Política

Casado asegura que Sánchez lleva 11 días sin llamar: "Estamos en un estado de excepción"

El jefe de la oposición ha lamentado que el presidente del Gobierno peque de "arrogancia" por querer mantener el debate sobre la gestión del coronavirus como "un monólogo"

El presidente del PP, Pablo Casado. EFE

No ha habido contacto entre el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, y el jefe de la oposición desde hace casi dos semanas. Así lo ha confirmado este jueves Pablo Casado que, en una entrevista en Telecinco, ha lamentado que «no me ha llamado desde hace ya 11 días», es decir, desde el pasado 23 de marzo. «¿Que no me quiere llamar? Es un error pero no voy a reclamarlo», ha zanjado. El jefe de la oposición tendió la mano el pasado martes al Ejecutivo para consensuar las últimas medidas económicas decretadas en el seno del Consejo de Ministros con la oposición y las autonomías para introducir «modificaciones» que, por el momento, no se han discutido.

El líder del PP ha afeado al jefe del Ejecutivo que, en medio de una «devastación económica» sin precedentes, el Gobierno quiera mantener el debate sobre la gestión del coronavirus como «un monólogo», en el que no existe interlocución «ni con la oposición, ni con los agentes sociales, ni con las comunidades autónomas», a lo que se suma «las mentiras y la incompetencia» del Ejecutivo de coalición.

Ha afirmado además que España vive ya un situación «límite», con un «estado de excepción de facto» porque, recuerda, el decreto del estado de alarma no recoge «la libre circulación de personas»; el Congreso y el Senado «están cerrados» y los medios de comunicación «no pueden preguntar, ni la oposición tampoco».

Paga extra para los trabajadores de sectores esenciales

Ante los estremecedores datos de paro conocidos este jueves, por los que 833.000 personas han perdido su empleo en un mes, Casado ha pedido al Ejecutivo «las medidas económicas adecuadas» que, a su juicio, no se corresponden con los dos últimos decretos económicos aprobados, entre ellos el de la paralización de la economía, que cuenta con «un sesgo de Podemos muy importante».

El pasado lunes, el PP rompía definitivamente el consenso en torno a la gestión de la crisis anunciando que no apoyaría en el Congreso los dos últimos decretos en materia económica -que incluye el cierre de toda actividad no esencial, la prohibición de los despidos o el permiso retribuido recuperable- si el Gobierno no los modificaba ni atendía a las recomendaciones de la oposición.

Este jueves, Casado denunciaba el sesgo ideológico de las últimas medidas, con las que Pablo Iglesias buscará la nacionalización de los sectores productivos y «eso conduce a Venezuela», señalaba. Recordaba que el vicepresidente segundo del Gobierno subrayaba en Twitter hace unos días la necesidad de aplicar el artículo 128 de la Constitución, que insta a subordinar la riqueza del país al interés general.

Proponía el líder de los populares varias medidas de contención económica que trasladará al jefe del Ejecutivo cuando éste «tienda la mano» y «se deje asesorar» por el principal partido de la oposición: que los trabajadores sanitarios tengan una remuneración extra por «jugarse la vida» cada día desde que comenzó la crisis, y que a los empleados que desempeñan su función dentro de los servicios esenciales «no paguen impuestos» y perciban su salario bruto en lo que dure el estado de alarma. Reclama además Casado una inyección de liquidez para que las pymes puedan salir adelante porque «se les está prohibiendo ir a trabajar». Pide que el Estado no solo cubra a las personas vulnerables en lo que dure el estado de alarma, sino «un mes más», para dar un margen de recuperación.

Arrogancia, incompetencia y mentiras

Pablo Casado ha mantenido un tono crítico con un Gobierno al que considera «superado» por las circunstancias, y ha vuelto a negar la posibilidad de seguir apoyando decretos «de los que desconocemos sus contenido».

Ha tachado el líder del PP al Ejecutivo que dirige Pedro Sánchez de «arrogancia», «incompetencia» y de «mentir», recordando que el presidente le negó en una conversación que fuese a decretar el confinamiento total para 48 horas después cambiar de opinión y anunciarlo en un «mitin desde Moncloa».

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