Política

Errejón exige poder despegarse de la izquierda en su campaña para ser candidato

Íñigo Errejón conversa con sus compañeros de bancada durante la sesión de control al Gobierno de la semana pasada. EFE

«El encargo que me hizo Pablo Iglesias no es ser candidato, sino ganar la Comunidad de Madrid, y para eso hace falta un proyecto ganador». Con sutilezas y lenguaje podemita, Íñigo Errejón ha reconocido este martes el principal escollo para alcanzar un acuerdo con la dirección del partido sobre su candidatura en Madrid. En declaraciones a los periodistas en el Congreso, el ex número 2 del partido ha reclamado «autonomía y garantías» para liderar un proyecto con posibilidades de ser primera fuerza política en las elecciones autonómicas.

¿Y qué significa un proyecto ganador? Supone recuperar la transversalidad original de Podemos, la que le hizo lograr 69 diputados de la nada gracias a una campaña electoral entonces dirigida por el propio Errejón, que no se destinaba sólo al espectro ideológico de la izquierda, sino hacia toda la población molesta con los gobiernos del PP a través de una nueva apelación al voto más ambiciosa, que no se basaba en el eje izquierda/derecha, sino en función de contraposiciones como ‘los de arriba’ frente a ‘los de abajo’ o los humildes frente a los privilegiados.

«Llevo explicando muchísimo tiempo qué es un proyecto ganador, corro el riesgo de ser pesado con esto. Siempre he pensado que un proyecto que tienen que revalidar todas las bases de Podemos, todos los compañeros, tiene que tener la autonomía suficiente como para pedirle el voto, tenderle la mano, a gente que viene de lugares muy diferentes. Siempre ha sido mi premisa en política, seguramente me lo han oído decir más veces. Quiero trabajar para que una vez que saltemos a trabajar en la campaña lo hagamos con todas las garantías para poder hacerla en condiciones. El compromiso es ser más grandes que nosotros mismos», ha explicado.

Precisamente el abandono de la tesis de la transversalidad y la coalición electoral con IU en las elecciones de 2016 supuso la quiebra entre Iglesias y su entonces secretario Político, que consideraba un error estratégico el viraje a la izquierda de un partido que había logrado 5,1 millones de votos en 2015 y le pisaba los talones al PSOE, con 5,5 millones de sufragios. Esa unión con IU, con la consiguiente recuperación de emblemas como la bandera con la hoz y el martillo, le hizo perder a Podemos un millón de votos y convertirse en un partido de izquierdas a los ojos de su electorado. Desde entonces no ha parado de perder apoyos sociales según las encuestas.

El secretario de Análisis Político de Podemos no ha querido detallar cuáles son esas medidas ni esos flecos pendientes de la negociación con la dirección del partido sobre su candidatura. «No podemos ir retransmitiendo todos nuestros pasos», se ha disculpado ante los periodistas, antes de reconocer que se considera en condiciones de ganar las elecciones en la Comunidad de Madrid. «Tengo hambre, tengo ganas», ha reiterado.

En cuanto a las posibilidades de que se alcance un acuerdo o que, por el contrario, renuncie a ser el candidato, Errejón se ha mostrado optimista: «Estamos muy cerca de estar a la altura y de hacer las cosas bien», ha advertido. «Y como estamos muy cerca y lo que nos jugamos es muy serio quiero ser extraordinariamente responsable» con la discreción, ha añadido.

En esa búsqueda de la concordia y de rebajar la tensión, ha reconocido que «Pablo tenía razón» en parte de sus declaraciones cuando le advirtió que no consentiría «ni media tontería» sobre su candidatura: «Nosotros tenemos que trabajar para tener una candidatura ganadora y ser mucho más cuidadosos hacia afuera. Yo lo voy a ser. Voy a hacer un derroche de responsabilidad. Lo importante es encabezar una candidatura ganadora y todo el resto me parecen cuestiones menores», ha aclarado.

Errejón ha insistido en que quiere contar en su candidatura con el secretario general de Podemos en Madrid, Ramón Espinar, y con la portavoz parlamentaria, Lorena Ruiz Huertas, para «poder hacer las cosas bien», recordando que eso fue precisamente lo que le pidió el propio Iglesias cuando le ofreció la opción de ser candidato en Madrid. «Se trata de hacer una campaña electoral seria y ganadora», ha reiterado.

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