Un operario del cementerio de Santa Margarida de Montbui (Barcelona) se dispone a introducir un féretro en un nicho. EFE

Política

La llegada del coronavirus cambia el paradigma de las muertes en España

El Covid-19 puede cambiar el índice relativo a las diferentes causas de fallecimientos en nuestro país e incluso puede absorber las defunciones de otras enfermedades, como las neumológicas. Además, el confinamiento provocará que la población evite riesgos que asumiría si saliese de casa

Los fallecimientos de personas con coronavirus elevarán previsiblemente la tasa anual de muertes en España. Sin embargo, la llegada de esta pandemia puede cambiar el índice relativo a las diferentes causas de fallecimientos en nuestro país e incluso puede absorber las defunciones de otras enfermedades, como las neumológicas.

Por su parte, el confinamiento durante el estado de alarma permitirá que se pierdan menos vidas por otros motivos, dado que la mayoría de la población de nuestro país está evitando riesgos que asumiría si saliese de casa.

Uno de los peligros más reseñables es el de los accidentes de tráfico, que causan 1.098 defunciones cada año. Los desplazamientos de largo recorrido de vehículos ligeros habían disminuido desde que el Gobierno decretó el estado de alarma hasta el pasado martes un 83,58%, de acuerdo con los datos recogidos por la Dirección General de Tráfico.

Durante los primeros 18 días de confinamiento, «se produjo un descenso de un 76% en el número de fallecidos» con respecto al mismo periodo de 2019, «pasando de los 67 que se registraron el año anterior a los 16 que se han producido desde que comenzó el estado de alarma», afirman fuentes de la DGT a El Independiente.

Este organismo recalca que «es evidente que una limitación a los desplazamientos tiene su reflejo en los accidentes de tráfico, ya sea Semana Santa -cuya operación salida se daría durante este tiempo de confinamiento- o en cualquier otro periodo del año, como se está viendo en estos 15 días de estado excepcional en el que nos encontramos».

Menos defunciones por accidentes laborales

Los accidentes de trabajo son otra de las causas mortales que también podrían verse mermadas. «Lo lógico es que haya una reducción importante proporcional a la caída de la propia actividad, aunque es complejo hacer una estimación precisa», indica para El Independiente el secretario de Salud Laboral de CCOO, Pedro Linares.

En marzo y abril de 2019, se notificaron más de 102.000 accidentes laborales, de los que en jornada de trabajo se contabilizaron unos 88.000 y un total de 60 muertes, mientras que en todo ese año los fallecimientos por este tipo de causa ascendieron a 695, a falta de que se añadan los datos de diciembre, que aún no están actualizados. En 2018, la cifra definitiva se elevó a 717 defunciones, según informa CCOO.

Durante estas semanas, podrían disminuir estos números, dado que muchos sectores han paralizado su actividad. Otros empleados se han visto obligados a trasladar su lugar de trabajo a sus domicilios, por lo que se evitarán las defunciones que se podrían haber producido durante los desplazamientos.

Sin embargo, Linares recuerda que la construcción y la industria manufacturera «han continuado funcionando», con lo cual podría haberse seguido manteniendo la siniestralidad alta asociada a estos dos sectores.

El Covid-19 absorbería las muertes por enfermedades neumológicas

Las patologías neumológicas son la tercera causa de muertes en España, con casi 48.000 defunciones al año, según los últimos datos publicados por el Instituto Nacional de Estadística (INE), correspondientes a 2017.

El Covid-19 «no es otra cosa que una infección viral que la mayor parte de las veces progresa con síntomas leves como son tos, fiebre y dificultad respiratoria», afirma el presidente de la Sociedad Española de Neumología y Cirugía Torácica (SEPAR), Carlos Jiménez Ruiz. «No obstante, esta enfermedad, en algunos casos evoluciona mal y termina produciendo una neumonía. Esto ocurre hasta en un 20% de los pacientes», evidencia este doctor.

Esta neumonía incrementa la gravedad de la infección por coronavirus, desencadenando en el fallecimiento del contagiado. «Los pacientes que padecen enfermedades respiratorias crónicas [como EPOC o insuficiencias respiratorias crónicas por otras etiologías] tienen más posibilidades de ser infectados por el virus y, además, de que esa infección evolucione con peor pronóstico que en aquellos que están sanos», explica el presidente de SEPAR.

«Cuando una persona con patología respiratoria previa tiene una infección por el SARS-CoV-2, esa infección está bien documentada -tiene prueba PCR positiva- y muere, ese fallecimiento es atribuido a la infección viral», señala el doctor Jiménez Ruiz.

Es por estos casos, en los que el paciente muere con Covid-19, por los que la tasa de defunciones por enfermedades neumológicas podría verse reducida, ya que la principal causa de muerte que se notificará en las estadísticas anuales será la infección por coronavirus. «La patología respiratoria crónica también será causa de muerte, aunque no la principal», aclara Jiménez Ruiz.

El presidente de SEPAR explica para este diario que uno de los efectos positivos que puede traer consigo el confinamiento sería la disminución en todas las grandes ciudades de los índices de contaminación ambiental, «que era uno de los grandes problemas causantes de patologías respiratorias o de agravamiento de las mismas».

«No cabe duda de que la intensa disminución del tráfico rodado en las grandes ciudades va a producir una gran reducción de los niveles de contaminación y, sobre todo, una disminución de los niveles de dióxido de nitrógeno, que es el contaminante con mayor capacidad patogénica para los pulmones», ilustra este doctor.

Algo parecido podría ocurrir con el cáncer, una enfermedad por la que el año pasado fallecieron en España 110.350 personas, según el Observatorio de la Asociación Española Contra el Cáncer (AECC).

La adopción de hábitos de vida saludable durante el confinamiento -no fumar ni beber, hacer ejercicio de manera habitual, comer equilibradamente y tomar el sol de forma adecuada- podría evitar entre el 30% y el 50% de los casos de cáncer, según la OMS.

No obstante, la directora médica de la AECC, Mariluz Amador, afirma para este periódico que «estos hábitos de vida saludable se miden a medio-largo plazo», por lo que «la estimación de defunciones por cáncer este año no se verá alterada por el confinamiento«. Indica que para ello la adopción de estas medidas debería perdurar más allá del estado de alarma.

El debate interno ante el colapso sanitario

«Por lo que he podido hablar con los profesionales del sector sanitario estos días, llama la atención que están recibiendo bastantes menos pacientes con infartos y enfermedades vasculares con respecto a los que solían tratar», relata Miguel Ángel Martínez Beneito, principal autor del Atlas Nacional de Mortalidad en España. «Si a día de hoy una persona nota un síntoma de infarto, pero no lo tiene demasiado claro, podría quedarse en su casa para no acudir a un hospital» en un momento como el actual.

Es el debate interno que puede florecer entre los pacientes o posibles afectados por una enfermedad diferente al Covid-19 que deciden no acudir a los centros hospitalarios para no contribuir al colapso sanitario: «A lo mejor si va al hospital va a ser peor, porque podría infectarse de coronavirus«.

Este dilema finalmente podría ocasionar un incremento anual de muertes, ya que «está provocando que las personas que pueden tener sintomatologías de enfermedades vasculares no vayan al hospital y puedan acabar muriendo de un infarto, por ejemplo», refeleja Marínez Beneito.

Suicidios, la calamidad del confinamiento

«Las medidas de confinamiento y restricción de la movilidad traen aparejada la estancia ininterrumpida en el domicilio de la mayoría de los miembros del hogar», reza el texto del Real Decreto Ley 11/2020, por el que se adoptan medidas urgentes complementarias en el ámbito social y económico para hacer frente al Covid-19.

Este internamiento puede llegar a provocar estrés, ansiedad y preocupación en la población, tal y como reconoce a Efe la psicóloga Nydia Capass. Coincide con ella la ex directora de la Comisión para la Prevención del Suicidio de Puerto Rico, Alicia Menéndez, a quien le preocupa el posible «aumento en las tasas de suicidio debido a los problemas económicas que ya están surgiendo», como es el caso de las personas que dependen del día a día para llevar el sustento a casa.

El suicidio es la principal causa de muerte externa en España: cada dos horas y media se suicida una persona en nuestro país y 200 intentan quitarse la vida a diario sin conseguirlo, según informa Efe.

Los problemas de salud mental ya existentes en la sociedad son otro factor para un posible aumento en las tasas de suicidio, ya que «en las personas con problemas emocionales, es tanto el temor a morir que puede llevar a controlarlos y terminar en un acto como este», afirma Menéndez.

Esta psicóloga clínica asegura que en este confinamiento pueden aparecer «trastornos de ansiedad generalizados, ataques de pánico y hasta obsesiones con la limpieza». «Es importante cuidar nuestra salud mental al igual que nuestra salud física durante este proceso», dice Capass, que recuerda además la necesidad de relacionarse, ya que la población se encuentra sólo en «un aislamiento físico, pero no emocional».

Miguel Ángel Martínez Beneito reflexiona sobre el alcance del Covid-19: «Si durara poco, es decir, si en un mes remitiera por completo -lo cual me parece poco probable-, el coronavirus no sería la principal causa de muerte en España. Pero a poco que se alargue, posiblemente sí llegue a serlo».

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