León XIV visita España

España

Sánchez y los ministros se vuelcan con el viaje apostólico del Pontífice a España

El Gobierno se refugia en el discurso del Papa de inmigración y paz para intentar huir de la presión judicial

El Ejecutivo pone el acento en sus coincidencias con el mensaje de León XIV y orilla las diferencias | Sabe que se trata de un "espejismo" en un junio de horror

MADRID (ESPAÑA), 08/06/2026.- El papa León XIV es ovacionado tras el esperado e histórico discurso que el Sumo Pontífice ha pronunciado en el Congreso de los Diputados, este lunes, tercera jornada de su visita a España. EFE/Ballesteros POOL
El papa León XIV es ovacionado tras su histórico discurso ante las Cortes Generales, este 8 de junio de 2026, en el hemiciclo del Congreso. | EFE / BALLESTEROS (POOL)

"Es una nube de verano. Cae la lluvia, refresca el ambiente, te tiene a resguardo durante un tiempo, pero el sol no se ha ido. El calor vuelve". En el Gobierno son perfectamente conscientes de que la visita del Papa a España les da un respiro efímero en plena explosión de casos judiciales por presunta corrupción que afectan y conmocionan al PSOE, y por los que el presidente comparecerá en el Congreso el 24 de junio. Un alivio que se prolongará todo el tiempo que el Pontífice esté en nuestro país —hasta el próximo viernes, día 12—, y que a partir de ahí la actualidad informativa puede seguirles golpeando. Pero, a fin de cuentas, es algo de oxígeno, y los socialistas lo piensan aprovechar.

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El Ejecutivo recibió con entusiasmo la elección de Robert Francis Prevost como León XIV hace casi un año, porque entendió que era un pleno continuador de Francisco, aunque con estilo propio. Y su visita apostólica a España, que comenzó el pasado sábado, refuerza esa convicción. El Gobierno ha querido mostrar plena sintonía con el Vaticano, reivindicando los grandes acuerdos alcanzados en los últimos años y sobre todo la convergencia de posiciones en los grandes debates mundiales. La inmigración, el respeto al derecho internacional, la "dignidad" de todas las personas, vengan de donde vengan.

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El Ejecutivo recibió con alivio y entusiasmo la elección de Prevost como sucesor de Francisco, y en todo este año ha presumido de sintonía y conexión con el nuevo Pontífice en los asuntos globales

Esos son parte de los temas cardinales que el Papa abordó en su discurso ante las Cortes Generales de este lunes, el primero de un Pontífice en la historia democrática de España. Y el Gobierno puso el acento en ellos, se aferró a ellos, orillando las "diferencias" con él en otras cuestiones mollares, como su crítica al aborto o a la eutanasia. La Moncloa quiere poner de relieve su sintonía evidente con León XIV en los temas que ya son centrales en su papado: su defensa de un orden internacional basado en reglas frente a los caprichos del presidente de EEUU, Donald Trump —Prevost ha emergido, de hecho, como el líder global que ha sabido plantarle cara— y su apoyo a los inmigrantes frente a una derecha y una ultraderecha que se muestra insolidaria y que ha cargado contra la regularización extraordinaria promovida por el Ejecutivo y que la Iglesia sí respalda sin titubeos. Esa conexión con el Papa y su protagonismo absoluto durante esta semana permite a Pedro Sánchez mantener un perfil público más bajo y de paso desplaza los escándalos judiciales a un segundo plano. Un cierto refugio.

El presidente fue recibido en audiencia privada por León XIV el pasado 27 de mayo en el Vaticano, y el pasado sábado fue él quien, junto a los Reyes, le dio la bienvenida a España en el aeropuerto Adolfo Suárez Madrid-Barajas. También asistió a la ceremonia posterior en el Palacio Real junto a buena parte de su Gobierno. En los actos que siguieron el sábado y el domingo distintos ministros del PSOE y de Sumar arroparon al Pontífice: en el centro CEDIA 24 horas de Cáritas, Félix Bolaños y Pablo Bustinduy; en la vigilia en la plaza de Lima, Ana Redondo; en la misa en Cibeles, Milagros Tolón; en el encuentro con la sociedad civil, los vicepresidentes Carlos Cuerpo, Yolanda Díaz y Sara Aagesen.

El presidente acudió a recibir a León XIV a Barajas y asistió a la ceremonia de bienvenida. Este lunes se reunió con él en la Nunciatura y le regaló un bonsái de olivo como símbolo de "paz y diálogo"

Y este lunes, el propio Sánchez se desplazó a la Nunciatura Apostólica a primera hora de la mañana y mantuvo una reunión de una media hora en la que compartieron el "compromiso de defender el valor de las migraciones y los derechos de todas las personas". "España seguirá apostando por el diálogo, el multilateralismo y el entendimiento entre los pueblos", escribió el líder socialista en redes sociales. Allí le regaló un ejemplar bonsái de un olivo de 13 años y de hoja perenne, como "símbolo universal" que es de "paz, diálogo y entendimiento", valores "compartidos" por ambos Estados.

El jefe del Ejecutivo estuvo, con prácticamente todo su Gobierno —menos Óscar Puente (Transportes), de viaje oficial en Luxemburgo—, en el Congreso. Escuchando el histórico discurso del Papa, de media hora y respondido con una larguísima ovación, todo el hemiciclo puesto en pie, de siete minutos, algo que no se recordaba en la carrera de San Jerónimo. El Gobierno y los partidos —acudieron todos, menos Podemos y BNG— se quedaron con lo que más convenía a cada uno.

Rechazo a la prioridad nacional

Todos lanzaron elogios, pese a que León XIV buscó equilibrar a izquierda y derecha. Porque recordó la doctrina de la Iglesia respecto a su rechazo al aborto y la eutanasia —"Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepción hasta su ocaso natural"— y reivindicó la educación religiosa, pero también, contrariamente a los planteamientos de las derechas, volvió a defender la acogida "respetuosa" a los que vienen de fuera: "La situación de los migrantes y refugiados exige una respuesta que mire a las personas, afronte las causas que las obligan a partir y vaya más allá de la mera gestión de flujos". Más aún, cargó contra la discriminación "por su origen nacional, ético, religioso o lingüístico o por su condición económica o social", porque entonces "se vulnera gravemente el principio universal de la igual dignidad de todos los seres humanos". Un torpedo al principio de prioridad nacional exigido por Vox y firmado por el PP en sus pactos autonómicos en Extremadura, Aragón y Castilla y León.

El Papa buscó equilibrios a izquierda y derecha en su discurso ante las Cortes. Recordó la doctrina de la Iglesia en aborto y eutanasia, pero defendió la inmigración y el respeto al orden internacional

El Papa también validó el respeto al derecho internacional y la paz y condenó el rearme. Y reclamó el fin de la polarización, una tarea que ponía a todos los partidos y a todos los políticos: "La pluralidad política no debería degenerar en descalificación permanente del adversario"; "quienes ejercen una responsabilidad pública tienen por eso una obligación de custodiar la palabra para desarmar el lenguaje"; "la firmeza no exige desprecio, la discrepancia no conlleva humillación". Nada dijo de las víctimas de la pederastia, aunque luego, en un acto con sus obispos, sí les pidió responder con "verdad, reparación y justicia" a los que han sido "heridos" por la "plaga" de los abusos del clero. Después, León XIV recibió en privado a seis víctimas muy escogidas, propuestas por el Defensor del Pueblo, las diócesis, la Conferencia Episcopal y el proyecto Repara de atención a afectados del Arzobispado de Madrid. Dejó fuera a las demás asociaciones de afectados que llevan años denunciando este escándalo en el seno de la Iglesia.

El ministro de la Presidencia, Justicia y Relaciones con las Cortes, Félix Bolaños, el encargado de la interlocución con la Iglesia, calificó de "muy claro" y "muy valiente" el discurso de León XIV. Y subrayó que en los dos "grandes debates" que hay no solo en España y en Europa, sino en el mundo, que son la "defensa de la paz y del derecho internacional y la defensa de la dignidad humana", la posición del Pontífice es "absolutamente concordante, absolutamente coherente con la posición del Gobierno de España". Ambos están "alineados". "Maravilloso el discurso, habla por sí solo. Estamos encantados", se satisfacían en la Moncloa.

Bolaños aplaude el discurso "muy claro" y "muy valiente" de León XIV, "concordante" con el del Ejecutivo en los temas cardinales. También pone en valor la organización "impecable" de la visita

Reconoció Bolaños que hay "diferencias" como con el aborto o la eutanasia, pero el Ejecutivo "respeta todas las posiciones políticas y todas las posiciones que tiene la Iglesia católica". El ministro no quería entrar al choque. Es más, puso en valor los acuerdos alcanzados en estos últimos años —sobre la exhumación de Franco y la resignificación de Cuelgamuros, el fin de la exención del pago de dos impuestos, las inmatriculaciones y, por encima de todos, el consenso para la reparación de las víctimas de los abusos sexuales del clero—, y esos pactos, dijo, pesan más que las discrepancias. Fricciones que se abordan "con respeto al otro, escuchándole e intentando "entenderse". El titular de la Presidencia hizo hincapié asimismo en la organización "impecable" y "milimétrica" de la visita, fruto del trabajo del Gobierno y de su coordinación con distintas administraciones y entidades. Un "éxito" para la imagen del país y un tanto que podrá colgarse Sánchez.

El portavoz socialista en la Cámara baja, Patxi López, admitió que su partido no comparte "al cien por cien" lo afirmado por el Papa, pero sí coincide en lo "fundamental" con él: el "humanismo" y la necesidad de situar a la persona "en el centro de la actuación y de la actividad política, económica y social". López recordó que las palabras de León XIV tienen una doble vertiente, moral y política.

El Pontífice, en suma, es "el representante de la Iglesia católica" y el PSOE, una "organización laica". Y aborto y eutanasia, añadió, informa EFE, son dos cuestiones en las que los gobiernos socialistas han legislado para que sean "posibles" en España. El dirigente sí remarcó las coincidencias en migración y acogida y en la importancia de combatir las mafias y promover la integración de los llegados a España. Los socialistas comparten igualmente que las diferencias en democracia deben abordarse con "diálogo y búsqueda de entendimiento y acuerdos" y no caer "permanentemente" en la "confrontación" y la definición del adversario político "como el enemigo a batir".

Sánchez le acompañará en Gran Canaria

A la salida de la sesión, la sensación que recorría las filas socialistas era la misma. No sorprendió a diputados y senadores que el Papa criticara la legislación del aborto y la eutanasia, porque ese rechazo forma parte de su cuerpo doctrinal. "Los que no estarán contentos son los de la prioridad nacional", afirmaba un parlamentario. "Fue un discurso equilibrado, humanista, que respalda una dinámica de entendimientos —sancionaba otro—. Al Papa lo consideramos como nuestro. Pese a las cuestiones en las que la Iglesia es más conservadora".

Al Papa lo consideramos como nuestro. Pese a las cuestiones en las que la Iglesia es conservadora", señala un parlamentario. "No estarán contentos los de la prioridad nacional", dice otro

El Gobierno continuó acompañando a León XIV en el resto de actos de su agenda. La portavoz, Elma Saiz, estuvo con él en la ofrenda floral en la catedral de la Almudena —junto a la reina Sofía—, y luego le arropó, con la titular de Vivienda, Isabel Rodríguez, en el encuentro con la comunidad diocesana en el Bernabéu. Este martes, le despide en Barajas la ministra de Defensa, Margarita Robles, y le recibirá en el aeropuerto Josep Tarradellas-El Prat, en Barcelona, el responsable de Hacienda, Arcadi España, quien también le acompañará en el acto de la tarde, la vigilia en el Estadi Olímpic Lluís Companys.

Sánchez volverá a estar con Prevost el miércoles, en la Sagrada Familia, en la misa y la bendición de la torre de Jesús. Y se sumará a la última parada de la visita apostólica: recibirá en la base aérea de Gando (Gran Canaria) al Papa junto a Robles y al titular de Política Territorial, Ángel Víctor Torres. Y luego le acompañará en su encuentro con migrantes y trabajadores voluntarios que les atienden en el puerto de Arguineguín. A esa cita en el muelle canario se desplazarán también Bolaños y Saiz. Fue la Moncloa quien anunció el pasado jueves que el presidente estará junto al Pontífice en el último tramo de su viaje, algo que no estaba previsto en un principio. Otra prueba más de que el Gobierno busca el contacto con León XIV.

En Moncloa hablan de "tregua", de "refugio" de una semana. "Y luego vendrá la vida real", los posibles mazazos por los casos abiertos y que atravesarán todo junio. Sánchez irá al Congreso el miércoles 24

Es una semana de "paréntesis" para el Ejecutivo, y por eso no la dejará perder. Los socialistas son muy conscientes de que este mes de junio puede ser durísimo para ellos. Probablemente este martes concluya el juicio contra el hermano del presidente, David Sánchez, cuya sentencia no tardará mucho en conocerse. Antes se dictará el fallo del caso mascarillas, que sentó en el banquillo al exministro José Luis Ábalos, su exasesor Koldo García y el empresario Víctor de Aldama. La semana que viene comparecerá en audiencia preliminar Begoña Gómez, la mujer del líder socialista, ante el instructor Juan Carlos Peinado, y será interrogado como imputado el expresidente José Luis Rodríguez Zapatero por el juez de la Audiencia Nacional José Luis Calama. El miércoles 24 de junio, Sánchez acudirá al pleno del Congreso para dar cuenta de esta causa y la que instruye otro magistrado de la Audiencia, Santiago Pedraz, el caso Leire. El sábado 27 dará explicaciones ante el comité federal del PSOE. Mes totalmente apretado. Pero en julio ya está agendada, para el día 10, otra cita importante: la comparecencia como testigo, y ante Pedraz, de la presidenta del partido, Cristina Narbona, por su relación con la exmilitante y presunta fontanera Leire Díez.

"Es cierto que el Gobierno ha encontrado refugio en la visita del Papa. Él habla de los grandes temas que mueven el mundo ahora mismo, y estos son la digitalización, los movimimientos migratorios, los derechos y libertades, la defensa de la dignidad humana, y coincide con los grandes temas del Ejecutivo. No es que intentemos sacar rédito", explican fuentes de la Moncloa.

Pero se trata, asumen, de una "tregua pontificia", de un "espejismo". O, como decía ayer un diputado, de una "tregua emocional" en el carrusel de malas noticias en que se ha sumergido el PSOE desde las elecciones andaluzas. "Esto no deja de ser un espejismo y se acabará. Y luego vendrá la vida real". Los siguientes previsibles golpes judiciales para el Ejecutivo, que confía no obstante en poder mitigar parcialmente con el Mundial de fútbol de Canadá, EEUU y México que arranca este jueves y que concluirá el 19 de julio. La visita del Papa es, pues, esa "nube de verano". Eficaz para airear el ambiente unos días, pero no para acabar con el calor que achicharra, muy a su pesar, al Ejecutivo.

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