Política

Afiliados de Cs Murcia desafían a la Ejecutiva y promueven firmas contra el pacto con el PP

El militante naranja Óscar Pozzati, que compitió con Isabel Franco en las primarias de la Región, ha sido uno de los promotores de un documento que pide al partido "cambiar la hoja de ruta" en la política de pactos

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera.

El líder de Ciudadanos, Albert Rivera. EFE

La tensión y crisis dentro de Ciudadanos por el rumbo que ha tomado Albert Rivera en la política de pactos continúa con focos activos en algunos territorios de España. Pese a que José Manuel Villegas zanjó las convulsiones dentro del partido y trató de transmitir un mensaje de unidad dentro de la Ejecutiva el pasado lunes, lo cierto es que aún quedan disidentes que tratan de contravenir las pautas marcadas desde la Ejecutiva. Es el caso de Murcia, donde un «grupo de militantes y simpatizantes» de Ciudadanos han querido mostrar su disconformidad con el pacto que Isabel Franco está a punto de cerrar con Fernando López Miras, siempre y cuando consiga ser investido.

Los firmantes, -más de un centenar- han lanzado un manifiesto a través de la plataforma Change.org  en el que aseguran que «nos sentimos profundamente defraudados y tristes por la instrumentación -del partido- y suscribimos las palabras del hasta ahora portavoz adjunto en el Congreso», quien el día de su renuncia aseguraba que abandonaba el partido por no ser ya una formación creíble «en nuestro compromiso de regeneración si vamos a apoyar gobiernos que llevan más de 20 años en el poder».

En el escrito, «militantes y simpatizantes» que son «el alma del partido» critican que el futuro de la Región «se debata fuera de aquí» al tiempo que se preguntan: «¿De qué sirve tener líderes regionales si no tienen voz? (…) defendemos que ningún representante político puede plegarse antes a los intereses partidistas que a los problemas de los ciudadanos», y finalizan con un contundente mensaje para la candidata naranja: «pedimos a Ciudadanos, nuestro partido, que cambie la hoja de ruta emprendida en las últimas semanas».

Uno de los promotores del documento que exige dar media vuelta a los acuerdos con el PP es el empresario Óscar Pozzati, que compitió con Isabel Franco en las primarias del partido en la Región. Perteneciente a la corriente crítica, Pozzati exigió a Rivera que realizase una consulta a la militancia sobre el rumbo que debe tomar Ciudadanos. Desde hace días, el militante naranja ha utilizado la red social Twitter para animar a afiliados y simpatizantes del partido a suscribir la petición.

Fuentes cercanas a Cs Murcia quitan hierro al asunto y aseguran a El Independiente que pese haber claramente «un sector crítico» dentro del partido, «el aparato es muy fuerte» y «no apoyarán ningún tipo de revuelta que ponga en juego su sustento». Las disidencias son, por tanto, aplicable únicamente a aquellos «que no necesitan la política para vivir y se van cuando ven que no hay forma de dar un vuelco a la situación», véase Toni Roldán a nivel nacional o el dimitido murciano Miguel López Bachero.

Por su parte, desde el partido evitan hacer declaraciones al respecto al no considerar el documento «una prioridad» -los 109 firmantes no tienen que ser necesariamente militantes del partido, y los naranjas cuentan con 1.700 afiliados en la Región-, más en un momento muy delicado para la formación.

Y es que Murcia asiste esta tarde a la primera votación de investidura, en la que el popular Fernando López Miras aspira a ser elegido candidato pese a contar con el ‘no’ expreso de Vox, quienes justifican su decisión en la negativa de Ciudadanos a suscribir sus exigencias en la comunidad.

La decisión de los de Abascal, llave de gobernabilidad para la derecha, imposibilitaría de entrada el acuerdo entre PP y Cs, a la espera eso sí de lo que sucediese en segunda votación emplazada al próximo jueves, en la que la coalición solo necesitaría una abstención de Vox para gobernar con mayoría simple.

Fuentes naranjas confirmaron a este diario que en Murcia convocar otras elecciones es algo que está «totalmente descartado» -a diferencia de Madrid, donde la repetición electoral gana cada vez más fuerza-. El bloqueo de Vox llevaría por tanto a otro escenario no explorado en ningún otro territorio y que ya ha sido confirmado por dirigentes de la Región: abrirse a negociaciones con el PSOE, algo que «sí es posible» porque a ambos «les une una predisposición y una afinidad programática» que no se ha seguido «por no contravenir el mandato de la Ejecutiva».

E Isabel Franco no estaría contradiciendo a Rivera, que desde Madrid  instaba a sus barones territoriales a pactar en primer lugar y como «socio preferente» con el PP y, si no fuera posible, con el PSOE en segunda instancia. La línea roja a negociar con Vox, mantenida desde la Ejecutiva y corroborada por Franco, puede ser el detonante para que Murcia se convierta definitivamente en feudo socialista tras 24 años de hegemonía popular.

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