España | Extremadura

Segunda jornada en la Asamblea

El PP presiona para que Vox se abstenga el viernes en la segunda votación de investidura de Guardiola

Los populares son conscientes de que la candidata fracasará en su intento de reelección este miércoles pese a los guiños lanzados a Vox en su discurso

El líder de Vox en la Asamblea, Óscar Fernández Calle (c), a su llegada a la primera sesión de la investidura de María Guardiola, este martes. Le acompaña el exlíder extremeño, Ángel Pelayo Gordillo (i)
El líder de Vox en la Asamblea, Óscar Fernández Calle (c), a su llegada a la primera sesión de la investidura de María Guardiola, este martes. Le acompaña el exlíder extremeño, Ángel Pelayo Gordillo (i) | Europa Press/ Jorge Armestar

A horas de que la Asamblea de Extremadura de Mérida someta en primera votación la investidura de María Guardiola, tanto Génova como el PP de Extremadura ha redoblado la presión contra Vox para que torne de un no a falta de que se cierre un acuerdo sólido en la región y precipite al menos una abstención el viernes en segunda votación, donde a Guardiola, ahora en funciones, le sería suficiente la mayoría simple exigida. Tanto PSOE (18 escaños) como Unidas por Extremadura (7) no alcanzan los 29 escaños que ostenta en solitario el PP.

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Antes de que Guardiola diese el discurso de investidura, Génova movió ficha. Aprovechó la apertura de las Cortes de Aragón para reclamar un gesto de Vox, con quien no ha habido obstáculos para acordar la presidencia del parlamento aragonés y la Mesa. Los de Santiago Abascal rechazaron presentar candidatos pese a haber ostentado la presidencia en la legislatura anterior. Solo quieren condicionar políticas, independientemente de si están dentro o fuera. Y en ello insiste el PP, en negociar, cerrar un acuerdo "bueno" -expresión en la que coincide con Vox- y evitar dilatar más los plazos.

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Fuentes nacionales del PP trasladaron este martes la necesidad de "dotar de estabilidad" cuanto antes a Extremadura y Aragón. Cerrado los procesos de conformación de las Mesas parlamentarias en ambos enclaves, el PP dice que intensificará "los esfuerzos en los Ejecutivos", en su conformación. Y ante la dilatación de plazos que atribuye a Vox, a quien miembros de la dirección ven "sin prisa" para pactar hasta que finalicen las elecciones de Castilla y León, les meten presión: "Estamos trabajando en evitar que Vox vote con la izquierda -en la investidura-, sobre todo el viernes".

Para el PP, si Vox quiere llevar a las negociaciones a buen puerto, una abstención sería un buen gesto de confianza. "Les permitiría diferenciarse del PP y del PSOE", dicen fuentes populares recordando su perfil anti bipartidismo. Un perfil que el propio Abascal agitó hace unas horas en varias intervenciones de precampaña en Castilla y León. Tanto desde La Bañeza (León) con un paseo y unas declaraciones posteriores por la mañana, como desde un mitin por la tarde en Ponferrada, al mismo tiempo que Guardiola pedía el apoyo.

"Sus votantes no quieren verlo votando con el PSOE"

El PP recuerda a Vox que "ninguno de sus votantes quieren verle votando con el PSOE en contra de un Gobierno de centroderecha". "A diferencia de lo ocurrido en 2023 -donde Vox votó a favor de Guardiola abriendo así un Gobierno de coalición-, en esta ocasión bastaría con una abstención en segunda votación para acabar con la inestabilidad. Con este posicionamiento y pese a las palabras de la dirigente extremeña en funciones en su intervención de la tarde de ayer, Génova da por perdida la primera votación. Salvo sorpresa Vox solo desbloquearía con un acuerdo en la mano que aún queda lejos.

Hasta esa fecha, 48 horas después de la votación, el PP se compromete a "seguir negociando con discreción y nuestra voluntad de ofrecer gobiernos estables". En esas conversaciones se han implicado representantes nacionales, como el secretario general, Miguel Tellado, para "acompañar" y desatascar el bloqueo con Vox. Especialmente el de Guardiola, alargado desde la legislatura anterior, con amplio distanciamiento en asuntos como la violencia de género, el feminismo o los derechos sociales y LGTBI. Esa distinción no pasó desapercibida del todo este martes en la Asamblea. Falta ver cómo reacciona Vox.

Guardiola habló de "violencia sexual (...), machista (...), y de género" a sabiendas del rechazo que ello genera en Vox, que apuesta por violencia intrafamiliar. Igualmente, trazó la idea de que Extremadura necesita inmigración para combatir la despoblación o el relevo generacional en algunos sectores. Pero reclamó que esta sea ordenada. Sí ofreció un perfil antisanchista, de distinción con las políticas socialistas, como pide Abascal. Rechazó los repartos de inmigrantes por cupos y vía decreto, algo que genera saturación en los servicios y peor atención a los menores migrantes. También el modelo de financiación autonómico y los pactos con el independentismo.

La elecciones en Castilla y León "no debe afectar"

"Creemos que llegar a un buen acuerdo y un acuerdo rápido son posibles de aquí al viernes y dependerá de la voluntad de Vox", añaden presión los populares. Insinúan que Vox está dilatando a conciencia: "Los tiempos electorales en Castilla y León no debe afectar las negociaciones en otros territorios y son perfectamente compatibles para alcanzar un acuerdo. Por nosotros no va a quedar". Mientras el PP aboga por alejarse del ruido de campaña castellano y leonés, Abascal arremete contra ellos y agita la distinción en campaña con la esperanza de conseguir condicionar en mayor medida a Alfonso Fernández Mañueco. No ha gustado entre las filas de Vox que el PP llame al voto útil en un enclave en el que, dicen, no hay peligro de que el PSOE llegue al Gobierno.

Están en "ver cómo se deshacen de Vox"; "no quieren que hablemos de sus traiciones", dijo Abascal desde La Bañeza. El presidente de Vox arremetió contra el bipartidismo, jactándose de haberle quitado "la careta", lo que a su juicio ha derivado en una persecución e "intento de destruir" a su partido. Desde allí advirtió al PP que una de las reclamaciones autonómicas y estatales que les exigirá en el futuro: referéndums públicos sobre cuestiones de estado "decididas" por el bipartidismo. Se lanzó con el acuerdo UE-Mercosur en la mirilla, ahora paralizado por el recurso de algunos grupos europeos al TJUE.

Vox desaparece tras el discurso de Guardiola

En la idea del acuerdo incidió Guardiola en su discurso de investidura. "Podemos avanzar juntos pese a las discrepancias", trasladó públicamente la dirigente. Apeló a priorizar a los extremeños, a no paralizar su día a día y a buscar consensos. Hasta entonces figuras como la portavoz parlamentaria del PP en el Congreso, Ester Muñoz, habían dicho explícitamente que a Vox "se le van acabando las excusas" para no formar gobierno en Extremadura. Sin embargo, la reacción al término del discurso de Guardiola fue desaparecer sin declaraciones. Óscar Fernández, líder de Vox en la Asamblea, no dejó de tomar notas durante todo el discurso.

Desde Vox se viene enfriando en las últimas horas la posibilidad de acuerdo antes de la votación de este miércoles, pero sí se consideró determinante el discurso de la extremeña. Abascal, en esa intervención en La Bañeza, aseguró que "puede condicionar lo que pueda hacer" su partido finalmente. "La negociación está avanzando, no está concluida. El discurso puede ser muy importante para nosotros, para decidir si podemos seguir dialogando, medida a medida, presupuesto a presupuesto, estableciendo plazos de cumplimiento". "No queremos oír hablar de cargos, solo de cambio de rumbo. Es importante para ver si Guardiola está dispuesta a acercarse a las posiciones de Vox", dijo Abascal previamente.

Guardiola radicó en asuntos que el propio Abascal puso sobre la mesa poco antes en León: defensa de los productores españoles, de la industria, rebajas fiscales, seguridad en las calles y medidas contra la inmigración ilegal. Incidió el líder de Vox en aquellos mecanismos legales para hacer frente a los criterios del Gobierno. El propio Abascal deja caer que una entrada al Ejecutivo extremeño no es crucial si se dan garantías económicas y de plazos para el cumplimiento del programa de gobierno. Todo pese a que en las últimas semanas exigían el control de la radiotelevisión Canal Extremadura, y las competencias de Agricultura, Industria, Empleo e Interior.

La previsión que ahora manejan los populares extremeños mayoritariamente es que Guardiola no saldrá investida esta semana, que se seguirá negociando la que viene, la cita en Castilla y León ralentizará el proceso y finalmente, se llegará a puerto después del 15 de marzo. En alguno de los casos hay quien considera que Vox puede terminar de ceder el mismo viernes, en vistas a que los próximos comicios no le darán un crecimiento exponencial como en Extremadura o Aragón, al estar ya en un 17% allí. Creen que un resultado similar restaría capacidad de presión.

De fracasar, a Génova no le preocupa que se produzca una situación de asimetría. Es decir, que en vista al aparente entendimiento que se está dando en Aragón entre formaciones, dos votaciones fallidas en Extremadura dejen una imagen disonante. Creen que ambas formaciones llegarán a un entendimiento tarde o temprano. No habrá representación por parte de Génova como ha ocurrido en la mayoría de las investiduras posteriores a 2022.

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