España

Enfado de las comunidades con el Gobierno por "lavarse las manos" con la Navidad: "Van como pollos sin cabeza"

A menos de una semana para Nochebuena, sigue sin haber una hoja de ruta clara: el Ministerio de Sanidad ha delegado en las autonomías para endurecer las restricciones frente al Covid si lo consideran preciso

El ministro de Sanidad, Salvador Illa. EFE

«Es una temeridad que tengamos 17 navidades distintas». Esta afirmación bien podría haberla pronunciado cualquier dirigente de la oposición, pero corresponde al ministro de Sanidad, Salvador Illa, cuando en una rueda de prensa el pasado 26 de noviembre pidió a las comunidades autónomas «remar en la misma dirección» y lograr un marco común de restricciones de cara a la Navidad. Aunque no sin polémica, el plan de mínimos llegó a aprobarse a principios del mes de diciembre –Madrid se quejó de que el cierre perimetral con la excepción de salidas para ver a familiares y «allegados» propuesto por el Gobierno era «imposible de controlar»-, pero aquel proyecto, que Illa tildó de «obligatorio», se ha quedado en meras recomendaciones ante el aumento generalizado de los contagios en todo el país.

A menos de una semana de Nochebuena, no hay una hoja de ruta clara. Las comunidades autónomas tienen vía libre para endurecer las restricciones si así lo consideran y podrán imponer medidas a la carta, aunque muchas de ellas aún estudian qué hacer o no. Tanto Pedro Sánchez como Salvador Illa han apostado esta semana por imponer mayores limitaciones -como están haciendo varios países europeos- pero sin concretar qué, cómo y cuándo. Varias comunidades autónomas ya han reprochado que el Gobierno haya vuelto a «lavarse las manos» y haya «dejado el muerto» a las autonomías ahora que la evolución epidemiológica vuelve a ser preocupante, evitando así el coste político de un posible rebrote tras la Navidad.

Todas las autonomías del PP, el País Vasco y también algunas con las siglas socialistas, como Aragón, censuran en mayor o menor medida, en público y en privado, y tanto en el fondo como en las formas, la decisión del Ejecutivo de llevar al Consejo Interterritorial de Salud celebrado este miércoles un nuevo documento con «recomendaciones» que no se sometió a votación. Simplemente, el Gobierno dio vía libre a las autonomías para saltarse el plan anterior y endurecer las medidas que consideren oportunas, lo que en suma precipita 17 planes distintos para las fiestas.

«Van como pollos sin cabeza», critican desde un ejecutivo autonómico con las siglas azules. «No hay estrategia nacional ni plan de país frente al virus», lamentan, en respuesta a la cuestión. La tesis que aluden las fuentes consultadas se repite en distintos territorios: «Cuando las cosas van bien, sale Sánchez a liderar. Y cuando los datos han vuelto a empeorar, Sánchez vuelve a desaparecer», reiteran otras fuentes autonómicas. La «desazón» con la ausencia de un marco común específico por parte del Gobierno se extiende también, aunque en privado, en autonomías del PSOE que han insistido por activa y por pasiva en «directrices comunes y consensuadas». Aragón, sin ir más lejos, ya confrontó con el Gobierno por el término de «allegados» y la consejera de Sanidad, Sira Repollés, alegó que no se aplicaría porque «induce a error». El propio Lambán criticó públicamente la falta de concreción en este punto, ya que la inclusión del término suponía dar «barra libre» en los desplazamientos navideños.

El Gobierno Vasco, que hace tres semanas ya reiteró su enfado por los «anuncios precipitados» del Ejecutivo en materia de planificación sanitaria antes de consultar con las comunidades autónomas, ha vuelto a cargar contra el Gobierno precisamente por las «formas» empleadas por el Ministerio en línea con lo discutido el miércoles en la Interterritorial. En concreto, la consejera de Salud de Euskadi, Gotzone Sagardui, reiteró ayer el «malestar» existente con Moncloa por saltarse el verdadero propósito de la Interterritorial de Salud, que es el de llegar a consensos en torno premisas comunes discutidas por todas las autonomías representadas en el foro, algo que «no viene siendo así» en los últimos meses. «Debería ser un órgano en que se decida y se ponga en común», lamentaba Sagardui, que criticaba que el Gobierno lo utilice para «dar cuenta de decisiones que ya parecen haber sido adoptadas por el Gobierno central».

También el portavoz del Gobierno andaluz, Elías Bendodo, criticó ayer en una entrevista para Cadena Ser que Sánchez haya dejado nuevamente en manos de las comunidades autónomas la toma de decisiones y consideró que en esta segunda ola lo positivo hubiese sido dar «imagen de unidad como país», como sucede en el resto de Europa. «17 mensajes distintos no es algo positivo», lamentó.

Sanidad vuelve a delegar

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, fue el primero que el pasado miércoles dejó la puerta abierta a endurecer las restricciones de cara a la Navidad en caso de que la evolución epidemiológica siguiese empeorando. Horas después llegó a filtrarse un borrador, adelantado por la Cadena Ser, en que el departamento que dirige Salvador Illa planteaba la prohibición total de viajar, ni para visitar a familiares, durante las fiestas navideñas; restringir aún más el horario del toque de queda, hasta ahora situado en las 1:30 horas en Nochebuena y Nochevieja; y reducir el número de personas permitidas en cenas y comidas de diez a seis personas.

Sin embargo, las fuentes consultadas explican que nunca recibieron ese documento y que tras la reunión, tal y como explicó el propio Salvador Illa a su término este miércoles, la única conclusión fue que el plan inicial del Gobierno se mantiene y que se deja libertad total a las autonomías para endurecerlo o para mantenerlo como autoridades delegadas del estado de alarma. Esta decisión tiene, a su vez, otra lectura: la de la confusión que crece en la calle, con miles de ciudadanos que aún no saben a qué atenerse cuando resta menos de una semana para que arranquen las fiestas. «Se mantiene el plan de Navidad, que se resume en una línea: en Navidad, nos quedamos en casa», aseveró, lo que choca con la propia hoja de ruta inicial que incluye desplazamientos para visitar a familiares y allegados.

La incidencia acumulada y los contagios siguen subiendo a las puertas de la Navidad. Este jueves, el Ministerio de Sanidad informó de 12.131 nuevos casos de Covid respecto a los 7.955 registrados el mismo día de la semana anterior. La incidencia acumulada vuelve a escalar y ya se sitúa en los 207 casos por cada 100.000 habitantes frente a los 188 casos del jueves de la semana pasada. Y los datos sanitarios aún no reflejan el impacto real del puente de la Constitución, para los que habrá que esperar un par de días más, por lo que es previsible que las cifras sigan empeorando.

Las comunidades autónomas ya han comenzado a diseñar sus estrategias de cara a la Navidad, diferentes en función del territorio. La Comunidad Valenciana ha decretado las medidas más duras hasta el momento, y ha eliminado la excepción de visitas a familiares o allegados. Andalucía, por ejemplo, el toque de queda en los días señalados es de 23:00h a 6:00h; en Aragón sólo se permitirán viajes con destino y origen en la región los días 23 y 26 de diciembre; y Castilla y León estudia limitar los encuentros sociales a seis personas durante las fiestas.

Cataluña por su parte vuelve a restringir la hostelería a causa del aumento de los contagios. Ahora la restauración contará con dos franjas horarias para servir desayunos de 7.30 a 9.30 horas, y almuerzos, de 13.00 a 15.30 para reducir la interacción social, y mantendrá las condiciones de limitación de comensales, aforo y distancia de mesas. Además, la comunidad ha limitado las reuniones a 6 personas excepto los días festivos -24, 25, 26 y 31 de diciembre y el 1 y 6 de enero-, cuando se mantiene el límite de diez personas. Las medidas anunciadas este viernes entrarán en vigor el lunes 21 y se mantendrán hasta el 11 de enero, «con excepciones para días festivos».

La Comunidad de Madrid anunciará este viernes nuevas medidas restrictivas, aunque sin salir de la línea marcada por Isabel Díaz Ayuso y Enrique Ruiz Escudero de aplicarlas en nuevas áreas sanitarias. Ya de entrada se descarta el cierre perimetral de la región, así como cerrar la hostelería o las tiendas. La región también ha experimentado un repunte en los últimos días y ha vuelto a superar el umbral de los 250 casos por cada 100.000 habitantes.

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