Política

Miles de cargos de Cs amenazan con dar la batalla a Arrimadas si no refunda el partido

Una plataforma de nueva creación reúne a más de 3.000 afiliados, concejales y diputados regionales que piden a la futura líder de Cs reformas de calado, como el despido de la cúpula "responsable" del desastre en las urnas o la reforma de los estatutos

Inés Arrimadas, en un acto de Ciudadanos en Las Rozas.

Inés Arrimadas, en un acto de Ciudadanos. EFE

«No sé si es justo o injusto, pero es lo responsable». Se cumplen cinco días desde que Albert Rivera puso punto y final a su trayectoria política y a su etapa al frente de un partido que no ha conocido otro líder en sus 13 años de existencia. El partido había evitado hacer cábalas de puertas para afuera en campaña, pero la dimisión de Rivera era una conjetura que ya planeaba sobre tejado naranja y que vino rodada tras constatarse un resultado peor que el que esperaban hasta los más optimistas: Ciudadanos no logró romper la barrera del 7% y se quedó con 10 diputados de los 57 que conservaban en la cámara de representantes.

Con el adiós de Rivera, el gran interrogante fue instantáneo. ¿Y ahora, qué? Y sobre todo, ¿quién? A día de hoy no hay dudas de que Inés Arrimadas será la «sucesora natural», indican fuentes solventes, «la líder con mayor proyección para encarar el desafío» que conlleva heredar un partido en el peor momento de su historia. Luis Garicano, Juan Marín, Francisco Igea o Begoña Villacís son sólo algunos de los dirigentes que ya se han pronunciado públicamente a su favor, aunque ella aún no ha dado el paso.

Aún con el consenso de críticos y acríticos a que ella sea la heredera, el camino de Inés Arrimadas para capitanear y reflotar el barco naranja no estará a salvo de obstáculos. Y los primeros movimientos vienen de unas bases molestas con la falta de autocrítica y a favor de «cambios profundos» en el partido con un fin común: evitar el fantasma de UPyD y otros partidos centristas desaparecidos de la escena política, esquivar la defunción.

Lo que al principio eran voces críticas sueltas, sobre todo a nivel territorial, ahora tiene nombre y apellidos: Plataforma Compromiso Ciudadano, una organización que comienza a gestarse internamente y que según su portavoz, Juan Carlos Bermejo -rival de Ignacio Aguado en las primarias de Madrid– cuenta con más de 3.000 afiliados, concejales e incluso diputados regionales que piden a través de un manifiesto a la futura líder una refundación del partido desde los cimientos como receta para frenar la desmovilización en un proyecto en el que ha primado «el oportunismo, la incoherencia y la desvinculación de muchas de las expectativas de afiliados y de millones de españoles».

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Pese a señalarla también a ella como «responsable» del desastre, junto a «toda la cúpula que se ha dedicado a alabar al líder» mientras a los críticos se les abría la puerta de salida, la organización está de acuerdo en que «es la única que puede salvar al partido», pero con reformas de calado que Bermejo tratará de consensuar con Arrimadas, a la que emplaza a una reunión. «A ella la vamos a apoyar siempre y cuando haga autocrítica y acepte la necesidad de emprender una redefinición de lo que quiere ser Ciudadanos», apunta el dirigente madrileño, que avanza que la Plataforma tomará forma antes de la quinta Asamblea General, que se celebrará a partir del 10 de marzo.

La petición de Bermejo, según confirma él mismo, aún no ha tenido respuesta por parte de la portavoz parlamentaria y afirma que, en caso de que la dirigente naranja se niegue a «limpiar» la Ejecutiva y el búnker presidencialista de Albert Rivera -compuesto por Villegas, Hervías, Páramo o Cuadrado, entre otros- o cambiar los estatutos para dar más protagonismo a las bases, él mismo se postulará como rival de la jerezana. «No lo conseguiré, pero alguien tiene que alzar la voz por la militancia».

Aunque las cifras oficiales aportadas por la dirección del partido -según adelantó Cadena Ser– cifraba el número de simpatizantes -que no pagan cuotas- y afiliados -que sí- en torno a los 31.000, otras fuentes apuntan a una sangría mayor, «por debajo de los 20.000».

Las reformas de la militancia

Las urnas han sentenciado a un partido cuya estrategia comenzó a torcerse especialmente desde los pactos autonómicos y territoriales, en que los naranjas viraron hacia la derecha movidos por el discurso del liderazgo de este espacio político -en abril se quedaron a nueve escaños del sorpasso al PP- y en que se reafirmaron en su ‘no’ a Sánchez, con el que entonces hubiesen sumado una mayoría de 180 escaños en el Congreso.

Miles de afiliados piden ahora un cambio completo. Desde los cargos de los que se rodee Arrimadas hasta el propio logo del partido -proponen que un fondo blanco con las letras naranjas, para subrayar la refundación de un partido «nuevo, pulcro»-, pasando por una reforma de los estatutos.

La plataforma exige borrar del mapa a los responsables del desastre, reformar los estatutos y democracia real en los procesos de primarias

En concreto, el punto «básico» es borrar del mapa a los «responsables» del descalabro electoral que únicamente han admitido «errores estratégicos», a los que acusan de primar «ambiciones personales sobre los intereses nacionales y la voz de los afiliados». Entre ellos, los pesos pesados del partido que arroparon a Rivera en todas sus decisiones, empezando por José Manuel Villegas y terminando por Fran Hervías, pasando por Fernando del Páramo, Marcos de Quinto, Patricia Reyes e incluso Francisco Igea.

La segunda propuesta, que se estima obligatoria, pasaría por una profunda reforma de los estatutos del partido, para acabar con el modelo presidencialista y dar más protagonismo a la militancia en la toma de decisiones. En concreto, abogan por cambiar «nuestro principios programáticos, reformistas y fundacionales», volver a «regenerar la política» y «lograr una mayor eficiencia en la gestión pública».

El objetivo final es «recuperar el centro» e, incluso, «repensar los acuerdos territoriales», así como cambiar aspectos como el sistema de voto telemático en las primarias ya que el partido y según el manifiesto, «carece de democracia interna real».

Y es que todos los procesos internos del partido ha habido denuncias por presuntos ‘pucherazos’ ejercida por el partido para colocar a los candidatos del aparato al frente de estas regiones. El último de ellos, el caso de Murcia, podría terminar con media cúpula de Ciudadanos sentada en el banquillo acusados de un delito de suplantación de identidad.

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