España Ronda de contactos

La dimisión de Lesmes del CGPJ frustró la reunión entre Feijóo y el líder del PNV

Génova emplaza la reunión con Andoni Ortuzar a lo que resta de octubre, mientras que los 'jeltzale' abogan por una gran discreción | Feijóo insiste en que persigue una mayoría en solitario, pero muestra sintonía con el escenario que significa depender de los nacionalistas

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, interviene en un desayuno informativo realizado por El Mundo en el Hotel Palace, ayer

El presidente del PP, Alberto Núñez Feijóo, interviene en un desayuno informativo realizado por El Mundo en el Hotel Palace, ayer EFE

La dimisión del magistrado Carlos Lesmes de la presidencia del Consejo General del Poder Judicial (CGPJ) y, por tanto, también del Tribunal Supremo (TS) ha provocado que Gobierno y Partido Popular (PP) abran un «nuevo marco» de diálogo que apunta a saldarse con un acuerdo. «Se está forjando» una solución, apuntan en Moncloa, mientras que los populares afirman que «no hay otra posibilidad» que no pase por desbloquear el Consejo próximamente. Para preservar que España siga viéndose desde el exterior como «Estado de derecho ejemplar». Y ven en el Ejecutivo disposición, aunque aderezada por la situación de arrinconamiento que la Comisión Europea -tras la visita del comisario de justicia Didier Reynders– y Lesmes -al cumplir su advertencia al inicio del curso judicial- han dejado al PSOE.

Por otro lado, esa renuncia, según fuentes de Génova, ha hecho que quede frustrada y desplazada, la reunión entre el presidente Alberto Núñez Feijóo y el líder del Partido Nacionalista Vasco (PNV) Andoni Ortuzar, situada para este lunes pasado. Una vez más, y tras aplazarse en septiembre por dificultades de agenda del dirigente jeltzale. Las mismas fuentes no desvelan, en cambio, dónde estaba programado el encuentro o si éste se realizaría por videoconferencia como sugirieron hace unas semanas miembros del equipo de Feijóo. Pero evidencian el objetivo del partido: descongelar las relaciones con la formación vasca, inexistentes desde la moción de censura al expresidente del Gobierno Mariano Rajoy, que permitió a Pedro Sánchez alcanzar el Palacio de La Moncloa.

El anuncio de Lesmes a última hora de la tarde del domingo, y la consecuente llamada del Gabinete del Presidente a la sede popular para convocar horas más tarde a Feijóo en La Moncloa, entre otros, suspendió compromisos de la agenda conservadora como el comité de dirección semanal, su rueda de prensa posterior y el propio encuentro entre líderes. Sobre esto último, no obstante, fuentes del PNV niegan la versión del PP, la catalogan de «falsa» y mantienen un perfil muy bajo al respecto. No aclaran, por ejemplo, si hay otra fecha concreta puesta encima de la mesa a lo largo de octubre, frente a Génova, que limita el cerco del careo para antes de que concluya el mes.

Desde finales de verano, el PP ha insistido en su deseo de hacer una ronda de consultas con los todos los partidos políticos con representación en el Congreso de los Diputados excepto con EH Bildu, por la falta de condena de la violencia de ETA, entre otras recriminaciones a la fuerza abertzale. Y, pese a situarlo como preferente de cara a un posible futuro proceso de negociación de investidura, la vista con Ortuzar ha ido prorrogándose con el paso de las semanas, incluso quedando relegado a los encuentros de Feijóo y el líder de Vox, Santiago Abascal, o la vicepresidencia segunda y ministra de Trabajo Yolanda Díaz, en calidad de fundadora de Sumar. Porque, «a veces es más fácil hablar con ella que con Podemos», entienden los populares.

El PP sitúa el encuentro con Ortuzar a lo que resta de octubre tras aplazarse por cuestiones de agenda

En el equipo de la vicepresidenta afirman que los encuentros con Feijóo son frecuentes, aunque ninguna de las partes desvela el contenido de los mismos. Ni siquiera de la última, que ha servido de escusa en Génova para atenuar el impacto que supone el establecimiento de contactos formales entre PP y Vox, por primera vez, tras mantener relaciones inexistentes desde que el dirigente gallego asumió el control del partido en abril. Es más, en junio existieron contactos previos entre equipos para «normalizar» el diálogo, frío desde las negociaciones de la investidura de Alfonso Fernández Mañueco en Castilla y León desde el mes de febrero.

Este ‘cambio’ de preferencia, públicamente no preocupa al PNV. «Nos es completamente indiferente», aseguran a este medio. Pero, otras fuentes del partido dejan patente que el intento de cualquier tipo de vía de negociación con Vox, para cualquier asunto, les expulsa directamente al margen. Frente a ese intento de rebajar la importancia, señalando que «el PNV no ha pedido esta reunión» y apelando al deseo exclusivo del PP, desde Bilbao quieren garantizarse una alternativa política a nivel estatal en las Cortes ante el desgaste de Sánchez y el Gobierno de coalición.

Concretamente, la estrategia que estarían contemplando los conservadores vascos sería el de ir ‘engrasando’ las relaciones con el PP para poder condicionar políticas a cambio de cesiones. Todo, si Sánchez no consigue repetir al frente del Ejecutivo.

Feijóo se desliga de preferencias para pactos

Frente a corrientes internas más ideológicas y conservadoras del PP -tanto de partido como de los grupos parlamentarios-, que abogan por no vincularse a partidos regionalistas o nacionalistas e intensificar las relaciones con los de Abascal -porque «proceden del propio PP y son una herramienta de control para no perder de vista valores que se han dejado de lado»-, Feijóo insiste en el objetivo prioritario de ganar las elecciones para no depender de nadie. Rechaza postularse a favor de uno u otro grupo, aunque muestra simpatías con los jeltzale. «Un pacto con el PNV respondería a que necesitamos seis o siete diputados para alcanzar la mayoría», apuntó este martes en un desayuno informativo.

El reinicio de relaciones con el nacionalismo vasco, pese a que se quite hierro desde Génova y Sabin Etxea, es prioritario para ambas formaciones. Feijóo aspira a poder conformar un gobierno duradero cediendo espacios a pequeños partidos que puedan aportarle ese plus para lograr la absoluta o, al menos mayoría simple con una abstención de Vox que conlleve desplazar a Sánchez-. Es el caso del PNV, Coalición Canaria, Foro Asturias, Teruel Existe y el Partido Regionalista Cántabro, que darían entre 10-12 escaños a un PP que, de cumplirse las expectativas de la media de sondeos, superaría los 140 parlamentarios.

Te puede interesar

Comentar ()