Pedro Sánchez solo atravesó un primer umbral en esta semana de crisis, otra más, en Ceuta. Una entrevista en la radio, en la SER. Un Hoy por hoy en el que liberó a Marruecos de toda responsabilidad de la entrada masiva de inmigrantes los pasados 30 y 31 de julio y en el que anunció, sin anticipar fechas, que el Rey visitará la ciudad autónoma, también Melilla, porque hay "argumentos y razones" para que ese viaje se produzca. Pero aún le queda al presidente una segunda meta volante. Y esta es bastante más correosa: el pleno del Congreso del próximo jueves, en el que los grupos le recibirán a cara de perro por una gestión que creen deficiente, tardía y, sobre todo, muy poco crítica con Rabat, pese a que en la opinión pública y entre los expertos se ha asentado la convicción de que el reino alauí al menos toleró el cruce de más de 70.000 personas desde Castillejos.
El líder socialista afronta así el 3 de septiembre, a las nueve de la mañana, la primera sesión parlamentaria de un curso político que necesariamente desembocará en unas elecciones generales en 2027, aún sin fecha —el término natural es julio, pero no descarta un "adelanto técnico"—, con un muro de reproches enfrente. Empezando por la acusación de que el Gobierno no actuó pese a que podía haberse anticipado. Y esa es una tesis que el presidente pretende desmontar. Ya prepara con su equipo una comparecencia en la que, según avanzan fuentes de su círculo más próximo, cuenta con "información exhaustiva" de los reportes escritos y contactos verbales que se sucedieron en las jornadas previas, para demostrar que el Ejecutivo había sido alertado de un "pico" de entradas a nado, parangonable al de otros veranos, pero no de la "magnitud" de la avalancha que finalmente sucedió.
Sánchez recalca que el CNI compartió "informes de situación", como la Policía, pero "no hubo ninguna información que compartiera la gravedad de la crisis que íbamos a sufrir el día 30 y 31 de julio"
"Creen haber encontrado la criptonita para hundir al presidente, pero esta desde luego no lo va a ser", aseguran en el equipo de Sánchez. En la Moncloa se sienten muy convencidos de que era imposible otra respuesta distinta a la de aquellas horas críticas, básicamente porque no se disponía de la información suficiente. Y esa es, precisamente, la versión defendida por el ministro del Interior, Fernando Grande-Marlaska, divergente a la de su compañera de Defensa, Margarita Robles, que ha venido esgrimiendo que el Centro Nacional de Inteligencia (CNI), que depende de ella, sí realizó la labor que le era "exigible" y sí compartió y analizó con las Fuerzas de Seguridad información sobre la entrada irregular de inmigrantes.
El presidente, por tanto, se alineará con Marlaska, como de hecho hizo este lunes en Hoy por hoy, aunque sin ahondar en la brecha con Robles, sin desmentirla radicalmente, sin dejarla en una posición insostenible. En la SER, Sánchez contó que del 26 al 29 de julio, en las jornadas previas al asalto del 30 y 31, se produjeron "distintas reuniones entre las autoridades ceutíes y también la Administración General del Estado", encabezada esta por el delegado del Gobierno, Miguel Ángel Pérez Triano, y en ellas se advirtió de la subida de migrantes a nado, pero "no de manera significativa", en línea con otros estíos. "El CNI compartió informes de situación, como también lo hizo la Policía Nacional. Pero sí que le puedo garantizar —afirmó el presidente al periodista y director del programa, Aimar Bretos— que no hubo ninguna información que compartiera la magnitud, la gravedad de la crisis que íbamos a sufrir el día 30 y 31". Y, "pese a ello", lo que hizo el Gobierno en esos días previos fue "reforzar los controles de fronteras", prepara el Centro de Estancia Temporal de Inmigrantes (CETI), para ampliar el número de plazas de acogida, y "seguir colaborando y cooperando con las autoridades marroquíes".
El presidente se acercará a la versión del ministro del Interior, sin dejar desprotegida a Robles: cree que no hay "contradicciones" entre sus ministros y que el CNI tiene "extraordinarios profesionales"
El jefe del Ejecutivo no quiso cargar las tintas sobre el CNI, compuesto por "extraordinarios profesionales", pero sí dejó claro que nunca alertó de un cruce masivo como el que finalmente se produjo. Y esa ha sido la versión defendida por Marlaska, que ya el pasado martes, en la rueda de prensa posterior al Consejo de Ministros, esgrimió que no había "ningún informe que atisbara que el 30 de julio iba a suceder lo que finalmente aconteció", una marea humana de más de 70.000 migrantes cruzando la frontera, de los cuales el 90% retornó voluntariamente a Marruecos en las primeras horas posteriores.
No hay "contradicciones" en el relato de Marlaska y de Robles, adujo Sánchez en la radio. "Nadie ha negado que haya habido informes de situación por parte del CNI, e insisto, son unos profesionales extraordinarios que se están enfrentando a un trabajo de contrainteligencia e inteligencia que necesariamente tiene que abordar un espacio, el digital, que cuenta con la presencia de actores no estatales", señaló. El Gobierno ha incidido, y ayer lo hizo también el presidente, en que no hay ninguna evidencia de que Rabat instigase la avalancha o la consintiera. En todo momento achacó lo ocurrido a la "desigualdad estructural" a los dos lados de la frontera —es decir, la diferencia abismal de renta (y de oportunidades) entre España y Marruecos— y a la "expansión" de "bulos y desinformación" por parte de redes "asociadas tanto a Rusia como también a Israel y a una internacional ultraderechista que utiliza siempre la migración no solamente para atacar a España, sino también a Europa, y dividirla". Bulos difundidos también por "redes sociales y por mafias y organizaciones criminales", añadió. La raíz es que "se tergiversó" la sentencia del Tribunal Supremo del 8 de julio, que determinó que es ilegal la devolución en caliente de inmigrantes si estos cruzan a nado, aunque lo que también añadía el fallo es que sí es posible ese rechazo en frontera si hay elementos de contención como una barrera neumática, como la que instaló el Ejecutivo el 1 de agosto.
El jefe del Ejecutivo está recabando informes escritos y contactos verbales para relatar la secuencia cronológica de los días previos y probar que no pudo actuar antes porque "nadie sabía"
Fuentes de la Moncloa relatan a este diario que Sánchez está preparando de manera concienzuda la comparecencia del jueves en el Congreso. Sus colaboradores están recabando todos los detalles de los informes escritos y contactos verbales que jalonaron esos días. La idea es tener todo sobre la mesa, "información exhaustiva", para pertrecharse frente a los grupos y armar su línea de defensa: sí se avisó desde distintos puntos —también lo hizo el presidente ceutí, Juan Jesús Vivas— de un aumento de las entradas de inmigrantes a nado, pero "nadie" alertó de la dimensión de esa avalancha, y por eso no se adoptaron medidas excepcionales.
"Margarita no dijo la verdad"
Dicho de otra manera, esgrimirá que el Ejecutivo no pudo hacer nada para frenar el salto masivo porque no estaba prevenido, no porque reaccionara bajando los brazos. Desde su entorno más estrecho insisten en los últimos días que es impensable que el Gobierno no hubiera actuado de haber conocido la magnitud de la crisis que se avecinaba. Habría sido, señalan, como dispararse un tiro en el pie. Por eso en la Moncloa se siente aún el malestar con Robles: "El presidente se alineará con Marlaska seguro, porque Margarita no dijo la verdad. Nuestra pretensión, por supuesto, es desmontar la versión de que no actuamos pese a saber. No actuamos porque no sabíamos". En el complejo monclovita apuntan que, en la Cámara, lo esperable es que el presidente sea detallado en sus explicaciones, precisamente para demostrar que nada apuntaba a un cruce de esas características.
El Gobierno sigue insistiendo en que no hay nada que apunte a Marruecos y resalta su "franca" cooperación con España. Sin colaboración, la crisis, advierte Sánchez, "se agravaría"
Ni siquiera Vivas, esgrimen, puso sobre la pista al Ejecutivo. El presidente de Ceuta conversó en las jornadas previas con el jefe de Gabinete de Sánchez, Diego Rubio, para avisarle de un pequeño repunte de las entradas a nada. "Cosa habitual en esas fechas, y no tenía nada que ver, ni tuvo nada que ver, con lo que después pasó", cuentan en la Moncloa. Rubio trianguló con Interior, "que ya estaba al tanto y monitorizando". "Pero es que eso nada tiene que ver con la riada humana que vivimos. Nadie sabía", subrayan desde el entorno directo del jefe del Ejecutivo.
Tampoco Rabat avisó. De hecho, el Gobierno ha venido sosteniendo, y ayer lo recalcó Sánchez, que Marruecos ha desplegado una cooperación "francamente positiva" con España en el ámbito de la migración. Estuvo "al habla constantemente el 30 y 31 de julio" y este último día sí que las autoridades del reino alauí se afanaron en "hacer frente a la avalancha de personas que estaban intentando entrar de manera irregular" en Ceuta desde Castillejos. Y ahora, la receta que extiende el presidente es "unidad y lealtad institucional", "unidad de acción de puertas para adentro" y "cooperación de puertas afuera". "Y esa cooperación necesariamente tenemos que hacerla con Marruecos, porque si no hay cooperación con Marruecos, esta crisis no se soluciona. Al contrario, se agravaría", alertó ante Bretos.
La dirección del partido saca pecho de la gestión del Ejecutivo, que ha estado trabajando todo el verano, dice Mínguez, mientras que el PP "ha estado de mítines", en "modo electoral"
Sánchez, ante la ejecutiva federal del PSOE, que reunió este lunes en Ferraz —el primer encuentro de este curso político—, desplegó los argumentos dados en la SER, según relataban fuentes del órgano de dirección. En rueda de prensa, la portavoz de la cúpula, Montse Mínguez, defendió la gestión del Ejecutivo en Ceuta, insistiendo en que ha estado trabajando todo el verano mientras que el PP solo ha hecho electoralismo, "ha estado de mítines".
Al presidente le lloverán en el pleno las acusaciones de que su Gabinete llegó tarde a la crisis, de que estiró las vacaciones hasta el final en La Mareta sin volver a la ciudad autónoma desde que denunciara allí, el 31 de julio y junto a Vivas, que España había sufrido una "violación" a su "integridad territorial", una calificación que por cierto no reprodujo un mes después en la SER. "He trabajado y he descansado, ese es también mi derecho", se escudó el líder socialista.
Mientras que el PP está "en modo electoral", denunció, el Ejecutivo moviliza todos los recursos disponibles para la ciudad: "Este ha sido el agosto de unos y el agosto de otros, basta ya de decir que el Gobierno ha estado de vacaciones, basta ya de memeces de diputados del PP colgando fotos del presidente en telesilla", en referencia a una foto de Sánchez en Andorra en 2024, basta ya, siguió, tras la "útima memez" de Alberto Núñez Feijóo, que anunció la comparecencia de la directora del CNI, Esperanza Casteleiro, en el Senado cuando ella solo puede dar cuenta de las labores de los funcionarios de inteligencia en la Comisión de Secretos Oficiales del Congreso. "Dejen de utilizar el Senado como un plató de televisión", rogó.
Sánchez defenderá que toda crisis "evoluciona" y ahora, tras la crisis de seguridad de los primeros días y la emergencia humanitaria, toca el "refuerzo" para "agilizar la gestión de los expedientes" de solicitud de asilo y de devolución y el "relanzamiento" económico, social y securitario de Ceuta, para que "estos hechos no se puedan volver a producir". Y en esta nueva etapa quien está al frente es el mando único, Ángel Víctor Torres, nombrado hace una semana pese a que Vivas reclamó esa figura en el primer día de la emergencia.
Sánchez remarca que el presupuesto del CNI ha crecido desde 2018: desde los "poco más de 280 millones" de entonces a los "445 millones" de la actualidad. 376M€ los recibe el Centro Criptológico
El jefe del Ejecutivo defendió que, desde que llegó a la Moncloa, en 2018, el presupuesto del CNI ha crecido desde los "poco más de 280 millones de euros" a los "445 millones" de la actualidad. Además, se ha aprobado "un plan de mil millones para reforzar la ciberseguridad" y se ha alcanzado el gasto militar del 2% del PIB, con 376 millones para el Centro Criptológico Nacional (CCN), dependiente de los servicios de inteligencia.
Además, este martes el Consejo de Ministros aprueba una inyección de 168 millones de euros, "el 8% del PIB de Ceuta", para "reactivar y relanzar la economía" de la ciudad. Habrá ayudas directas a pymes y autónomos y los empresarios verán bonificadas las cotizaciones a la Seguridad Social en un 75% en 2026 y en 2027. Medidas que se extenderán a Melilla, porque hay "un reflejo" entre un enclave y otro y "realidades que comparten".
El Consejo de Ministros aprueba este martes una inyección de 168M€ para "reactivar la economía" de la ciudad, y se incluirán bonificaciones en un 75% a las cotizaciones de la Seguridad Social
Pero el presidente se enfrenta a un jueves muy cuesta arriba en el Congreso. Ceuta coloniza toda la actualidad desde hace un mes, y lo seguirá haciendo, porque la crisis va para largo, porque el Ejecutivo tardó en actuar —así lo reconocen incluso en el círculo de Sánchez— y porque la sensación, entre la población ceutí, de caos, de abandono y de crispación tardará en desaparecer. Y porque en las calles siguen esos 5.000 migrantes, 1.200 menores no acompañados, según los cálculos del Gobierno, esperando una decisión sobre su futuro mientras carecen de lo más básico.
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hace 3 semanas
Pedro ya nos ha puesto frente a EEUU, Israel, Italia, Dinamarca…
Y ahora señala a Rusia, quien no ha tardado en pedir explicaciones, léase pruebas, sobre su acusación.
Peor lo tiene con la internacional ultraderechista porque nadie, el tampoco, sabe quién es ese invento…
Habría que recordarle a Pedro la frase de Aldama aplicable en este caso: Rusia quieres pruebas? Pues las vas a tener.
Me temo que no va a ser así y que dará, una vez más marcha atrás, el dice que son cambios de opinión pero…
En política nada es gratis.