Política

Arrimadas defiende la 'vía 221' con Francesc de Carreras y ex dirigentes del PSOE

La líder interina de Ciudadanos ha protagonizado la puesta de largo de la ya conocida como 'vía Arrimadas' en un día clave, con la investidura de Pedro Sánchez cada vez más lejos por el enfriamiento de las relaciones con ERC

logo
Arrimadas defiende la 'vía 221' con Francesc de Carreras y ex dirigentes del PSOE

Inés Arrimadas, en la presentación de la propuesta 'Vía 221'. EP

Resumen:

Como si de un mitin de campaña electoral se tratase, la líder interina de Ciudadanos, Inés Arrimadas, ha encabezado este jueves el que ha sido su primer gran acto de partido desde el descalabro electoral del 10-N. ¿El motivo? La puesta de largo de la ‘vía 221’ -los escaños que suman PSOE, PP y Cs- para evitar que el Gobierno de España dependa de Podemos y los nacionalistas de ERC.

Lo ha hecho en un día clave: este jueves, el Tribunal de Justicia de la Unión Europea (TJUE) ha fallado en contra de la tesis del Supremo y ha avalado la inmunidad de Oriol Junqueras como eurodiputado desde el momento en que se proclamaron los resultados de las elecciones europeas. Tras semanas de negociación con ERC, la investidura de Sánchez parece alejarse por la decisión de los republicanos de congelar las negociaciones hasta que el Gobierno se pronuncie sobre el destino de Junqueras.

Arrimadas ha reivindicado la alternativa «constitucional», y no lo ha hecho sola. No solo ha estado rodeada de los suyos -José Manuel Villegas, Begoña Villacís, Guillermo Díaz, José María Espejo o Marcos de Quinto-, sino de intelectuales como Fernando Savater, Andrés Trapiello o Elvira Roca, aunque también de ex dirigentes socialistas que han avivado la esencia socialdemócrata en un Ciudadanos en proceso de recomposición. Entre los presentes, el ex alcalde socialista de A Coruña, Francisco Vázquez; o el ex diputado del PSOE, Jesús Cuadrado.

Inesperada ha sido la presencia de uno de los históricos fundadores de Ciudadanos, Francesc de Carreras, que rompió con Ciudadanos hace ya meses, con motivo del veto del dimitido Albert Rivera a Pedro Sánchez y la deriva conservadora del partido, que se aceleró con los pactos territoriales tras las elecciones autonómicas del 26 de mayo. El catedrático abandonó el proyecto liberal a través de una columna publicada en El País, en la que cargó duramente contra el ex presidente de Ciudadanos. «No entiendo que ahora nos falles, Albert, que el joven maduro y responsable se haya convertido en un adolescente caprichoso», escribía entonces.

Sin embargo, con la salida de Rivera y de buena parte de su ‘búnker’ y las voces de renovación que suenan cada vez más fuertes en el seno del partido naranja, Francesc de Carreras ha decidido arropar a Inés Arrimadas y respaldar su iniciativa, que supone, en parte, una enmienda al rumbo que marcó el catalán durante meses: abrirse a derechas, pero también a izquierdas para «hacer historia» y «que el futuro de España lo decidan los que creen en España».

«Hoy más que nunca esa salida puede ser una realidad», repetía una vitoreada Arrimadas, en un evento en que se ha ratificado su liderazgo indiscutible al frente del barco naranja. La jerezana ha repetido que hoy «se han producido dos hitos» que acercan la «rectificación» de Sánchez: la inhabilitación de Quim Torra y la sentencia del TJUE, que pone de manifiesto un enfriamiento de las relaciones entre los socialistas y los independentistas. Puso el acento la líder naranja en las amenazas que suponen para España no sólo las cesiones al soberanismo, sino también la presencia de los populistas de Podemos al frente de un Ejecutivo, «los mismos que hoy han defendido la puesta en libertad de un golpista».

Por ello, ha apelado a la responsabilidad del «bipartidismo» y ha llamado tanto a Sánchez como a Casado a reconsiderar una propuesta que implica «pensar en España y en el largo plazo». «Apostar por la unidad de España no es algo que defiendan los de derechas», apostillaba la líder, que censuraba el pacto del «insomnio» por considerar que tendría «efectos destructivos» para el país.

«Puede que no haya España que gobernar dentro de cuatro años», afirmaba en una intervención en la que ha descartado cualquier otra fórmula de investidura que la de Pedro Sánchez en solitario, con ella misma y Pablo Casado en la oposición pero «sentándonos a negociar para sacar adelante grandes reformas y pactos de Estado» y dando portazo a las pretensiones de Podemos. «La vía de los 221 escaños, la constitucionalista, es la única que da estabilidad, la única sólida. Estamos a tiempo de hacer historia», zanjaba.

Otra de las voces destacadas durante la cita ha sido la del ex diputado del PSOE, Jesús Cuadrado, que ha instado directamente a barones como Emiliano García-Page, Javier Lambán, Abel Caballero o Josep Borrell a convencer a Sánchez para que abra la puerta a la vía Arrimadas, mismo mensaje que ha querido transmitir a los barones populares «como Feijóo». «Hay que estar a la altura de la circunstancias», concluía.

Comentar ()