Dos voluntarios reparten comida a diferentes parroquias, organizado por el comedor social San José, en el barrio de Benimaclet de Valencia. EFE

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Voluntarios: el otro ejército de españoles que se moviliza contra el Covid-19

Sociedad | Vida Sana

Voluntarios: el otro ejército de españoles que se moviliza contra el Covid-19

Las ONG, empresas y administraciones reciben en la primera semana de confinamiento una avalancha de solidaridad. "Si el virus no conoce fronteras, la solidaridad será la mejor vacuna", señalan desde la Plataforma de ONG de Acción Social

España está viviendo una situación rara. Los ciudadanos están dentro de sus casas, con lo difícil que es que eso se consiga en nuestro país. Las tiendas, los bares -con sus respectivas terrazas- y los centros culturales y de ocio se han visto forzados a echar el cierre de forma temporal, en algunos casos puede que permanente, por la pronta expansión del coronavirus en nuestro territorio.

En este contexto, -no difícil, porque casi todos los españoles tienen en sus cómodos hogares diversidad de cosas con las que entretenerse, pero sí extraño- ha aflorado la cara más amable y solidaria de aquellos a los que siempre tenemos alrededor y en los que nunca nos fijamos. Sí, cualquiera. El anciano vecino del primero, la chica con la que compartes barra en el gimnasio, el chaval que acaba de abrir esa tienda de ropa de segunda mano en tu barrio…

Todos ellos. Esas personas normales -si es que alguien en este país es normal- son el mayor descubrimiento de este encierro. Ellos son quienes están echando una mano a los sectores más vulnerables de la sociedad.

En realidad, no debería ser una sorpresa para nadie a estas alturas: España batió en 2019 el récord histórico de donaciones y trasplantes, encadenando 28 años consecutivos de liderazgo, según la Organización Nacional de Trasplantes (ONT); el 86% de los españoles han colaborado o ayudado a una ONG en alguna ocasión, a través de la donación de prendas, alimentos o firmando por una causa concreta, según Kantar; y uno de cada cuatro españoles colaboró económicamente, con un donativo medio de 106 euros, con alguna iniciativa solidaria, como recoge un informe de Fintonic.

«España es un país solidario», afirma para El Independiente Sonia Alonso, cofundadora de ¿Tienes Sal?, una red social cuyo objetivo es unir a los vecinos de los barrios de nuestro país. Añade además que, en momentos extraordinarios como el que estamos viviendo, «nos unimos, nos apoyamos y lo estamos viendo desde el minuto cero en el que tuvimos que iniciar la cuarentena».

Las ONG, empresas y administraciones públicas han recibido durante esta primera semana de confinamiento una «avalancha de solidaridad», como describe Mar Amate, presidenta de la Plataforma de Voluntariado de España (PVE), para Europa Press. «Si el virus no conoce fronteras, la solidaridad será la mejor vacuna», señala Asunción Montero, presidenta de la Plataforma de ONG de Acción Social.

Las iniciativas solidarias se disparan en paralelo al crecimiento de los casos de coronavirus en nuestro país y, desde las instituciones y ONG, han decidido colaborar con los sectores más vulnerables de la población en esta situación, como los ancianos, las personas con discapacidad, los que cuentan con menos recursos económicos o las personas sin hogar, para que «la brecha de desigualdad ya existente no sea mayor en aquellos que ya de por si están en riesgo de pobreza y/o exclusión social», destaca Montero.

«En esta ocasión, está resultando especialmente significativa la iniciativa solidaria ciudadana, de carácter vecinal, comunitaria, autogestionada, que ofrece una idea de cómo la solidaridad se despierta en la población cuando piensa que alguien puede estar pasándolo mal», reflexiona Moisés Benítez, director nacional de Voluntariado de Cruz Roja Española.

Esta organización puso en marcha esta semana, junto con la Comunidad de Madrid, el Colegio de Trabajadores Sociales y otros colegios profesionales, un programa de voluntariado destinado a atender necesidades específicas de los Servicios Sociales Municipales, de la Dirección General de Atención al Mayor y a la Dependencia y de la Dirección General de Atención a las Personas con Discapacidad. A esta iniciativa se inscribieron más de 7.400 personas en un solo día, tal y como informa el Gobierno de Isabel Díaz Ayuso en una nota de prensa.

Por su parte, el Ayuntamiento de Cádiz se ha unido a Protección Civil para crear una red de voluntarios que encargue de recopilar y enviar información verificada para terminar con los bulos y evitar que la sensación de alerta sea mayor. Ya cuentan con la predisposición de al menos 350 personas y del Colegio de Psicólogos de Andalucía Occidental, que ha «querido ayudar en la gestión emocional del confinamiento o en cómo gestionar los temores que surgen ante la pandemia«, dice Francisco Cano, concejal de Participación Ciudadana.

Esta situación «tan extrema», según afirma Cano, «pone en evidencia que hay que trabajar por la conciencia colectiva», y resalta «la necesidad de articularse y de formar redes ciudadanas que tengan derecho a gestionar sus ciudades».

El Colegio de Enfermería de La Rioja quiso entrar también en esta senda de solidaridad. Comenzó a mandar a sus miembros correos electrónicos el pasado viernes. Les presentaban la posibilidad de ponerse a disposición de la Consejería de Salud de la región con lo que pudiesen necesitar y hasta el momento se han unido 30 profesionales. «Es gente que se ofrece a trabajar los fines de semana o cuando ya ha cumplido su horario laboral habitual, dice a este periódico el presidente de los colegiados riojanos, Pedro Vidal.

Médicos del Mundo, una ONG con enorme experiencia en epidemias en otros lugares del planeta, Farmamundi, una organización no lucrativa especializada en la promoción de la salud integral y la ayuda farmacéutica, y Acción contra el Hambre, que lucha contra la desnutrición en las naciones más castigadas del mundo, han ofrecido su apoyo al Gobierno para contribuir con lo que pudiese necesitar.

Asimismo, la Plataforma de Voluntariado de España se encuentra en «conversaciones con el Ministerio de Derechos Sociales y Agenda 2030 para coordinar el voluntariado», como informa a este diario una fuente de la organización. «Estamos recibiendo muchas peticiones de personas que quieren seguir haciendo voluntariado, sobre todo a nivel vecinal», señala.

«Una vez superado el miedo, hay mucha gente que se está apuntando a este tipo de acciones. Hay una oleada. La población no está mirando su propio egoísmo y ya se ha superado el ‘me fastidia que me han cerrado el polideportivo’. Ahora lo que estamos mirando es qué podemos hacer por los demás», observa esta misma fuente.

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