Política

IU empieza a tratar de tú a tú a Podemos

Alberto Garzón y Pablo Iglesias en el Congreso.

Alberto Garzón y Pablo Iglesias en el Congreso. EUROPA PRESS

Izquierda Unida vive una nueva primavera. Tras la travesía por el desierto que lo llevó a confluir con Podemos, el partido de Alberto Garzón muestra síntomas de recuperación electoral y un renovado protagonismo político. Muestra de ello fue que el dirigente comunista defendiera los presupuestos alternativos de Unidos Podemos en el pleno de esta semana. «Queremos salir del reino de la necesidad para entrar al reino de la libertad. Esta frase es de Karl Marx», reivindicó Garzón el miércoles en la tribuna del Congreso.

Tras sufrir una continua sangría de votos desde las elecciones europeas de 2014, las primeras a las que se presentó Podemos, IU frena esa caída e incluso recupera posiciones en comunidades como Madrid, Valencia y Andalucía, donde cuenta con su estructura institucional más potente. El Estudio General de Opinión Pública de Andalucía (Egopa) cifra en un 8,3% los votos que obtendría ahora, casi 1,5 puntos más que los sufragios alcanzados en las autonómicas de 2015. Las elecciones andaluzas serán las primeras en celebrarse el próximo curso político y servirán de muestra sobre la nueva situación política en España.

El desencanto social con Podemos, traducido en un importante retroceso electoral según advierten las encuestas, ha servido para revitalizar una organización política que se relegaba a una situación marginal. Mientras el partido de Pablo Iglesias perdía credibilidad, la de IU se incrementaba gracias al balón de oxígeno que supuso su alianza electoral como Unidos Podemos. La visibilidad lograda a nivel nacional y la ‘estrategia del conflicto’ puesta en marcha a nivel interno hacen que IU empiece a mirar de tú a tú a Podemos en territorios como Andalucía o Madrid, donde advierte de que su elección de Íñigo Errejón como cabeza de cartel de una candidatura de unidad popular con más fuerzas de la izquierda «no es vinculante».

IU empieza a mirar de tú a tú a Podemos en territorios como Andalucía o Madrid

IU, que ha emplazado a una primera reunión de confluencias el próximo 2 de mayo, día de la Comunidad, «respeta la soberanía y los procesos internos» de otras organizaciones, como las primarias que ya ha convocado Podemos para elegir a sus candidatos en la Comunidad, pero que «en ningún caso asume el resultado» de esas consultas como «un factor vinculante» a la hora de establecer una candidatura conjunta. De hecho, el partido de Garzón no descarta presentar candidatura propia en solitario o junto a los anticapitalistas de Podemos, que se han desmarcado de la lista de Errejón, para competir con él en las autonómicas de mayo.

«La convergencia no es el resultado de un acuerdo sobre hechos consumados. Es un proceso vivo, propiedad de sus partes e integrantes. Sin esta premisa estaríamos incurriendo en fallos antiguos (como el del 26-J) y con perspectivas ya experimentadas», advirtió la Coordinadora madrileña en un documento divulgado el miércoles.

En Andalucía, con Antonio Maíllo como líder de IU, la negociación con Podemos de cara a las inminentes autonómicas también se produce de igual a igual. En clara sintonía con Teresa Rodríguez, ambas organizaciones trabajan en la constitución de un frente popular que supere a ambos partidos. Se trata de incluir a movimientos sociales, colectivos andalucistas y grupos de activistas dentro de una ‘marea andaluza’ que intentará plantar cara al todopoderoso PSOE andaluz.

Esas primeras experiencias en Andalucía y Madrid marcarán la nueva senda a la hora de renegociar la confluencia a nivel nacional, que en junio de 2016 se improvisó con grandes cesiones por parte de IU después de que Pablo Iglesias pidiera ese «favor» a referentes de la organización de izquierdas como Julio Anguita o Luis Carlos Rejón. Tanto en Podemos como en IU se asumen que las condiciones serán ahora menos favorables para Podemos.

La revitalización de IU coincide con el desmantelamiento de la estructura municipal de Podemos, que elimina círculos y consejos municipales en una clara recentralización que aumenta el poder de la dirección estatal. El nuevo reglamento elaborado por la Secretaría de Organización de Pablo Echenique aprobado en diciembre  ha endurecido los requisitos para renovar los órganos de Podemos en pueblos y ciudades hasta desmentelar un 70% de la organización a nivel local. Habrá primarias en 226 municipios frente a los 770 de 2015. En 202 de estas votaciones se elegirá únicamente a un secretario general municipal que no contará con equipo de dirección.

Si hace tres años se eligieron 331 consejos ciudadanos municipales -el órgano de dirección de Podemos-, tras la criba sólo sobreviven 24 direcciones locales, un 92,8% menos que hace tres años. La desmoralización de los inscritos en Podemos que se ven fuera del partido tras trabajar tres años en esas organizaciones contrasta con la fuerte estructura que IU mantiene en ellos y que permite una ‘colonización’ interna de las confluencias a través de su movilización y voto masivo en las primarias para elaborar las candidaturas conjuntas.

La última batalla entre las dos organizaciones se está dando en las calles, hábitat político natural de IU hasta la llegada del 15-M y el nacimiento de Podemos. La coalición Izquierda Unida ha encontrado en su ‘estrategia del conflicto’ un nuevo aliado en movimientos sociales como el feminismo y las movilizaciones de los pensionistas. Como adelantó El Independiente, el Plan de Acción de IU para 2018 tiene marca como clave de su estrategia política “generar conflictos” y “trabajar en nuevos marcos de desobediencia».

La línea marcada por Alberto Garzón establece que el eje vertebrador para hacer política no sean las instituciones, sino los movimientos sociales, dentro de una estrategia para abandonar la fórmula de partido político clásico para superar a IU y convertir al PC en un sujeto dentro de un frente de izquierdas mucho mayor. La participación de IU en esos conflictos sociales son la vía para «visualizar nuestras propuestas, construyendo relato y poniendo en valor nuestras victorias». Para ello, sus dirigentes este año se han dedicado a «impulsar la red de activistas como espacio para generar luchas y construir poder popular» y formar a sus cuadros políticos “en el conflicto”.

Ése ha sido precisamente el mandato de Julio Anguita a la organización durante el discurso que ofreció en la fiesta de la primavera del Partido Comunista de Andalucía (PCA) el fin de semana pasado en Córdoba. El histórico dirigente de IU instó a los militantes a «salir a las calles», hablar a las mujeres que sufren el machismo, con los pensionistas y con los parados para «buscar aliados». «Los comunistas, los proletarios tienen muy claro que en la lucha por conseguir la emancipación no desprecian a nadie. No sobra nadie, ninguna sigla, ningún pensamiento, todos los que estén contra el capital son los míos, me da igual si tienen carné o no, si levantan el puño o no. Me da igual. Porque hoy la guerra es total, es a sangre y fuego, frente al fascismo que está ahí. Vemos desfiles de la legión y muertos en las carreteras que siguen enterrados allí. Franco sigue vivo y ¿nosotros qué hacemos?», advirtió.

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