanco» y el «salvavidas» que le tiró ayer en el Congreso al Gobierno, que permite que Sánchez «haga lo que le dé la gana sin dar explicaciones», ya que el decreto que se aprobó este jueves, según ha explicado, implica centralizar todas las ayudas en Moncloa, lo que fomenta el «clientelismo» y la «corrupción» en el reparto de las ayudas. Lo cierto es que si Vox hubiese votado en contra, Sánchez se habría enfrentado casi con toda seguridad a un derrota parlamentaria histórica.

«A Sánchez le ha sacado la cara Bildu y también Vox. Los radicales se ayudan. Los extremos se ayudan», cargaba Casado en Antena 3, en un mensaje de gran significación que sin duda repetirá más de una vez en la campaña catalana que ya ha arrancado y en la que Vox le pisa los talones al PP. «Vox ha regalado a Sánchez un decreto que permite al Gobierno ejecutar 140.000 millones de euros y repartirlos sin ningún tipo de control parlamentario y sin contar con las comunidades ni los ayuntamientos», lamentaba.

A su juicio, el objetivo de Sánchez es el de montar un ‘Plan E’ para tratar de disimular las pésimas cifras de desempleo que vienen a causa de la pandemia. Y Vox ha ayudado a ese objetivo y al de ayudar a Sánchez a «sobrevivir», ya que utilizará el dinero europeo para alargar su estancia en Moncloa.

El discurso de Casado lo ha refrendado Inés Arrimadas minutos después. Su formación también votó en contra de un trámite que permite a Sánchez administrar la «decisión económica más importante de la próxima década» con una «discrecionalidad absoluta», y ha lamentado que el Gobierno se haya negado a crear un organismo independiente para gestionar los fondos, como ocurre en otros países europeos. Además, ha querido desmontar el discurso de Vox asegurando que lo que ayer se votaba en el Congreso no era la llegada de las ayudas, sino «quién las reparte». «No lo entiende nadie», añadía, sobre la abstención de los de Abascal.

Hasta que la sorpresiva posición de Vox no se hizo pública, Sánchez tenía ayer todas las de perder en la votación del decreto que regula todo el procedimiento para la absorción de los más de 140.000 millones que recibirá España de los fondos europeos Next Generation UE, y que contempla una centralización en Moncloa en el reparto y una reforma de la Administración para reducir los plazos y simplificar los trámites. El ‘no’ de ERC pilló de imprevisto a Sánchez, que se vio obligado a buscar, con el Pleno ya empezado, el apoyo de otras fuerzas parlamentarias, incluido el comodín naranja que le ha salvado de la quema en otras ocasiones. Pero Ciudadanos también se había posicionado en contra, igual que el PP, lo que precipitaba al Gobierno al fracaso. La absteción de Vox llegó como maná para el Ejecutivo, que logró salvar la votación con mayoría simple (más síes que noes).

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