Política

Sánchez rompe todos los puentes con Ciudadanos y ordena cargar contra Rivera

El presidente intenta convertir el caso de su tesis en una nueva gesta "contra las derechas", como su victoria en las primarias

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

El secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, antes de ser presidente, y el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, en el Congreso. EUROPA PRESS

«Todavía no sabemos qué va a hacer el señor Rivera con su currículum un poco… en fin, ni qué vamos a oír, ni sabemos del señor Casado». La ministra portavoz del Gobierno, Isabel Celáa, sembraba la semilla de la sospecha sobre el líder de Ciudadanos el viernes durante la rueda de prensa del Consejo de Ministros. Horas después, Podemos lanzaba en redes sociales una campaña para desprestigiar a Albert Rivera bajo la etiqueta #TicTacRivera.

La campaña orquestada de las «derechas» contra el presidente del Gobierno que denunciaba en esa comparecencia la ministra Celáa se reproducía en el seno de las izquierdas. Y en este caso, el objetivo «a abatir», en palabras de la ministra, es el presidente de Cs, al que Pedro Sánchez y el PSOE le han declarado la guerra por reclamar al presidente del Gobierno que hiciera pública su tesis tras las acusaciones de plagio que pesaban sobre ella.

Como consecuencia, Sánchez se ha visto forzado a subir a internet su tesis doctoral y someterla a un escrutinio público que había evitado desde 2012 para que no se cuestionara la calidad de su trabajo académico. Después de que el diario ABC revelase que la tesis contaba con contenido no original, un 13% según admite la propia Moncloa, Rivera cambió su pregunta al presidente del Gobierno en la sesión de control para incluir esta cuestión de «máxima actualidad». El PSOE y el Gobierno no perdonan a la presidenta de la Cámara, Ana Pastor, que lo permitiera y desde entonces sitúa al presidente de Ciudadanos en el centro de su diana política.

«La ruptura con Rivera es absoluta. Cualquier alianza con Ciudadanos ya es imposible», asegura un dirigente muy cercano a Sánchez, que explica que el PSOE ha volado todos los puentes políticos con Cs. «Es difícil contar con alguien que ha optado por un ataque personal», lamentaba anoche el presidente del Gobierno durante una entrevista con La Sexta, tras un fin de semana en el que ministros y dirigentes del PSOE han cargado contra Rivera por distintos puntos de España. «donde me dan, las doy y, si me buscan, me encuentran», advirtió el domingo el secretario de Organización del PSOE y titular de Fomento, José Luis Ábalos» en Valencia.

De momento, la estrategia ha dado fruto y ha obligado a Albert Rivera a modificar su currículum en la web oficial del partido. La Universidad Autónoma de Barcelona (UAB) aclaró el viernes que Albert Rivera no es doctorando en derecho constitucional por esta universidad, como aparecía en su biografía en la página web del partido. Ese mismo día, Ciudadanos modificaba la ficha de su líder en la página web del congreso para incluir un máster en Derecho a su licenciatura. El cuestionado doctorando no aparecía reflejado. Desde Ciudadanos explican que el currículum de Rivera que figura en la web del partido data de 2006, cuando fue elegido presidente de la formación, tras iniciar los cursos de doctorando de Derecho Constitucional y comenzar a hacer una tesis que no completó porque se volcó en la vida política.

Contrataque político

El equipo del presidente del Gobierno decidió pasar al contrataque el mismo miércoles. Horas después de haber dejado caer a la ministra Carmen Montón por el plagio de casi la mitad de su Trabajo Fin de Máster, en la Moncloa se diseñó una estrategia para convertir la debilidad del presidente en una nueva fotaleza, siguiendo su experiencia en las primarias del PSOE. Al igual que cuando los barones socialistas lo defenestraron, la imagen de un Pedro Sánchez «víctima» de una coalición de poderes fácticos pretende que la crisis por su tesis se resuelva a favor del presidente y lo consolide aún más.

Desde el miércoles, todos los ministros y los dirigentes socialistas repiten un mismo mantra: Sánchez es objeto de una cacería política «de las derechas» y de algunos medios de comunicación para acabar con la acción de un Gobierno progresista. Se trata de «desencadenar el mismo sentimiento que en las primarias» a su favor con el objetivo de que las acusaciones de irregularidades en su doctorado «le acaben beneficiando».  «Él gana todas las conspiraciones a la derecha», aseguran en su entorno.

Su Consejo de Ministros y la dirección del PSOE se han sumado entusiastamente a esta estrategia aunque en privado reconocen errores. El primero fue el empeño personal de Sánchez por sostener a la ministra Montón haciendo que finalmente su dimisión se debiera a un plagio académico, un hecho que podría salpicar al presidente, en vez de por haber obtenido su máster gracias a un apoyo institucional a ese curso del entonces Gobierno socialista y de amigas personales de Carmen Montón.

Si la ministra de Sanidad hubiera dimitido al inicio de su crisis, su marcha se habría podido utilizar políticamente contra el presidente del PP, Pablo Casado, por las similitudes entre ambos casos. Al entrar en juego el factor plagio, el asunto podría volverse en contra del propio presidente, según advirtieron en la Moncloa desde el primer momento. De hecho, según ha publicado Vozpopuli, el gabinete del presidente ya revisó la tesis de Pedro Sánchez y la sometió a los programas anti-plagio antes de la dimisión de la ministra de Sanidad, consciente del temporal que se le venía encima.

La última preocupación en el seno del PSOE por esta crisis es que la erosión de la imagen del presidente sea tan grave que le pase factura electoral, algo difícil de evaluar de momento. Hasta que se realicen nuevas encuestas, los socialistas consideran que tampoco será perjudicial si el desgaste del Gobierno acaba beneficiando a Podemos. El partido de Pablo Iglesias es el principal aliado y socio prioritario del Ejecutivo de Sánchez. El apoyo cerrado de Iglesias a Pedro Sánchez tiene como objetivo que el PSOE y Podemos puedan formar una coalición de gobierno en las próxima legislatura .»Si Podemos sube un poco en las encuestas, aunque sea a costa del PSOE, nos viene muy bien», aseguran en el partido.

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